miércoles, 16 de abril de 2014

TERRA PRETA, EL TESORO ENTERRADO DE LOS INDIOS
 
Por: Mirbel Epiquien Rivera

 
Primer acto: Enero de este año en Chachapoyas, en el siempre acogedor café Fusiones, en medio de una interesante conversación con “Perico” Heredia, buen amigo pero también una fuente bien informada de las novedades históricas, científicas y artísticas de esta parte del país. “Perico” me comenta que un grupo de investigadores extranjeros, de la mano de un reconocido etno historiador local, publicarían un artículo sobre la confirmación de evidencias de la “terrapreta” en las montañas de las provincias de Luya y Chachapoyas.
 
Segundo acto: Febrero, en Iquitos, a 25°C, frente a la computadora y a dos metros de un ventilador algo ruidoso. Buscando en el internet unos documentos sobre sistemas socioecológicos, encuentro un artículo sobre tecnologías ancestrales,  allí se hacía referencia a la “terrapreta”. El artículo en cuestión planteaba la importancia de la “terrapreta” para garantizar la sostenibilidad de la Amazonia.
 
Tercer acto: Lima, primera semana de Marzo, recibo un correo electrónico de un amigo con un artículo de una civilización perdida en la Amazonia en donde también se habla de la “terrapreta”,  ello me lleva a investigar más y encuentro un blog de agricultura sostenible con una historia contada por Josiah Hunt, un turista norteamericano que por casualidad encontró “terrapreta” en Luya, Amazonas, a unos 3000 metros sobre el nivel del mar.
 
El cuarto acto es el siguiente artículo, que estoy seguro no será el último, porque esta historia apenas empieza.
 
Reencontrando la “Terra preta”, el tesoro enterrado de los indios: Era el año 1879 cuando el explorador norteamericano Herbert Smith publicó en una revista llamada Scribner’s Monthly, sus hazañas por tierras amazónicas. Smith narraba aventuras de tapires, caña de azúcar y gente, pero también escribió sobre la “tierra negra de los indios”, que en la lengua local brasilera lo llamaban “terrapreta”. Unos años antes, James Orton (1870) y Charles Hartt (1874) también habían escrito al respecto, pero todos asociaban a la “terrapreta” un  origen natural. Tuvieron que pasar casi 100 años hasta que en 1980 Nigel J.H. Smith se atreviera a plantear el origen antropogénico de la “terrapreta”, y no fue sino hasta 1996 en que el edafólogo holandés Wim Sombroek se instala en Manaos (Brasil) para trabajos experimentales y fue quién dio a conocer al mundo la grandeza de estos suelos. El Dr. Sombroek ya conocía la “terrapreta”, que había sido el tema central de su tesis doctoral allá por el año 1963.
 
La “terrapreta” son suelos modificados por culturas indígenas que habitaban hace cientos de años en la Amazonia, las fechas son inciertas pero lo seguro es que mucho antes de la llegada de los españoles a nuestras tierras, la Amazonia tenía extensas áreas cultivables donde vivían grandes poblaciones humanas sustentadas en la agricultura. Estos suelos se han encontrado en distintas partes de la selva brasilera así como en Perú, Bolivia y Ecuador, los tamaños regularmente son de 20 hectáreas pero también se han reportado lugares con superficies superiores a 350 hectáreas, en total hasta hoy se reportan unas 50,000 hectáreas, casi todas en las zonas ribereñas, pero también las hay en partes altas.
 
Los suelos de “terrapreta” están compuestos por carbón vegetal o biochar, que no es otra cosa que la materia orgánica descompuesta con calor y húmedad, además presenta fragmentos de carbón de madera, fragmentos de cerámica y altos contenidos de nitrógeno, potasio, fósforo, zinc y calcio. Los estudios científicos también demuestran que el carbón de estos suelos tiene estructuras que permiten la estabilidad química y microbiológica para largos periodos de tiempo (siglos), con 25% más rico en especies microbiológicas y 70 veces más cantidad de carbón negro (materia orgánica) que los suelos circundantes. La fertilidad de estos suelos fue probada por el Dr. Sombroek obteniendo sorprendentes resultados de productividad con respecto a otros suelos de la Amazonia. Debemos aclarar que los suelos amazónicos son infértiles, debido a la rápida descomposición de la materia orgánica, las altas temperaturas y la escasez de minerales estables. Ello quizá ya era reconocido por antiguas culturas locales quienes lograron diseñar y crear a la “terrapreta”, un suelo que según algunos entendidos puede auto-regenerarse.
 
Otro aspecto interesante de la “terrapreta” es la estabilidad del carbono, una hectárea de suelo puede contener hasta 250 toneladas de carbono secuestrado, a comparación de las 100 hectáreas en promedio que poseen los suelos circundantes. Estas evaluaciones también fueron desarrolladas por Glaser y Haumaier (2000) y demostraría que “terrapreta” es mucho más eficaz en el almacenamiento de carbono a comparación de la regeneración de un bosque tropical en un área determinada, y por lo tanto podría ser una tecnología importante en la mitigación del cambio climático, de allí que algunos se atreven a denominarlo como “carbono negativo” en contraposición al “carbono neutral” que tanto se habla hoy en día en millonarios proyectos REDD.
 
