sábado, 27 de septiembre de 2014

EL PODER EN EL PERÚ

Por: Mirbel Epiquién Rivera
La revista Semana Económica publicó, hace unas semanas, la trigésima cuarta edición de su encuesta sobre el poder en el Perú. Los resultados de la encuesta obedecen a las respuestas emitidas por un grupo selecto de políticos, periodistas y empresarios que viven o pasan gran parte de sus vidas en la ciudad de Lima. Tampoco hay que ser ingenuos en creer que Lima no es la ciudad que concentra el poder político y económico del país, lo sigue siendo, lamentablemente. Sin embargo hay muchas curiosidades en esta encuesta que valdría la pena resaltar.
Una primera curiosidad es que la gran mayoría de los que aparecen como poderosos viven en Lima. Desde los periodistas y empresarios, hasta lobistas y chefs tienen sus actividades principales en esta ciudad. Ello refleja la interpretación de la realidad de un grupo de gente que tiene la plena convicción que el resto del país sigue siendo una inmensa chacra  en donde se hacen buenos negocios (mejor si son mineros) pero que no representan mayor preocupación en el equilibrio del poder del país, y si de pronto, en alguna parte que no sea Lima, aparecen fuerzas de oposición a lo definido por el poder central estos pasan a ser agentes desestabilizadores, que sería una manera elegante de negarles su influencia en el espectro del poder (ejemplo; Gregorio Santos o Marco Arana).
Resulta curioso también que; 1) los líderes regionales que aparecen con poder sean los más mediáticos, es decir los que se muestran en los noticieros limeños y 2) en la lista de intelectuales sigan apareciendo Vargas Llosa, Cotler, Hernando de Soto y Szyszlo. Lo primero quizá refleje el desconocimiento de los legítimos liderazgos locales y regionales y solo se dejen llevar por las portadas de los diarios, subestimando la existencia de frentes regionales o movimientos sociales que muchas veces han demostrado tener más poder que una autoridad regional. Pero lo segundo,  con seguridad, refleja la pobreza intelectual de los señores encuestados. Año tras año se sigue citando a los mismos cuatro intelectuales antes mencionados, a pesar que estos forman parte de una casi extinta generación de pensadores. Esto puede reflejarnos dos cosas, o ya nadie produce cultura en este país, o es que los encuestados no conocen de nuevas influencias intelectuales y creen que leer El Trome y el diario Gestión es más que suficiente para estar informado.
El Perú no solo es Lima decimos algunos, y la revista Semana Económica nos cachetea con su encuesta sobre el poder en Perú. Sin embargo olvida que el poder está libre de parámetros de valor, y que en esencia el poder está relacionado a la capacidad de hacer algo sin que haya algo o alguien que lo impida. En ese sentido en el Perú de hoy hay poderes que han doblegado al Estado o al menos lo tienen acorralado. Estos poderes están relacionados al narcotráfico, a la minería ilegal, a la tala informal, la extorsión entre otras prácticas oscuras pero poderosas que ocurren a lo largo del país. Estos poderes son capaces de comprar fiscales, jueces, policías y corromper a las instituciones que deberían controlarlos. No deberían aparecer en la encuesta sólo como  poderes que impiden la toma de decisiones de empresas sino, más importante aún, impiden la institucionalidad del país.
Ojalá la tan vapuleada descentralización continúe, con sus errores y defectos propios del aprendizaje, y en los próximos años podamos esperar una encuesta de poder con fuertes y respetables liderazgos regionales. Con gremios económicos descentralizados. Con periodistas e intelectuales de Piura, Amazonas, Loreto, Arequipa o Cusco.  Con chefs y artistas que vivan y hagan su obra en otras partes más allá de Lima. Ese día podremos decir que el Perú se ha empoderado, que en realidad es la encuesta que sí celebraremos.
_______________________
Puede revisar los resultados de la encuesta en el siguiente link: http://semanaeconomica.com/especiales/xxxiv-encuesta-del-poder/infografia/xxxiv-encuesta-del-poder/


miércoles, 24 de septiembre de 2014

SECRETOS DEL EQUINOCCIO EN CHACHAPOYAS, LA TIERRA DE LOS GUERREROS DE LAS NUBES
 
Por: Roger Mori Tuesta

 
Cuando el Sol alcance su máxima altitud, un haz de luz las puertas del santuario de los Pinchudos traspasará, y así la gran fiesta del equinoccio comenzará. Contemplando al  Astro ol,  muy temprano en la mañana los espíritus de los Purunmachos orarán. Y en el sagrado Kuelap, los huesos de toda la nación, de la muerte se levantarán porque el trueno  pronunciará el nombre de Dios a toda su creación.
 
