jueves, 19 de junio de 2014

ENFOQUES PARA EL DESARROLLO DE AMAZONAS
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
 
La nueva era del conocimiento en este mundo globalizado, está dando mucha importancia a la tecnología, tal es así que a nuestro espacio y tiempo presente se lo ha denominado la “era de la información”. Nuestro mundo cada vez se hace más pequeño y accesible, y la información de todos los rincones y países pasan diariamente por nuestras visiones; haciendo que la información y el conocimiento se vuelva “despersonalizada”.
 
Esta “despersonalización” hace que el hombre se individualice y deje de lado esa condición natural de relacionarse y socializarse con los otros, cayendo muchas veces en la dependencia deshumanizante del egocentrismo. Esta acción involucra condicionar a que el desarrollo humano sea un desarrollo sin relaciones directas y permanentes entre personas; es decir, una “relación sin relación” que va cayendo en la “deshumanización del hombre por el hombre”.
 
En este análisis rescato la importancia de la socialización entre los hombres; es decir, “reflotar” el contacto directo y permanente entre los hombres ante el absolvedor proceso de globalización que ha hecho de las relaciones humanas, un espacio vago y “despersonalizado”, que conduce a los hombres a “deshumanizarse” perdiendo el interés solidario hacia los otros desposeídos, vulnerables y excluidos.
 
Cuando hablo de “deshumanización”, me estoy refiriendo a esa ausencia o perdida de relaciones humanas, tal como sucede actualmente en las grandes ciudades. Por ejemplo, el contacto entre las personas muchas veces se centraliza a través del Internet, dejando de lado la socialización entre las personas “frente a frente”.
 
En el mundo actual el hombre ha entrado en un proceso de anonimización, atomización, "mercaderización", degradación moral, cosificación, etc. La característica más saltante de esta “deshumanización” es la pérdida de responsabilidad y la solidaridad (debido a la atomización de los individuos y la obsesión por las cosas materiales). Todo esto ha conducido a la degradación moral del hombre, dado que no hay sentido moral sin sentido de responsabilidad y solidaridad.
 
Ante esta realidad, el hombre necesita regirse por enfoques solidarios e integradores. En nuestra Región Amazonas los enfoques orientadores deben buscar que las personas y autoridades se desempeñen adecuadamente en los roles que se les asignan. De ahí la importancia, que a través de la capacitación, hagamos que el perfil de las personas y autoridades se adecúe al perfil de conocimientos, habilidades y actitudes requerido para un determinado cargo, rol o función que desempeñaran.
 
El desarrollo en Amazonas, deben ser impulsadas por las autoridades locales y regionales basándose en un conjunto de enfoques que canalicen y dimensionen la intervención de sus instituciones en las diversas realidades de la región. Claro que esto también implica que las autoridades aprendan y estén preparadas para afrontar los problemas prioritarios de la región. Algunos enfoques a impulsarse en Amazonas son:
 
·      Enfoque de Desarrollo Humano: Nuestro eje en la región debe ser las personas, donde la producción y el crecimiento debe realizarse para el desarrollo de las personas. Por lo tanto las personas deben de desarrollar sus capacidades y ampliar sus opciones efectivas de desempeño. Es necesario en la región, poner en práctica las libertades humanas para la creación de oportunidades.
 
·      Enfoque de Igualdad de Oportunidades: Desde las instituciones regionales se debe intervenir para regular, prevenir o equilibrar las inequidades existentes, por medio de medidas de acción positiva que busquen condiciones de igualdad entre las personas, donde tengan acceso a un conjunto de bienes, servicios y beneficios que las instituciones locales y regionales puedan proveer.
 
·      Enfoque de Desarrollo Territorial: En Amazonas se debe tener una visión articulada del territorio bajo la lupa de un conjunto de relaciones sociales que den origen y expresan una identidad colectiva entre los diversos pueblos. Desechar los actuales divisionismos locales, e integrar a la región, dejando de lado las ambiciones territoriales, institucionales o personales.
 
·      Enfoque de Desarrollo de Capacidades con Dimensión Intercultural: En Amazonas se debe buscar un espacio en la cual los actores sociales, culturalmente diversos, busquen impulsar sus formas de pensar y actuar, con relación a sus realidades y espacios de acción. La intención es buscar “vasos comunicantes” entre las diversas racionalidades de la región, que conlleven al “diálogo intercultural” entre los aguarunas, huambisas, jíbaros, campesinos rurales y personas de la ciudad, bajo una identidad regional homogénea y articulada.
 