Recientes experimentos, como el realizado por Factura y colaboradores (2010), en biorresiduos y excrementos de una antigua civilización en la Amazonia, reveló la posibilidad de un sistema de saneamiento altamente eficiente y sencillo que tenía como producto final un suelo negro y fértil. Estos suelos son todavía muy fértiles 500 años después de que esta civilización ha desaparecido.
 
Hasta allí la primera parte de la historia, que ya de por si es impresionante, pero la segunda parte se inicia con la noticia de “Perico” y con lo que cuenta Josiah Hunt (http://hawaiibiochar.com/one-monday-peru-biochar-and-terra-preta-too/) quien nos narra cómo es que encontró “terrapreta” en los Andes, exactamente en los alrededores de la ciudadela de Kuelap, en Luya, tierra de los ya famosos Chachapoyas, a miles de kilómetros desde donde han sido reportados los yacimientos naturales. Ello nos permite hacernos una sería de preguntas sobre nuestras culturas ancestrales, sobre sus intercambios comerciales, sus sistemas de producción, su gran desarrollo científico y tecnológico, etc. Definitivamente apenas conocemos una gota del extenso mar que significó nuestro pasado y más aún, ¿cuánta riqueza natural que no es oro, plata o fierro estará enterrado en las montañas de nuestro país?, por lo pronto estaremos atentos a la publicación prometida por “Perico”.
 
 

miércoles, 2 de abril de 2014

LA POLÍTICA NO ES SINÓNIMO DE CHISMES O RUMORES
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
 
Hace unos días el Congresista Yehude Simon, a través de las redes sociales lanzó una “bomba política”: El Presidente Ollanta Humala tendría un hijo extramatrimonial. Todos los medios de comunicación y el “debate político” se centraron en este rumor o “chisme politiquero”. Mientras tanto en el Perú se asesinaba a un candidato al Gobierno Regional de Ancash y al padre de una Precandidata de Cumba en Amazonas, o en todo caso se registraban movilizaciones de todo tipo en la capital e interior del país.

El chisme o rumor del hijo extramatrimonial marcó las portadas informativas y el debate de los “opinólogos”, como si esto se tratase de un tema primordial para el desarrollo peruano; más aun, resulta un tema frívolo que nada aporta a la ya alicaída política peruana.

La Política en su definición más pura, es el ejercicio del poder para solucionar los problemas e intereses de los que justamente otorgan el poder a sus representantes; es decir, de los ciudadanos. En nuestro país, lamentablemente no hemos llegado a comprender la definición de la política, menos aun aprender en la acción, “gestionar ese poder” que asignan los ciudadanos a sus autoridades y representantes.

Los partidos nacionales y movimientos políticos regionales, desde hace varias décadas, NO hacen política. La política no es una herramienta que se desarrolla o justifica en base a chismes, rumores, "bombas" u otro tipo de artimañas propias de la "farándula" televisiva, o mejor dicho de nuestra "farándula politiquera". Si agarramos un libro básico sobre política o teoría de la Ciencia Política y lo revisamos, notaremos que los actores llamados "políticos" como Yehude Simon, Alcorta, Martha Chávez, Becerril o cualquier otro Congresista o Candidato, simplemente NO HACEN POLÍTICA.

Es una calamidad para cualquiera que entiende de política, escuchar o simplemente ver cuando un representante se levanta para discernir políticamente. Solamente veamos en el Congreso, el accionar “político” de la mayoría de congresistas. Simplemente no entienden su rol político y por ende su discurso es cualquier cosa, menos político y propositivo. Este tipo de accionar, como el último de Yehude Simon, empobrecen la institucionalidad política y democrática en nuestro país. Hacen que la política sea vea negativa y nauseabunda por parte de los ciudadanos.

La “política verdadera” no es mala, no es nauseabunda como lo creemos o como nos lo han hecho creer generacionalmente. La política tiene su pilar principal en la democracia participativa y su herramienta principal en la gobernabilidad, a través de la legitimidad y representatividad institucional. Pero lamentablemente en el Perú, esta “política verdadera”, no son entendidas por la pléyade de “politiqueros” que nos representan y gobiernan; y se desconfigura la esencia política, justamente por este tipo de chismografía y rumores que lanza el Congresista Yehude por ejemplo, o el discurso incendiario del Congresista Becerril; o en todo caso los “tuitdardos” de ciertos expresidentes y exautoridades.

La política en el Perú, necesita una nueva génesis, una reestructuración total en todos sus sentidos. Primero tenemos que cambiar nosotros los ciudadanos hacia una identidad política que nos permita “elegir bien” y no “vender” nuestro voto por el simple hecho de no comprender la política. Por otro lado se debe presionar e impulsar ajustes necesarios en el sistema electoral que conlleve implementar filtros que permitan tener autoridades y representantes libres de juicios o corrupción; y por último es necesario el fortalecimiento institucional de los partidos y movimientos políticos nacionales y regionales.

Entendamos de una vez el prolijo comentario de Aristóteles: “El hombre es un animal político”; es decir, vivimos dentro de una “burbuja política”. Pero eso no te da el derecho para hacer de la política un escenario malévolo de chismes y rumores que desprestigia la institucionalidad y democracia.