En este tiempo el equilibrio reinará y  todas las proporciones iguales serán. El Hombre y la mujer;  el día y la noche;  la vida y la muerte. Los Chachapoyas,  guerreros de las nubes hijos de Mamapacha son, y ella los bendijo con una sagrada nación. Para cuidar del maíz y las papas, el gran Cóndor, mensajero del Sol, construir sus residencias en la cimas de los  montes aconsejó. Pero utilizar sólo los acantilados  para levantar sus santuarios para adorar a Dios advirtió.
 
La obediente federación ha tomado el mandato seriamente en acción. Tomando prestado de la Palma del valle y del Cedro de la montaña su circular dimensión, ha construido  un collar de estructuras redondeadas que adorna a los Apus con tal esplendor, que hasta los Incas se han llenado de admiración.
 
Dirigiéndose al sur, el Sol comenzó su viaje la tercera semana Junio. A su paso va derramando torrentes de vida sobre la tierra. Para no perder bendición los Guerreros de las Nubes pintaron en sus muros su peregrinación. Así el tiempo de siembra, cosecha y celebración yace colgado en el ángulo del zigzag de toda mansión.
 
Cuando la luz desaparece, los Apus han presenciado al Sol debajo del mar ir a descansar. Pero en su ausencia, Dios a cinco estrellas mando guiar. Por lo tanto, nunca confusión en la tierra reinará, porque los rombos en las paredes  de los templos los tiempos de cada año,  de cada mes, y  de cada noche, anunciarán.
 
Dios ordenará  a los ríos su caudal bajar, porque los Chachapoyas, los frutos de Mamapacha, compartirán. En pocos  meses la papa, el maíz, la sal, la cera de abeja;  la coca y la chicha celestial al final y al oriente del rio Ucutbamba llegarán.  Para tranquilizar al reino del otro lado del gran rio Marañón el oro y la planta pronto partirán.
 
Teniendo como único rey  al  Dios invisible que creó el universo, las ocho familias de la raza de los Chachapoyas hoy se han unido para adorar. Y cuando la sangre de la Llama del Sacrifico fluya en el  templo Kalasasaya , "Viracocha"  el trueno va a gritar y el coro de Apus en la nación de los Chachapoyas  "Manserichee Manserichee" va a replicar. 