·      Enfoque de Equidad de Género: El desarrollo en Amazonas debe partir del planteamiento que tanto los varones y mujeres de la región deben poseer las mismas oportunidades para su desarrollo pleno. La equidad de género es entendida entonces como un elemento primordial para definir canales de acceso, uso y control del poder en los diferentes espacios de toma de decisiones.
 
·      Enfoque de la Sostenibilidad Ambiental: Amazonas es el segundo departamento más deforestado pero a la vez tiene un alto potencial ecológico. El medio ambiente tiene que ser un factor primordial para el desarrollo sostenible en la región, conservando y explotando calculadamente los recursos naturales; sin causar daños irremediables de los mismos que afecten la convivencia de futuras generaciones.
 
·     Enfoque de Mercado y Competitividad: El dinamismo de los mercados constituye el principal eje del desarrollo económico. En nuestra región se debe promover una mayor rentabilidad de la actividad productiva, los emprendimientos de productores organizados, aliento a las MYPES, así como el desarrollo de infraestructura para la conectividad. 
 
·     Enfoque de la Gestión Social de Riesgos: La pobreza tiene relación con la vulnerabilidad, ya que los pobres están habitualmente más expuestos a riesgos. Por ello en Amazonas, las intervenciones, deben considerar acciones preventivas, de control, de mitigación y superación de eventos adversos que reduzcan la vulnerabilidad. Existen diferentes tipos de riesgos como naturales o sociales.
 
·      Enfoque de Gerencia Social: La gestión social de las políticas regionales y locales debe de ser participativa, con criterios de eficiencia, sostenibilidad y equidad para mejorar las condiciones de vida de las personas de la región.
 
 
Los enfoques son importantes para concebir una estrategia social articuladora capaz de operar sobre los múltiples factores que permitan el desarrollo. Amazonas debe ser una región que se oriente primordialmente por enfoques, sus potencialidades son vastas que es de suma necesidad tener líneas orientadoras que permitan el verdadero desarrollo de sus pueblos y mejore la calidad de vida de las personas más vulnerables. Presento aquí estos enfoques como una forma de reestructurar la visión del desarrollo de nuestro Amazonas. Es mi compromiso como amazonense.
 