Aprendamos a hacer POLITICA en el país, es de suma necesidad para la actual frágil democracia, debilidad de partidos y pobreza de representantes políticos que tenemos. De suma necesidad para nosotros los ciudadanos. Dejemos el "chisme político farandulero" y los "rumores de cantina" por el bien de una "POLÍTICA VERDADERA" en el Perú. Practiquémoslo tod@s como una tarea ciudadana.
 

lunes, 24 de marzo de 2014

Carta Abierta a los Pobladores de los Luya y Chillaos
PAVIMENTACIÓN DEL TRAMO CACLIC-LUYA-LAMUD. NECESIDAD URGENTE
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 

La Provincia de Luya es un territorio construido socialmente por sus hombres y mujeres desde épocas Pre Incas. Dentro de sus límites habitan pueblos con una gran mística e historia cultural que devienen de la época de los Luya y Chillaos, constructores de Kuelap, Carajía o Revash. En sus punas y temples conviven variedades de especies de flora y fauna, propias de una ecología singular, únicas en el mundo; embellecidos por cataratas, ríos, montañas, cuevas; que se mistifican bajo el “manto” de mitos y leyendas de shapingos, frailes, duendes, sirenas y solpeculebras.
 
Luya provincia, ahora es el centro turístico más importante de Amazonas, y uno de los principales espacios agropecuarios de la región con la papa y el café como “productos estrella”; pero lamentablemente es una de las pocas provincias que no tiene una adecuada comunicación vial a sus pueblos principales como Luya, Lamud, Cohechán, Ocallí o Camporredondo. Es más, la Capital de esta provincia, Lamud y el principal eje comercial Luya, sufren de esta problemática vial y eso no es concebible en este mundo globalizado.  
 
Desde hace varios años vienen circulando “rumores” de que se asfaltará la ruta Caclic-Luya-Lamud; y lamentablemente hasta ahora solo siguen siendo “rumores”, producto de la ineficiencia, limitada visión de desarrollo, pésima gestión y falta de VOLUNTAD POLÍTICA de varios gobiernos regionales y municipales de turno. Se ha hablado y dicho mucho sobre este proyecto asfáltico, inclusive se ha involucrado a una organización internacional como la JICA (Cooperación Japonesa para el Perú); a proyectos turísticos de nivel nacional, al mismo Gobierno Regional, etc; pero ya vamos por el tercer mes del 2014, y lamentablemente nada se sabe sobre este proyecto; al menos los ciudadanos de la Provincia de Luya, no conocemos los pormenores de este proyecto.
 
Seamos un poco analíticos en esta problemática, desmenucémoslo. O creo que por el momento no hay ningún proyecto de asfaltado o simplemente está mal hecho; o en todo caso lo existe y los canales de comunicación de las autoridades SON PÉSIMOS para comunicar a su población lo que realmente está sucediendo. Se rumorea que está mal hecho algunos estudios, eso atrasará la construcción y es culpa de las instituciones correspondientes que contrataron empresas informales y no serías para elaborar el estudio. Evidentemente desconocimiento de lo que es GESTIÓN por parte de las autoridades, y las consecuencias lo sufre la población luyana.
 
Yo pregunto, y es con todo respeto: ¿Qué está haciendo el Gobierno Regional para sacar adelante este proyecto?, ¿Qué hacen las autoridades municipales de Luya, Lamud, Cohechan, Trita, Ocallí; involucradas directamente en este proyecto?, ¿El Consejero Provincial, ahora Vicepresidente, se pondrá este su último año las “pilas” para hacer realidad el “sueño” de la pavimentación? y ¿Nuestros gobernadores…existen? Esperamos que en la última visita del Presidente Ollanta Humala con sus Ministros, a raíz del Consejo de Ministros Descentralizado, las autoridades hayan aprovechado para dar a conocer esta demanda y estén  haciendo gestión, presión y seguimiento de los acuerdos alcanzados para sacar adelante este tipo de proyectos, todo en favor de los pueblos de la Provincia de Luya.
 