domingo, 21 de septiembre de 2014

EL RETO AMAZONENSE EN CAMPAÑA ELECTORAL: DESARROLLO HUMANO Y CRECIMIENTO ECONÓMICO

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro

En los últimos años en las políticas de desarrollo se vienen discutiendo visiones y enfoques sobre lo que debería ser el desarrollo de nuestro país, para ello se evalúan diferentes estrategias de intervención con el objetivo de atacar el núcleo estructural y diversificado que causan las pobrezas en nuestro país. Digo pobrezas en razón a que el Perú alberga, no solo un tipo de pobreza homogénea y excluyente, sino persisten en nuestro hábitat diferentes tipos de pobrezas que están en estrecha relación con el mosaico de diversidades sociales, económicas, geográficas y culturales que conviven entre nosotros; por lo tanto nuestras pobrezas son heterogéneas e incluyentes.
Las pobrezas en el país no son sólo fenómenos coyunturales, sino también estructurales y generacionales, principalmente asentados en las zonas rurales y sus pueblos excluidos. Las causas de las pobrezas en nuestro país son diversas, que no solamente se circunscriben a una realidad contemporánea, sino se remontan a épocas y hechos que ocurrieron incluso desde la época pre inca e inca y que se ahondó aun más con la invasión de los ibéricos.
En el país, las políticas sociales deben ser estrategias impulsadoras para la mejora de la calidad de vida a través de capacitaciones y asistencias técnicas. De ahí que el crecimiento económico en nuestro país, sea una condición necesaria pero no suficiente para lograr el desarrollo. El crecimiento económico es por lo tanto un canal para lograr el desarrollo humano.
Entremos de llano a la realidad de Amazonas. Se supone que los candidatos regionales y municipales; y todo su "sequito" de potenciales consejeros y regidores, están trabajando futuros proyectos a través de propuestas en base a dos ejes: el crecimiento económico y el desarrollo humano de Amazonas. Entiendo que estarán esbozando políticas, a través de planes de gobierno consistentes, viables y sostenibles, enmarcadas para reducir las pobrezas existentes en las provincias amazonenses, para ello obviamente presupongo que tendrán en cartera un conjunto de proyectos de desarrollo y una capacidad de gestión regional en base a los dos ejes programáticos mencionados anteriormente (crecimiento económico y desarrollo humano).
Como es obvia mi suposición, creeré pues que ya poseen o estarán esbozando planes regionales y municipales para ofrecer de manera viable, aceptable y sostenible a la población amazonense; y que cuentan con una cartera de programas y proyectos, presentando y sustentando a los pueblos respectivos y la región en su conjunto.
Refresquemos a los candidatos con algunos datos estadístico de la actual realidad amazonense. Según el INEI, la pobreza  en Amazonas ha aumentado a un 47,3% y se ubica solo por detrás de Cajamarca y Ayacucho, compartiendo el primer grupo de pobreza. Es decir, ahora hemos caído al tercer lugar como región más pobre del país. Aproximadamente de cada 10 amazonenses, 6 de ellos y/o ellas son pobres. Mientras que en el país la pobreza se redujo, en nuestra región aumentó. Es más, en nuestra región, 3 de nuestros distritos (El Cenepa, Rio Santiago y La Jalca) superan el 80% de pobreza, 5 distritos están por encima del 70% de pobreza, 18% superan el 60% y 23 distritos superan el 50% de pobreza. En conclusión, más de 60 distritos amazonenses conviven con la pobreza total.
En cuanto a la Desnutrición Crónica (según el Instituto Peruano de Economía) estamos entre los 8 departamentos con peores índices de desnutrición y anemia. En el tema de Educación, estamos entres los 6 departamentos con peores indicadores educativos con altas tasas de analfabetismo, deserción escolar y comprensión lectora. En cuanto a Infraestructura ocupamos el penúltimo lugar en acceso a cobertura de agua, desagüe, electricidad e internet.
Visto estos cortos indicadores que nos hacen aterrizar en nuestra verdadera realidad nos preguntamos: ¿Qué están haciendo (o han hecho) nuestros representantes políticos para resarcir esta situación?, ¿qué planes tienen nuestros candidatos regionales y municipales para superar esta realidad?; en suma ¿qué hemos hecho nosotros como sociedad civil para el crecimiento y desarrollo de nuestra región?
En realidad es poco lo que se ha hecho a nivel de políticas nacionales, regionales y locales para Amazonas; y hay que reconocer también que a nivel de nosotros mismos como ciudadanos, no se ha hecho casi nada por nuestra región. Es por tal razón que nosotros debemos exigir que los candidatos y futuras autoridades, discutan estrategias y planes de superación de nuestra situación actual. ¿Es justo acaso que nuestra pobre región siga en estas condiciones con el alto potencial de recursos ecológicos, culturales y agropecuarios que albergamos? ¡Creemos todos que no!
Nosotros tenemos la potestad y libertad de saber elegir a nuestros representantes políticos más idóneos, por ello hay que exigirles claras propuestas y planes para el crecimiento económico y desarrollo humano de nuestra región. Nuestra visión es entonces un crecimiento económico y desarrollo humano viable, aceptable y sostenible, basado en ejes primordiales para el desarrollo. Los candidatos regionales y municipales deben tratar de planificar el crecimiento y desarrollo de Amazonas según un Plan de Gobierno bien estructurado.
El reto en Amazonas es que su espacio físico, se vaya convirtiendo como un espacio socialmente construido, cuyos referentes son la actividad de las personas y sus implicancias. Creo personalmente que si seguimos este camino, Amazonas se enrumbará decididamente hacia el crecimiento económico y desarrollo humano. Esperamos que los planes de gobierno de los candidatos regionales y municipales reflejen esta realidad amazonense y propongan soluciones coherentes ante los problemas, pero lamentablemente revisando los mismos en la pagina del JNE, en la mayoría de los planes regionales y municipales, son paupérrimas sus propuestas; y menos existe una coherencia para el desarrollo amazonense, por la improvisación y el desconocimiento de la realidad regional por parte de los movimientos y partidos políticos.
Amazonas, desde el punto de vista de su diversidad ecológica y su milenaria historia cultural, es una región posible y con inmensas esperanzas en la cual depositar, pero el mayor desafío que presenta es que su desarrollo humano y crecimiento económico pase de la sobrevivencia y exclusión hacia la sostenibilidad e inclusión, planificando estratégicamente el futuro de nuestras nuevas generaciones de amazonenses.