jueves, 12 de junio de 2014

LA LEY DE MECANISMOS DE RETRIBUCIÓN POR SERVICIOS ECOSISTÉMICOS. MÁS ALLÁ DEL FACEBOOK

Por: Mirbel Epiquién Rivera

Hace exactamente 5 años, no recuerdo cómo y porqué, estuve  sentado en una sala del Congreso de la Republica en medio de un debate para la propuesta de ley de servicios ambientales o ecosistémicos (que es lo mismo según la ley). Recuerdo la participación de un representante de los concesionarios de reforestación de  Madre de Dios y su férrea defensa a la idea de que el Estado debería  financiarlos porque, según él, sus patrocinados (era abogado) estaban contribuyendo con los servicios ambientales. También había representantes del sector minero e hidrocarburos, así como otros destacados especialistas en el tema. Lo que quedó en mi memoria fueron dos cosas; por un lado la diversidad de enfoques sobre lo que debería contener la ley y por el otro, los intereses sectoriales en que una ley de este tipo no debería ser un “dolor de cabeza” más para la inversión, se entiende a la inversión extractiva.
Este 5 de junio se aprobó la Ley de Mecanismos de Retribución por Servicios Ecosistémicos, ese mismo día para muchos se celebró el día mundial del ambiente, y para otros un aniversario más de los terribles acontecimientos de Bagua, allá por el año 2009 durante el gobierno aprista de Alan García, paradójicamente un conflicto relacionado con la defensa de bienes y servicios ambientales.
La aprobación de esta ley es un tremendo mérito de las distintas organizaciones, especialistas, congresistas y otros actores nacionales que siempre estuvieron impulsándola, si bien es cierto que su cobertura mediática apenas se pudo sentir, no deja de marcar un hito en cuanto a la gestión del territorio y de nuestra biodiversidad, aunque se pudo esperar algunas cosas más objetivas y estructurales, como por ejemplo la creación de un fondo fideicomiso o algún instrumento fiscal para incentivar mecanismos de retribución por servicios ecosistémicos (RSE), pero tal como mencioné en antes, la presión política de los diversos sectores productivos para que la ley tenga enunciados básicos y voluntariosos ha surtido efecto. Con ello no pretendo restar el mérito de la misma porque estoy seguro que el trabajo apenas empieza, y con ese mismo espíritu me permito emitir algunas reflexiones que espero puedan tomarse en cuenta en la necesaria elaboración de su reglamento.
Que la ley diga que los servicios ecosistémicos constituyen el patrimonio de la nación no es poca cosa, con dicho enunciado estamos oficializando que al menos 24 servicios ecosistémicos (según el informe de Evaluación de los Ecosistemas del Milenio) que la naturaleza nos ofrece formarán parte de los intereses nacionales y por las que el Estado Peruano deberá responder si estos son vulnerados, desde la calidad de agua hasta aspectos mágico-religiosos y estéticos. Es decir, por ejemplo, si de pronto se está dañando progresivamente la fertilidad del suelo por exceso de fertilizantes, entonces se está alterando el servicio ecosistémico de sustento de producción de suelos y por ende se está vulnerando un patrimonio de la Nación, por la que el Estado deberá responder  a través de sus mecanismos de control, caso contrario puedo demandar al sector competente por omisión de funciones. Puedo generar un sin número de casos con los 24 servicios ecosistémicos y tendré una larga lista de responsabilidades. Ello no está mal, pero es una primera reflexión tomando en cuenta  otras leyes “buena onda”  o voluntariosas generadas en el país como la Ley sobre la Conservación y Aprovechamiento Sostenible de le Diversidad  Biológica o la Ley Orgánica para el Aprovechamiento Sostenible de los Recursos Naturales que casi nadie toma en cuenta a la hora de ejecutar políticas.
Una segunda reflexión tiene que ver con los elementos para el diseño de mecanismos de RSE. Es conocido que de la larga lista de servicios ecosistémicos lo más complicado es la caracterización del servicio (fuente, funcionalidad, condición actual) y el cálculo de sus costos reales en el mercado. Hoy en día se conocen algunas herramientas científicas para medir stock y flujos de carbono, volúmenes de agua, o demandas en el turismo de naturaleza, pero más allá de eso aún no se perfeccionan o estandarizan las herramientas para medir y valorar servicios como la polinización, ciclos biogeoquímicos, regulación climática o las cuestiones culturales, por ejemplo. Es decir, el reglamento deberá priorizar aquellos servicios en donde se cuenta con instrumentos objetivos y científicamente estandarizados y eso implica definir los intereses nacionales en la larga lista de estos servicios, al menos hasta que tengamos más luces al respecto.
Una tercera reflexión también tiene que ver con el diseño de los mecanismos de RSE, específicamente con el monitoreo de acuerdos y la supervisión de transparencia en la retribución, a través de la plataforma pública y privada que promueve la ley. Ello implica crear estructuras institucionales con cierta capacidad fiscalizadora y basada en una fluida información científica sobre el comportamiento del servicio y los impactos ecológicos y sociales de los acuerdos. De allí que la idea de aglutinar toda la responsabilidad en el Ministerio del Ambiente no sé si sea una buena opción, ya que los modelos en el mundo nos muestran una diversidad de opciones, actualmente hay tres tipos generales de mecanismos; en las que se incluyen retribuciones estatales como el caso de eco-compensación directa del gobierno chino para asegurar el recurso hídrico, los fondos especiales de retribución en varios países de Latinoamérica  y que tienen diversas fuentes de financiamiento, y los acuerdos entre privados (sin necesidad de regulación estatal). Es decir, los mecanismos de RSE son tan diversos y pueden ser tan innovadores que esperar a que sean avaluadas y aprobadas por el MINAM, como dice la ley, puede generar una carga burocrática incalculada para el ministerio. Ello no quiere decir que el MINAM no deba promover los mecanismos y llevar el registro único de mecanismos de RSE, como se plantea, pero de allí a regularlos y supervisarlos sería una tarea monumental.
Sí es importante e interesante que el Estado pueda fomentar el desarrollo e implementación de mecanismos de RSE en las áreas naturales protegidas (ANP), teniendo en cuenta que el 17% del territorio nacional son ANP. Por lo que el enfoque del reglamento debería ir por priorizar la implementación de mecanismos de RSE en ANP por parte del Estado y generar condiciones para la creación de “mercados” de RSE o acuerdos libres entre privados.
Una cuarta reflexión tiene que ver con el papel de los gobiernos regionales y los gobiernos locales en el marco de esta ley. Se evidencia la poca significancia estratégica que se le da a estos niveles de gobierno en cuanto a la implementación de mecanismos de RSE, teniendo en cuenta la cercanía de estos con las fuentes de los servicios ecosistémicos. A los Gobiernos regionales y locales se les incluyen en el papel de contribuyentes o retribuyentes y para el financiamiento de acciones de conservación, restauración y uso de recursos, es decir, se les ve como agentes económicos mas no como agentes políticos en el diseño  y creación de programas regionales de RSE.
Una última reflexión está ligada al concepto de recuperación de servicios ecosistémicos, que se enfatiza a lo largo de la ley, esto es interesante en cuanto que, de lo que se trata no es otra cosa que de restauración ecológica. Si los que diseñaron la ley pensaron en ello pues estaríamos dando los primeros pasos para poder entrar a lo que Edward O. Wilson (el padre la biodiversidad) denominó como la tarea del futuro. Teniendo en cuenta los procesos de degradación de hábitats, los miles de pasivos ambientales y las necesidades de inversión en áreas sin “interés” biológico. El reglamento de esta ley no deberá descuidar dicho concepto y aterrizarlo en mecanismos legales concretos destinados a la restauración.
Finalmente, solo se espera que el reglamento de la ley llegue en los 120 días mencionados y que esta  no pase a ser parte de las leyes “buena onda”, porque leyendo unos de los artículos de la misma, que dice: “La aplicación de la presente ley se financia con cargo al presupuesto institucional de las entidades involucradas. Sin demandar recursos adicionales al tesoro público”, no augura muchos compromisos políticos posteriores. Espero equivocarme.