 
Mientras estas preguntas sobre el comportamiento de nuestras autoridades siguen acompañándonos por varias generaciones; los menos beneficiados, los pobladores de la Provincia de Luya, siguen desplazándose por una carretera muy peligrosa e inadecuada, arriesgando nuestras vidas y con consecuencias negativas en el aspecto económico, turístico, salud, educación, etc.
Para los transportistas, agricultores, autoridades, profesores, comerciantes, turistas, profesionales de la salud y población en general, circular por esta carretera no solo significa arriesgar sus vidas; sino también pérdidas económicas y de tiempo valioso. Porque si hubiese una carretera asfaltada los costos de los pasajes disminuirían, los agricultores venderían sus productos a mejores precios, los transportistas tendrían mejor calidad de vida, los enfermos graves salvarían sus vidas por un traslado oportuno, los turistas tendrían más tiempo de conocer muchos lugares, las familias estarían más tiempo juntos, los pobladores del Marañón llegarían en menor tiempo a la capital departamental para hacer sus trámites documentarios; es decir, un conjunto de beneficios que acarrearía si asfaltáramos tan solo los 17 kilómetros que une Caclic, Luya y Lamud.
Es lamentable que los pobladores de esta provincia sigan “sufriendo” la indiferencia, inexperiencia, ineficiencia, limitada gestión y falta de voluntad política de un conjunto de autoridades de rango regional, provincial y distrital que no saben “visionar” el desarrollo viable, aceptable y sostenible de sus pueblos. Qué desarrollo turístico o agropecuario podemos tener en la Provincia de Luya, si sus pobladores y visitantes se siguen desplazado por una carretera que no reúne las condiciones para poder mejorar la calidad de vida en sus pueblos.
Los pobladores de la provincia estamos hastiados de tantos engaños y “mecidas” durante muchas décadas, en torno a este proyecto. Necesitamos urgentemente que las autoridades regionales y municipales (digo también Consejero Regional y Gobernadores), NOS INFORMEN CUÁL ES LA SITUACIÓN DE ESTE PROYECTO. No esperemos que sigan ocurriendo accidentes en dicha ruta, o que se siga poniendo al límite las condiciones de vida de poblaciones enteras que hacen uso de esta carretera.
No esperen señores autoridades que los pueblos se levanten para que ustedes puedan reaccionar, los Luya y Chillaos somos una cultura ancestral con estirpe de guerreros. Los pueblos los eligen para que nos representen, hagan gestión y dinamicen proyectos con visión de desarrollo; por algo son los “más capaces” al ser elegidos; o ¿acaso se eligen porque el “gobierno es de la plata”, osea con plata en mano llegamos a ser autoridad? Creo que esto último, es la tendencia en nuestro Departamento de Amazonas, y eso es lo más lamentable, porque las consecuencias de este tipo de autoridades lo vamos sufriendo cada día, cada mes, cada año.
La Provincia de Luya, reúne a los pueblos más antiguos e históricos del departamento; posee un potencial agropecuario, turístico, cultural y ecológico envidiable; pero sus dirigentes y autoridades, lamentablemente no son condescendientes o NO están al nivel con lo que significa la Provincia de Luya a lo largo de su historia. Es una NECESIDAD URGENTE el asfaltado de este tramo vial. Hagámoslo por nuestros hijos, nuestros padres, nuestros abuelos; hagámoslo por nuestra provincia y sus ancestros. Hagámoslo por el desarrollo amazonense en su totalidad.

lunes, 17 de marzo de 2014

DUDAS QUE ASOMBRAN, VERDADES QUE DUELEN

 Por: Jorge Reina Noriega


Mi gran e indiscutido amigo el Dr. Rudecindo Vega Carreazo en un artículo que lo he leído en el internet afirma “Amar Amazonas es también no callar ante las injusticias”, tremenda conclusión que debe ser analizada en su contexto y particularmente me ha llamado a reflexión, por sus aseveraciones que da origen a mi Pastillita, que la publico con la misma intención. Es cierto su reclamo de que no deben pasar impugnes los crímenes cometidos contra el vicepresidente regional y dos de nuestros alcaldes distritales, que habiendo pasado un buen tiempo, hasta ahora no hay nada definido, con relación a culpables materiales e intelectuales.
 
Mi aludido amigo afirma de delincuentes de cartera, saco y corbata y con ello engloba a un determinado número de personas, que por vestir en esa forma, deben de ocupar un puesto expectante en la sociedad y/o en la administración pública, dejando un poco de lado al maleante común y corriente que delinque por el simple afán de robar, por hacer daño, por venganza y o de repente hasta por necesidad, lo cual en ninguno de los casos está justificado la hechura del delito, más si es que compromete la vida de sus víctimas.
 
Pero, considerando que una forma de Amar a Amazonas, es denunciando las injusticias que a diario se producen en nuestro pueblo, en una y otra forma, es un reto dirigido a nuestras conciencias para alzar nuestra voz de protesta y reclamar por los derechos de los que menos tienen y más necesitan. En estas circunstancias, debemos hacer recordar a todas las autoridades elegidas por el pueblo y nombradas a desempeñar un cargo público, que su sueldo sale de los que pagamos nuestros impuestos y por lo tanto todos ellos, sin excepción, vienen a ser dependientes de nosotros, desde el más rico hasta el más pobre, desde el mas encapotado al más humilde.
 
Por eso es que no debemos permitir, que muchos señoritos y damitas, tengan la desfachatez de tratar en forma descortés a los que llegan a las oficinas a solicitar un servicio y un derecho. No está bien  que el uniformado, que por el simple hecho de vestir un uniforme, portar un arma o que la Ley lo ampara, tenga que dar mal trato a los ciudadanos y que algunos jefes crean que sus oficinas son sus fortines y al que por desgracia cayó en sus redes, lo ofenden, lo estigmatizan, y lo humillen, más si no tiene padrino. Situación que también se da en el Poder Judicial.
 
El tratar de hacer cumplir la Ley o los Reglamentos o la Constitución, no le da derecho a nadie de cometer abusos o atropellos. Mal está que la autoridad judicial, trate como zapatilla vieja a los sospechosos y aun a los reos. Que el personal de salud se consideren la quinta esencia, y no vean en el enfermo al paciente lleno de dudas, de dolores y complicaciones. Desconociendo que el fin supremo de la sociedad es el ser humano. Tampoco está bien que las altas autoridades hagan caso omiso a la función por la cual han sido elegidas, que cambien su comportamiento y se conviertan en intocables, autoridades sobre valoradas, que trabajan a escondidas y no les gusta ser fiscalizadas y a la primera crítica amenazan con denuncias o represalias.
 