sábado, 6 de septiembre de 2014

DUDAS QUE MATAN

Por: Mirbel Epiquién Rivera
 
Hagamos un ejercicio lícito de dudar para llegar a conclusiones poco idealistas y que tienen mucho más de realidad material que de hechos no probados pero deducibles, como siempre se dice en  el argot jurídico.
“Justicia honorable, País respetable” reza el dicho del Poder Judicial del Perú, pero vamos,  desde siempre el Poder Judicial fue de las instituciones más desacreditadas del país, sus niveles de desaprobación alcanzan el 70%, es decir, sólo 3 de cada 10 peruanos tienen confianza en este poder del Estado. ¿A quiénes echamos la culpa de esta triste realidad?, ¿a la gente mal intencionada?, ¿a los medios de comunicación?, ¿a los que no salieron favorecidos en las sentencias?, o quizá a los miles de jueces que no tuvieron y no tienen reparos en estirar la mano y recibir la “colaboración” del que desea usar la vía alterna de la justicia, esa vía que siempre es usada por los autores del delito. ¿Acaso los jueces garantizan hoy en día imparcialidad en los procesos?, ¿acaso  no es lícito tener dudas de todas las resoluciones que emite el Poder Judicial o sus órganos especiales?, ¿acaso no tenemos derecho a exigir el cumplimiento de la ley, el debido proceso, el derecho a la defensa y la justicia real?
¿Cómo no dudar por ejemplo de la “imparcialidad” del Jurado Electoral Especial de Chachapoyas, conformado por personal del Poder Judicial que coordina con otro juez miembro del Jurado Electoral Especial de Bongará que actualmente es pareja de la responsable de la campaña política de un candidato reconocido por toda la prensa nacional como sospechoso de lavado de activos y tráfico de drogas?, ¿no es acaso nuestro derecho ciudadano dudar de la imparcialidad de estos órganos electorales?, o es que sencillamente debemos callar y creer que son la Madre de Teresa de Calcuta y sus misioneritas de la caridad.
Es decir que ahora no solo debemos creer en todo lo que nos digan, sino también debemos estar calladitos, porque si no el mismo Poder Judicial y sus jueces nos demandan. En algún momento las cosas se invirtieron, los que deberían garantizarnos justicia ahora son los demandantes y nosotros, los ciudadanos libres y sujetos de derecho, los demandados. Al menos nosotros trabajamos dignamente y llevamos la comida a nuestras mesas con el sudor de nuestra frente, no nos construimos mansiones lujosas, compramos carros del año y propiedades o vivimos una vida de ricos con dinero teñidos de sangre, con olor a opio o con las lágrimas de miles de miserables gentes que no pudieron pagar la “justicia” que este poder del Estado remata sin vergüenza.
¿Miedo?, ya no tenemos miedo a los que dicen regular la justicia, les tenemos compasión por haber traicionado ese ideal de la justicia que enseñaba Platón y del cual se derivaban todas las virtudes humanas. Tenemos miedo sí a que este departamento se convierta en un nuevo VRAEM, en un Ancash de la era Álvarez o una miserable región en dónde manden las mafias y la corrupción, a eso sí le tenemos miedo, no a las amenazas de personas o instituciones que no tienen la credibilidad moral para hablar de justicia.
LA DESCENTRALIZACIÓN: PILAR PARA LA INTEGRACIÓN Y DESARROLLO AMAZONENSE
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
 
Los últimos 15 años se ha caracterizado por la puesta en marcha de un proceso descentralizador, cuya principal característica ha sido la creación de presidencias regionales con el fin de que cada departamento tenga autonomía en su gestión. Se han ido llevando a cabo diferentes procesos de “descongestionamiento del poder central” conllevando a que muchos de los programas y presupuestos gestionados desde Lima, se canalicen hacia los gobiernos subnacionales y puedan manejarse “desde lo local”.
 
En suma, se está tratando que los gobiernos subnacionales asuman protagonismo real y participativo en la cogestión del Estado, buscando la integración, el desarrollo humano y crecimiento económico. Para el Perú, el proceso de la descentralización está de acuerdo a las necesidades de integración, desarrollo y crecimiento de las regiones, pero su estrategia de intervención desde el Estado, no responde a las realidades diversas que caracterizan al Perú heterogéneo.
 
Los enfoques concebidos para la descentralización muchas veces caen en la “latencia luminosa” del discurso, y otras veces no se adaptan a las realidades locales de nuestro país multidiverso. Entonces cabe preguntarnos lo siguiente: ¿se esta realizando adecuadamente la descentralización cuando nuestros derechos son vulnerados cada día?, ¿existe igualdad de oportunidades, cuando vemos que los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres?, ¿existe democracia participativa cuando los más vulnerables son informados a través de medios de comunicación que obvian las problemáticas que aquejan a los ciudadanos?, ¿se está superando la pobreza, cuando desde el Estado se lo “institucionaliza” por medio de programas sociales asistencialistas?, ¿existe un verdadero desarrollo económico local, cuando todavía la agricultura, ganadería y turismo adolecen de un impulso para su crecimiento y desarrollo?
 
La descentralización en nuestro país implica un conjunto de acciones destinadas a potenciar el autodesarrollo de las regiones, teniendo como base sus recursos agropecuarios, turísticos, culturales, ecológicos, etc. El Estado tiene que dotar “herramientas” necesarias y estratégicas para que los gobiernos subnacionales gestionen el desarrollo viable, aceptable y sostenible de sus pueblos. Como Estado debemos tomar conciencia que no solamente descentralización significa transferencia de recursos humanos y materiales, sino también transferencia y constante “intercambio reciproco” de capacidades. El Estado entonces no solamente actúa como un ente unívoco de impartir conocimientos sobre el proceso, sino también que tiene que ser un receptor de aprendizajes y experiencias de los entes locales, cumpliendo de esa manera uno de los fines que persigue la descentralización: la participación igualitaria de todos los grupos sociales.
 
Para la Región Amazonas el proceso descentralizador es de vital importancia, ya que implica poner en valor nuestros recursos agropecuarios, culturales y ecológicos al momento de actuar en este espacio competitivo de la globalización. El gobierno regional debe cumplir un papel fundamental para impulsar el crecimiento económico y desarrollo humano de la región. Las autoridades regionales tienen que construir una misión que involucre tener propuestas claras y sinceras, de acorde a nuestra realidad regional. Esto deberían entender, los nuevos “inquilinos” del Gobierno Regional a elegirse este octubre próximo. Propuestas que se enmarquen en los siguientes puntos que vienen a constituir la “transformación deseada”, para nuestra región:
 
1. Constituirse como el principal centro nororiental exportador de productos agropecuarios (café, arroz, ganado, papa, etc.), no solamente al mercado nacional, sino también una economía insertada con el mercado internacional.
 
2. El mayor destino turístico del norte y nororiente del Perú, para ello las autoridades y la población tienen que plantearse una plataforma de actividades para resguardar, restaurar y poner en valor la riqueza arqueológica, ecológica y cultura viva.
 
3. Fortalecer la educación regional, teniendo como punto de avanzada el conocimiento de nuestra realidad social, económica y cultural de los pueblos amazonenses. Construir un sistema y currícula de educación regional.
 
4. Una región activa en el desarrollo del país, donde sus pueblos (excluidos actualmente), estén insertados en la sociedad nacional; participando de sus problemas y poniendo bases para construir los pilares del desarrollo.
 