Sin embargo, es una gran realidad que los únicos culpables de que se produzcan injusticias y que haya corrupción, somos la gente decente, pero, no los que alzamos nuestra  “voz enérgica” detrás de bambalinas o en medio de la euforia de un vaso de licor o con auditorios mediocres, no los que tenemos miedo del qué dirán, o los conformistas engañados que creemos que en algún momento nuestro pueblo va a cambiar y que no debemos preocuparnos mientras no se metan con nosotros o con nuestras familias, en fin, señores los únicos culpables somos los cobardes que nunca nos atrevimos a tomar el toro por las astas, y nos asustamos de lanzarnos a la política, arguyendo que es cochina, que daña a la gente, que nadie reconoce lo que haces y que siempre te van a criticar, hagas o no hagas.
 
Pero, teniendo en cuenta que la Política es el arte de gobernar y servir a la gente, hago mi salvedad que muchos hicimos nuestro lote de trabajo en la trinchera que nos tocó desempeñarnos, sin aspavientos y en forma silenciosa, ayudando a la gente que nos permitió servir y sin servirnos de ellos. Por lo tanto, no  perdamos la Fe en los hombres de buena voluntad y busquemos autoridades, tal vez sin saco ni corbata o quizás con poncho y ojotas, pero honestas y de corazón valiente, verdaderos adalides de nuestros pueblos, que se rompan por el bienestar y el desarrollo de nuestra Región Amazonas, un emporio de riqueza llamada a convertirse, en muy poco tiempo en la primera Región del Perú por su potencial hidroeléctrico, agrícola y ganadero, por su fauna y su flora, por su diversidad de microclimas, por todas las bellezas con los que Dios nos ha bendecido y por nuestra ingente riqueza turística, a lo que se suma la bondad y calidad de sus habitantes.
 
Ahora a la edad que tengo, no me da miedo recetar esta Pastillita, ni tampoco tengo necesidad de pedir garantías o protección, por decir o bosquejar algo cierto, sin aludir a nadie en especial,  solo mi intención es poner en el tapete mi sentencia de que HAY DUDAS QUE ASOMBRAN Y VERDADES QUE DUELEN, para que algunos en el camino lo analicen y me adelanto en decir, lo siento si es que a alguno le toca el guante.

*AYÚDAME A AYUDAR*

domingo, 9 de marzo de 2014

COSECHANDO PAPA CERCA AL MAR. PERÚ PARA EL MUNDO

Por: Rudecindo Vega Carreazo

La papa, alimento originario del Perú, es uno de los productos más cultivado y consumido en el mundo. Y si bien en muchos lugares se la llama diferente, PAPA al ser un término quechua sea la palabra quechua más difundida en el mundo. En el Perú se han encontrado fosiles de papa con una antigüedad comprobada de 7,000 años y estimada en 10,500.
Hay miles de tipos de papa y variedades de la misma, en el Perú disfrutamos y comemos unos cientos, unas más ricas que otras. La papa llego a Europa a través de los españoles en la época colonial, ayudo a combatir la hambruna en dicho continente y se hizo masiva. Llego a los otros continentes y también se adaptó. Se cultiva en diferentes pisos ecológicos y climas, es una maravilla de alimento y con su industrialización más todavía.
En el Perú, estamos acostumbrados a creer que la papa sólo se cultiva en las alturas andinas, en la sierra, cuando ya en el mundo se hace a toda altura y clima. En el Perú, todavía no asumimos que el consumo de nuestra papa nacional, con todo lo que afecta a nuestros productores, tiene una competencia cada vez más fuerte de papa importada de otros Estados y Países Bajos (Holanda) que está por debajo del nivel del mar. Nuestro país que tiene miles de tipos y variedades de papa ha sido desplazado hace muchos años de proveer de semilla de papa al mundo. Nos reconocen como originarios pero no como productores ni proveedores cuando tenemos todo, todo para serlo.
Seguro, que en Perú,  casi nadie me creería si les cuento que hace 2 días estuve cosechando Papa en una temperatura que bordea los 35 grados centígrados, a tan solo 30 msnm y muy cerca del océano pacífico, en el pueblo de Amayo, Municipio de Tonalá y Departamento de  Chinandega en Nicaragua, lugar donde la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) de este país desarrolla un proyecto de cultivo papa que ya se encuentra en su etapa de masificación.
Hemos hecho, en Nicaragua, varias actividades vinculadas a este producto incluida una Feria Internacional de la Papa el 2012 con el apoyo del Gobierno Regional de Huancavelica y participación de productores huancavelicanos de la Nación Chopcca. Hay Asistencia Técnica peruana, pero todavía no hay productos peruanos. La mayor cantidad de semillas vienen de Holanda y como en el Perú mucha papa para el consumo se importa de otros países. Son oportunidades poco valoradas y desatendidas que sin duda alguna podemos y debemos aprovecharlas mejor en beneficio nacional y departamental.
Entre las diferentes coordinaciones con la UNI de Nicaragua para su intercambio con el Perú fuimos invitados por el Rector de ésta Universidad a la Cosecha de Papa junto a los productores agrupados en la Comisión Nacional de la Papa. Tenemos varias iniciativas identificadas y que esta vez además de la asistencia técnica peruana a través del Centro Internacional de la Papa que funciona en Perú puedan venir productos y sus productores.
Al ritmo que va nuestro país, esas oportunidades debemos trabajarlas y aprovecharlas, como país o desde los propios Gobierno Regionales como lo hizo el de Huancavelica, desde nuestras universidades y con nuestros productores. El Gobierno Nacional promueve el desarrollo del país, los gobiernos regionales deben hacerlo del departamento y los locales de las provincias y distritos.
Grandioso sería para Amazonas si tuviéramos un Presidente regional con la sensibilidad e identificación del Presidente Regional de Huancavelica, imposible me dicen mis paisanos cuando tenemos en el puesto, a alguien que desprecia un país como Nicaragua por ser sólo de 4 casitas de calamina a donde nadie quiere ir. Ofendiendo al Perú y sobre todo a todo nuestro departamento que es mayoritariamente rural.
Felizmente, a pesar de ello, el Perú y sus departamentos pueden llegar al mundo, a todo lado y muy bien, como nuestra papa, como Amazonas que vale un Perú.