5. Una región unida y mancomunada; donde todas las provincias y distritos, busquen conjuntamente el desarrollo, dejando de lado ese actual divisionismo regionalista y de provincias que no conlleva  a nada.
 
6. Para las nuevas autoridades, es de suma necesidad buscar la articulación de los pueblos y formar un solo bloque regional, iniciando un dialogo regional donde participemos todos, y demos aportes para atacar en bloque las problemáticas de la región.
 
La descentralización es un espacio importante que se debe aprovechar para el crecimiento y desarrollo en Amazonas. Para ello tenemos que reconceptualizar nuestros enfoques teniendo en cuenta lo local, respetando los conocimientos y las libertades de todas las poblaciones en especial las más vulnerables y excluidas. Hay que preparar a nuestros ciudadanos, para afrontar los nuevos retos que implica la descentralización, para ello hay que crear conciencia, impartir e intercambiar conocimientos tanto desde el Estado y desde lo local. Tratemos entonces de aprovechar este proceso para el crecimiento económico y desarrollo humano de nuestro Amazonas.

viernes, 22 de agosto de 2014

LAS TARAS DEL SISTEMA ELECTORAL

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
Cuando era estudiante de secundaria en el Colegio Blas Valera siempre me enseñaron que uno de los “cuatro poderes” en nuestro país era el sistema electoral, encabezado por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE); y esto es tan cierto porque este sector se encarga funcionalmente de “instalar” a los candidatos – y más adelante posibles autoridades –  en los procesos electorales democráticos a nivel nacional, regional y local. Una vital función que conlleva a comprender, el porqué de ser conocido como el “cuarto poder”.
El JNE y sus órganos complementarios, es la entidad que al fin y al cabo tiene entre sus manos el desarrollo de un país, una región o una localidad; si dentro de sus principios de selección, esta entidad logra satisfactoriamente reclutar dentro de los procesos electorales a los mejores candidatos; tanto en hojas de vida, planes de gobierno y transparencia de todo tipo.
Lamentablemente lo mencionado anteriormente es una “casuística ideal”, una exclamación teórica; porque en estos días el JNE y sus jurados especiales a nivel departamental, están en los “ojos de la tormenta” por tener ciertos comportamientos dudosos y hasta a veces comportamientos que lindan con la vergüenza y el mal accionar de ciertos funcionari@s.
El Sistema Electoral en el Perú necesita urgentemente una reingeniería, porque no puede ser que su máxima entidad como el JNE pueda admitir candidatos que ahora son autoridades y estén ligados a la prostitución y la trata de menores como lo acontecido recientemente con un Congresista de Loreto. No puede ser que existan hasta tres Presidentes Regionales en la cárcel y uno corrido, por actos de corrupción o asesinatos, y previamente hayan sido admitidos como candidatos por el JNE. Es  inadmisible que la política peruana sea representada por autoridades como algunos congresistas que solo recurren a la vociferación e insulto de todo tipo, como algún congresista muy conocido de nuestro Amazonas. Así existen muchos ejemplos para exponer.
Uno de los pilares para mejorar la política y tener candidatos, y subsecuentemente autoridades idóneas, es el sistema electoral y ésta debería ser complementada con la educación política del ciudadano y el fortalecimiento de los partidos y movimientos políticos. Es muy necesario que el Congreso y las entidades respectivas dejen sus pretensiones personalistas y partidarias, y reformulen a través de leyes y normas, el accionar del JNE. Se tiene que fortalecer los filtros de elección de candidatos para no tener aproximadamente 1400 candidatos con diversos problemas judiciales que van desde la violencia familiar, hurto agravado; hasta asesinatos y narcotráfico.
Nuestro sistema electoral tiene que imitar positivamente los procesos electorales de países en desarrollo, de acá cerca nomás, de nuestro vecino Chile. En estos países por el simple hecho que un candidato haya tenido “INDICIOS” de corrupción, narcotráfico, trata de menores, violencia familiar, violación sexual, peculado, etc;  es un antecedente válido para que “inmediatamente” sea desaforado del proceso electoral democrático. Mientras que en el Perú, son tan débiles las normas electorales que todavía es necesario que exista una sentencia firme vigente para poder excluir a un candidato, sin importar su pasado o indicios fuertes y comprobados, con algún tipo de acciones antisociales que van contra el Estado o los derechos fundamentales de las personas.
Tan mal estamos que los Jurados Electorales Especiales bajo su consigna “la ley está hecha” está aceptando listas electorales que han ocultado sus antecedentes judiciales en sus hojas de vida; más aun, han “hecho pasar” a candidatos que se han “limpiado judicialmente”, dentro de la podredumbre estructural del Ministerio de Justicia. Mientras esto ocurre “de taquito” el JNE, dicta tachas e improcedencias contra candidaturas que nunca y por ningún motivo, ni siquiera tuvieron indicios de corrupción, mala gestión, violencia familiar o peculado. ¡Qué injusto es el Sistema Electoral peruano!
Todas estas “taras” y limitaciones del Sistema Electoral lo sufrimos al final, nosotros los ciudadanos. Tan solo mirar las autoridades que tenemos, con diversos juicios y comportamientos que colindan con actos delincuenciales; nos debería conllevar a exigir que el JNE sea reestructurado, porque gran parte de las autoridades que tenemos es culpa del Sistema Electoral al permitir candidatos con problemas diversos de toda índole. Los ciudadanos peruanos, y los amazonenses en particular, no nos merecemos esto. Al fin y al cabo lo que está en juego, es nuestro desarrollo y porvenir.
 