miércoles, 5 de marzo de 2014

EL PAÍS DE LOS CHOL@S CHOLEADORES
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
Había una vez un territorio con varias culturas en América del Sur; culturas que se desarrollaron antes de los Incas como Chavín, Chimú, Mochica, Tiahuanaco, Nazca y otros poderíos regionales como los Chachapoyas, Luya y Chillaos o los Guayacundos, de Pacaipampa, Piura. Estas culturas pre incas lograron desarrollarse socialmente en sus territorios, pero también sucumbieron ante otras culturas más poderosas. Wari aparece como una primera mega cultura fusionadora,   luego aparecen los Incas como el gran imperio que conglomeró pequeñas sociedades, territorios y culturas de actuales países como Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia, Chile y Argentina.
Los Incas confluyeron en un gran territorio conocido como el Tahuantinsuyo, donde conjugaron diversas culturas con sus ideologías, estereotipos, cosmovisiones, costumbres, músicas, fenotipos, genotipos, etc. Se va intentando construir una nacionalidad basada en la adoración al dios Sol y la Pachamama, una nación con diversas culturas gobernadas regionalmente por curacazgos que rendían lealtad y pleitesía al gran gobernante que habitaba en el Ombligo del Mundo: Cusco.
Los españoles tuvieron que llegar, e invadieron este territorio. Vinieron con sus cargas culturales, su política, su economía, su sociedad; pero sobretodo vinieron con diversas costumbres que en una acción de sincretismo, se mezclaron con las culturas que habitaron este territorio. Este hecho significo la aparición de nuevos mestizajes culturales en este territorio. La nueva cultura mestiza, cargado de ideologías y estereotipos culturales y fenotipos, va dominando a este gran territorio desde el siglo XVI hasta la actualidad.
Este gran territorio se va desmembrando por diversas coyunturas políticas y guerras, y van apareciendo nuevos territorios independientes, con una misma raíz cultural que se van alimentando con las costumbres que dictan estos nuevos territorios culturales. Aparecen entonces los países que hoy conocemos, todas con una raíz cultural cuasi semejantes, pero nutridas constantemente con las diversidades culturales locales y regionales.
Entre ellos aparece el Perú, un territorio construido socialmente por diversas culturas. Un país netamente serrano, charapa y chaleño, que se aglutina en un término: un país cholo, debido a su mestizaje cultural continuo. Somos un país con diversas identidades, en proceso de construir una Nación, y quizás en esta diversidad cultural radica nuestra riqueza, nuestro potencial. Hay que saber entenderlo y respetarlo.
Más esto, no ocurre en este territorio llamado Perú. El colonialismo ha dejado huellas imborrables de superioridad racial, de exclusión étnica, de distinguir las clases a partir de fenotipos que han marcado límites sociales, económicos y culturales. Que han marcado históricamente el Perú formal e informal; el incluido y excluido; el urbano y rural; el yo y la otredad.
En este nuevo tiempo de la tecnología y las comunicaciones, el Perú todavía sigue batallando con este complejo racial y étnico. Con esta forma de entender que los que viven en las áreas rurales son los ciudadanos de segunda categoría, los que deberían vivir cuidando sus chacras y animales; los que atrasan al Perú, según el pensamiento urbanizado. La batalla contra estos ciudadanos de “primera clase”, no tendría sentido si es que al momento de analizar, vemos que la batalla es contra nosotros mismos; es decir, el prejuicio racial nace de los propios descendientes de la cultura matriz andinoespañolizada (con los “condimentos culturales” selváticos y costeños). Nace de los propios Cholos Choleadores.
En los últimos años y semanas, hemos tenido un conjunto de situaciones que han mostrado el cordón que nos conecta con esta parte subconsciente del colonialismo racista. Los ciudadanos peruanos, los Cholos Choleadores, con identidades falsas y propias; tras una computadora, un micrófono o en el vecindario del cerro donde viven; sacan a lustre sus comentarios inapropiados contra personas u organizaciones de origen serrano o charapa, sin tener el mayor respeto a la libertad y los derechos humanos.
Lo más triste de este acontecimiento es que estos Cholos Choleadores, son descendientes en primer, segundo o tercer grado de un migrante andino o amazónico. Son descendientes de una cultura mezclada, de una cultura chola. Son parte de una Lima provinciana donde las grandes fiestas se organizan en los conos, en grandes complejos (Huaralino) o Clubes Departamentales y al ritmo de Corazón Serrano o Sensual Karicia. Estos Cholos Choleadores, viven en distritos donde sus familias van a pasear y hacer sus compras en Molls, Mega Plazas o supermercados adquiriendo Kola Real, cds de Corazón Serrano o vestimenta de Gamarra; productos producidos por los peruanos emergentes andinos o amazónicos, producidos por los cholos.
Que lamentable ver en la televisión o las redes sociales los insultos racistas, en la mayoría de los casos cargadas de envidia y mala fe. Los “comentarios descerebrados” de compatriotas peruanos contra sus pares peruanos. Hemos llegado a tal decrepitud como sociedad, de evidenciar nuestro prejuicio racial contra una artista fallecida, cantante de Corazón Serrano que lamentablemente nos ha dejado. Tan solo por el hecho de ser una provinciana, de haber triunfado y tenido éxitos dentro de una agrupación musical que desde sus inicios representó la lucha contra la exclusión social y los estereotipos racistas y étnicos.
A Corazón Serrano lo escucho y bailo desde hace veinte años atrás, y justamente esta agrupación es el claro representante de ese mestizaje cultural, de esa raíz cultural génesis de nuestro territorio sudamericano. En el arte musical de Corazón Serrano confluye eso que llamamos Todas las Sangres, porque hay un sincretismo cultural primero de dos países (sanjuanitos ecuatorianos y huayno peruano) y de identidades serranas, charapas y chalas.
¿Entonces, cómo los propios Cholos Choleadores pueden insultar y despotricar contra su propia identidad? Esto es un claro ejemplo de una sociedad con problemas graves, con limitada educación, con valores no cultivados, sin esencia, sin identidad; una sociedad que se pierde en la ignorancia y su propia vorágine desculturalizada. Lamentablemente ese país existe y se llama Perú, el país de los Cholos Choleadores, donde se ha perdido respeto por la persona, por la identidad, por la cultura; por nuestros orígenes.
Solamente queda refugiarnos en la esperanza de que algún día esta sociedad mejore hacia el respeto, la inclusión social, el amor entre peruanos, el aplaudir por los peruanos emergentes. Queremos un país pluricultural que respete nuestra diversidad cultural y se elimine toda forma que alimente al racismo. Es una tarea ardua de todos los peruan@s, en construir una sociedad donde nosotros los cholos sintamos orgullo por nosotros mismos. Sintamos orgullo y respeto por nuestros cholos emergentes; por Corazón Serrano, que representa la identidad cultural de un país que está siendo construido por los provincianos.