LAS “ECONOMÍAS” QUE RESCATARÁN NUESTRA ECONOMÍA

Por: Mirbel Epiquién Rivera
 
La economía es una ciencia que trata de entender el comportamiento de las sociedades e individuos en el logro de sus necesidades básicas. En este proceso de análisis científico se formulan teorías y modelos que deberán ser contrastados empíricamente con la realidad, si uno de estos modelos demuestra ajustarse a la realidad entonces la teoría de la cual deriva será tomada como cierta. No obstante, las teorías no son inmutables y por lo tanto los modelos que interpretan la realidad tampoco.
Las sociedades y sus entornos siempre cambian. Este es un principio natural que muchos se resisten a aceptar y tratan de mantener viejos paradigmas conceptuales. El miedo a lo diferente o la posibilidad de perder privilegios puede llevarnos a defender ideas y prácticas peligrosas para la sociedad y su entorno. Es el caso de la actual economía neoclásica capitalista, cuyo principal afectado ha resultado ser la naturaleza, pero también ha tenido impactos poco alentadores en la sociedad, desde la pérdida de valores asociados a la vida comunal hasta comprobados desequilibrios emocionales de la gente. Por un lado se incrementan las rentas per cápita y al mismo tiempo aumenta el individualismo, la insatisfacción material y la soledad. Asimismo, crece el PBI y al mismo tiempo disminuye la cooperación social y el desarrollo colectivo.
Sin embargo no todo está perdido,  en un mar de preceptos capitalistas que solo incentivan la acumulación de riqueza y la competitividad aparecen propuestas económicas que buscan la equidad de derechos, el bienestar común o el trabajo colectivo. Voy a referirme brevemente a tres experiencias económicas alternativas que conozco de primera fuente, esperando con ello que renazcan las esperanzas en que estas “economías” pueden rescatar nuestra economía.
Comités de vigilancia de la cuenca del río Tahuayo (Loreto)
En el corazón de la Amazonia peruana se encuentra el río Tahuayo, a 4 horas en deslizador desde la ciudad de Iquitos. En esta cuenca hay un conjunto de comunidades campesinas e indígenas que desde hace un poco más de 20 años decidieron controlar su territorio y sus recursos. El motivo que los impulsó a hacerlo es que en cierto momento estaban a punto de presenciar un desastre ecológico y social. Cientos de pescadores foráneos ingresaban todos los días a extraer peces en el río y en las cochas, otra gente cazaban animales y extraían madera, claro está, sin pedir permiso a nadie. Los animales, los peces, la madera, el aguaje y todo lo que se podía vender era extraído sin conmiseración.
Era fines de los años ochenta y un grupo de campesinos que vivían en las márgenes del río se organizaron en comités de vigilancia. A través de un conjunto de acuerdos establecidos en asamblea comunal, estos comités empezaron a controlar el uso de recursos y sancionar a los infractores de los acuerdos comunales. Estas prácticas de control comunal hicieron que con el tiempo los animales regresaran, se incrementaran las poblaciones de peces y desaparecieran los conflictos sociales. Todo este esquema de auto-regulación se convirtió en clásico ejemplo de economía social que se pretendió replicar muchas veces en otros lugares pero con poco éxito ¿Por qué? Pues por la ausencia de los elementos clave de la experiencia del Tahuayo;  gente organizada, aprendizaje participativo (ensayo-error), ajuste de estrategias, sanciones efectivas, liderazgo y capacidad de decisión.
Empresas cooperativas