lunes, 24 de febrero de 2014


GRANDES HIDROELECTRICAS: EXPERIENCIAS NO TAN GRATAS EN AMÉRICA

 Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
 
Hace un par de meses escribí un análisis sobre el Proyecto Hidroeléctrico Chadin 2 que respondía a la visión de desarrollo de un país grande como el Brasil y donde demandaba diálogo y participación democrática de los involucrados para conocer los impactos sociales, ecológicos, económicos, climáticos, etc. Revisando literatura sobre hidroeléctricas en América, me encuentro que en los últimos años y décadas, se han promovido grandes represas para paliar la demanda de energía y agua.
 
Aproximadamente existen más de trescientos proyectos de este tipo en nuestra América, la mayoría construidas sin procesos que respeten la sostenibilidad ambiental y garanticen la participación pública de los involucrados. Ello ha conllevado que se produzcan serios impactos negativos a nivel ambiental y sobre los derechos humanos de las personas y comunidades.
 
En la Cuenca del Marañón se está proyectando construir una veintena de represas para usos energéticos principalmente; y en Amazonas específicamente, se busca construir hidroeléctricas como Chadin 2, Cumba, Rentema, entre otros. Las organizaciones e instituciones que apoyan estos proyectos como el gobierno Regional de Amazonas y Odebrecht, anuncian en todos los medios, con millonaria publicidad (incluyen comerciales radiales de niños dialogando sobre las “bondades” de estos proyectos) los impactos positivos; más no los impactos negativos de la puesta en marcha de estos proyectos. Veamos las experiencias*.
 
1.         Yacyretá: Proyecto binacional entre Argentina y Paraguay de los años 80 sobre el río Paraná con 3,200 MW de capacidad. Desde su inicio el Banco mundial y el BID ya habían identificado los daños sociales y ambientales que afectó gravemente a miles de personas, y las medidas de compensación y mitigación todavía están pendientes. A pesar de ello, los gobiernos buscan ampliar el nivel de la represa.
 
2.         Río Madeira: Ubicado entre Bolivia y Brasil con 3,300 MW de capacidad. Contempla varias hidroeléctricas a implementarse sobre comunidades indígenas y campesinas vulnerables. Proyecto dentro de la Iniciativa de Integración de Infraestructura Regional de Sur América (IIRSA).
 
3.         Baba: Proyecto ubicado en el Ecuador entre los ríos Baba y Toachi con una capacidad de 42 MW. La Corte Constitucional de este país ha pedido revisar el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) debido a las graves fallas y la falta de consulta e información apropiada con las comunidades afectadas. Lamentablemente el proyecto continúa.
 
4.         Chan-75: Este proyecto se está desarrollando en Panamá dentro de los territorios de las comunidades indígenas Ngöbe. Ubicada sobre el río Changuinola y con una capacidad de 223 MW. Las comunidades indígenas no han sido consultadas ni informadas apropiadamente; más aún, el proyecto afectará al Parque Binacional La Amistad declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO debido a su biodiversidad.
 