Soy socio de una cooperativa de ahorro y crédito. Para muchos esto puede sonar a “chino”, pero por ejemplo, las empresas que lograron superar fácilmente la gran crisis financiera mundial de los años 2008 – 2009 en Estados Unidos (USA) fueron las empresas comunales o también denominadas cooperativas. Mientras que el resto de empresas quebraban, las cooperativas lograban mantenerse a flote, ¿el secreto?: estas empresas no tenían un dueño, eran propiedad de todos sus socios y así como se compartían los beneficios, también se compartieron los riesgos. En las cooperativas no hay empleados que puedan irse cuando el barco esté por hundirse, hay socios, que remarán y remarán hasta que el barco salga a flote. Una cooperativa está guiada por principios rectores de economía solidaria; adhesión voluntaria y abierta, gestión democrática (los directivos son socios), autonomía e independencia, interés comunal, participación de los beneficios económicos, educación y formación continua.
El movimiento cooperativista en otras partes del mundo es fuerte. Países como Ecuador, Brasil, Bolivia, Argentina y Venezuela tienen sólidas empresas cooperativas. En Perú el cooperativismo fue duramente perseguido y golpeado por las reformas económicas emprendidas por Fujimori en los años 90. La intención fue desaparecerlas, pero felizmente no lo lograron del todo y hoy siguen allí, incólumes, resistiendo en medio de muchas voces que tratan de estigmatizarlas.
Asociaciones educativas
La educación es la base del cambio social, eso lo sabe literalmente todo el mundo, y también es una fuente de recursos económicos, dirían otros. No hay que ser muy perspicaces para darse cuenta que algunos mal llamados emprendedores se aprovecharon de las necesidades de educación para ofrecer gato por liebre. Colegios, institutos y universidades que prometían llevarnos al éxito en la vida resultaron ser solo fachadas de negocios mercantilistas que poco o nada contribuyen al desarrollo integral del país, con muy pocas excepciones claro. Las estadísticas son elocuentes, las capacidades de los egresados de muchos colegios y universidades particulares son penosamente inferiores al de instituciones estatales, parroquiales y asociaciones sin fines de lucro.
Hace unos meses con un grupo de padres y maestros afines a la pedagogía Waldorf se logró crear una asociación educativa (Das Goethehaus) para jardín de niños y nivel primario. La idea es que los padres financian, con las pensiones, los costos administrativos y el pago a los docentes. Al mismo tiempo el gobierno del colegio se da a través de una junta de padres y maestros que se denomina “junta gestora”.  Las tareas se realizan a través de comisiones de trabajo en donde participan los padres de todos los grados. A medida que los niños y niñas avanzan con su educación, los padres, y eventualmente los maestros, son reemplazados por nuevos padres y maestros que ingresan al colegio. En ningún momento se habla de utilidades económicas porque no hay una intención de lucro, la calidad educativa es lo único que importa y el dinero excedente se usa para mejorar la calidad del servicio.
He mostrado solo tres experiencias económicas que brindan bienestar a la gente en tres diferentes rubros. Es por ello que cuando escucho que solo la inversión privada salvará al país, o que los inversionistas se irán si osamos reclamar nuestros derechos y otras sandeces prefabricadas, solo atino a pensar en la imagen de don Gilberto Flores, balanceándose en una hamaca de su casa frente a la quebrada Blanco, en el Tahuayo. Él y sus paisanos lograron revertir un escenario que muchos daban ya por perdido; convocando, convenciendo y trabajando crearon un modelo de desarrollo alternativo en medio de la selva y a partir de escombros.