5.         La Parota: Proyecto ubicado en México que se ubica sobre el río Papagayo y con una capacidad de 900 MW. Serán afectadas comunidades indígenas y campesinas en un total de 25,000 personas. Proyecto con fallas en los procesos de consulta, EIA y posibles riesgos sísmicos. El gobierno mexicano ha suspendido la construcción del proyecto por la presión popular y acciones legales de las comunidades.
 
Son cinco experiencias de grandes represas hidroeléctricas que afectan a comunidades campesinas, nativas y el sistema ecológico de los espacios donde se están desarrollando. Grandes proyectos que al igual que en el Marañón, tienen y tendrán los siguientes impactos negativos, y que lamentablemente eso no se informa y la población muy poco la conoce:

·           La calidad y salubridad del agua empeorará tanto río arriba como río abajo ya que se modificará artificialmente las cuencas hidrográficas, bloqueando el curso natural.
 
·           Se degradarán los ecosistemas acuáticos y conllevará impactos a la biodiversidad; por ejemplo, se afectará la migración de los peces y animales terrestres. También se deforestará grandes hectáreas de bosques y la pérdida de sus elementos bióticos y abióticos.
 
·           A nivel climático aumentará la emisión de gases invernadero causados por la descomposición de materia orgánica inundada por la obra e impacto en la seguridad y productividad de las represas por cambios drásticos en precipitaciones y sequías.
 
·           Efectos sísmicos pueden producir alta presión del agua del embalse o derrumbes, reactivando las fallas geológicas a los alrededores del proyecto.
 
 
·           Se afecta los derechos de las personas de comunidades campesinas y nativas. Derechos consagrados en el marco jurídico de las Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos. En su mayoría estos proyectos desconocen las normas del derecho internacional ambiental y los derechos humanos.

·           Represar agua afecta directamente a la salud produciendo enfermedades debido a la acumulación de sedimentos tóxicos, transmisión de enfermedades como dengue o malaria por agua acumulada e insectos.
 
·           Se pierde las fuentes de alimentación y formas de vida tradicionales porque los peces migrarán o desaparecerán; la biomasa animal migra y desaparece en muchos casos en las zonas afectadas, la agricultura de la zona se desplaza; en suma, se modifica la vida a los alrededores del proyecto.
 
·           Otro impacto son los desplazamientos forzados de personas y comunidades enteras, vulnerando sus derechos humanos a la libre circulación, propiedad, vivienda y fuentes de alimentación.
 
·           Implementación de manera inadecuada de las evaluaciones de impacto ambiental y social de manera integral, que limita la identificación, análisis y posteriormente reducción y eliminación de posibles daños ambientales y sociales.
 
·           En estos proyectos lamentablemente, no se permite a las comunidades afectadas la oportunidad de participar activamente, de manera real y objetiva; es decir, no hay o es limitada la consulta y participación pública. Muchos de los pobladores y comunidades afectadas, no tienen conocimiento de estos proyectos o es limitado el acceso a la información. Estas acciones negativas, son estrategias de las empresas constructoras y gobiernos involucrados, pero están estas instituciones para prácticas “asistencialistas” con regalos y dádivas a la población como una manera de “esconder” los impactos negativos y solicitar la “aceptabilidad” social.
 
·           También durante la construcción de las represas, se asentarán cientos de trabajadores que generarán depredación de bosques y contaminación, como también negocios ilegales alrededor de la zona como la minería ilegal, prostitución y trata de personas. Más aun, se podría producir “criminalización de la protesta social”, debido al hostigamiento o procesos judiciales contra los pobladores que protestan o reclaman la violación de sus derechos y la destrucción sistemática de su ecología.
 
Como observamos, este artículo intenta mostrar la “otra cara de la moneda”, aquella cara que no tiene publicidad millonaria, ni apoyo de las autoridades nacionales o regionales. Cara que muy poco es conocida por la población y sus comunidades afectadas, o que intencionalmente no se les quiere hacer conocer. La construcción de hidroeléctricas quizás no sean negativas si son económicamente viables, socialmente aceptables y; cultural y ecológicamente sostenibles; o que respondan a la visión del de desarrollo del país y nuestros departamentos. Lamentablemente esto no ocurre, según las experiencias analizadas.
 
Menos mal que las grandes represas no son las únicas opciones para atender la demanda de energía ya que existen múltiples alternativas para la producción de energía de manera viable, aceptable y sostenible como el uso eficiente de energía en hogares, empresas e industrias; uso de energías renovables como la energía solar, eólica, geotérmica o pequeñas hidroeléctricas.
 
Los amazonenses ya estamos advertidos, y tenemos otras alternativas para conocer los impactos de las hidroeléctricas. Igual que en mi artículo anterior, solicito Debate Regional, donde participen los pobladores y comunidades afectadas principalmente, y toda la población amazonense para conocer estos megaproyectos. No es una exigencia, es nuestro derecho como amazonenses.
 
* Para el análisis de este artículo se ha tomado como fuente primaria el informe: “Grandes Represas en América. ¿Peor el Remedio que la Enfermedad?, de Jacob Kopas y Astrid Puentes Riaño.