lunes, 9 de junio de 2014

MI VOZ: REMEMBRANZAS DE UN BLASVALERINO

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro

 
“Hijo levántate ya, tu papá te espera para que vayan al Blas Valera”, me decía mi madre en los años 90. Yo vivía en Luya y tenía que caminar hasta Lamud para estudiar en el glorioso Colegio Blas Valera. Mi padre Marino Torrejón, profesor de Historia del Perú y Geopolítica del colegio, ya me esperaba con su bicicleta y sus libros para recorrer juntos el inolvidable trayecto hacia el colegio; rodeado de chacras, arboles y pencas, junto al río Jucusbamba y al compás del sonido de las aves.
Me acuerdo mucho de mis amig@s luyanos, caminando bajo un intenso sol o una torrencial lluvia; pero cumpliendo nuestro deber de estudiantes. Íbamos a veces jugando y otras veces leyendo y repasando el cuaderno porque teníamos examen de matemática con el profesor Víctor Ampuero, un gran docente de las fórmulas y números. Llegábamos al colegio, alegres y ansiosos porque era todo un orgullo entrar al colegio, ver el busto de nuestro padre blasvalerino y el patio de honor rodeado de sus salones. Qué lindo y sentimental era observar a las hermosas alumnas del Blas Valera, nuestro corazón palpitaba a mil.
Son las 8 de la mañana y nos formábamos en fila, encabezaba la formación de mi salón, era el más pequeño, aunque meses después fui brigadier de un grado. Silencio total después de cantar el himno nacional, el director del colegio, el profesor Hermógenes Montenegro (el DIRECTOR que extrañamos porque dejo historia educativa) nos daba una cátedra en el patio ceremonial, sobre qué es ser blasvalerino. ¡Qué orgullo!, se hinchaba mi pecho escuchar al director y en cada formación, sentía a mi colegio dentro de mi corazón.
Ingresamos a los salones y lunes me tocaba Literatura con el profesor Antenor Chuquizuta, me enseñó a conocer a todos los autores de la literatura nacional y mundial, no importaba si salía a dictar su clase desde el pasadizo de uno de los pabellones. ¡Qué personalidad! Miércoles por la tarde, curso de Historia Universal con el recordado profesor Alejandro Chávez Paredes -“Chepe”, una eminencia que nos dio a conocer la historia del mundo; con él aprendí que más allá de Lamud o Luya, existían culturas diversas de nuestro pasado.
Viernes, cerrando semana, tenía Educación Cívica y la profesora Lira Mori me enseño el respeto a nuestra patria, a los derechos y deberes de las personas. Mi padre, Marino Torrejón, me enseñaba Historia del Perú los jueves. Más allá de su rol de padre, lo admiré y respeté siempre como docente. Lo dicen sus ex alumnos: “Fue un gran profesor”. Mi padre me enseñó a vivir y conocer al Perú. Mi profesión actual de antropólogo y analista de la realidad social, se lo debo a él, como padre y docente.
Vienen a mi memoria, docentes ilustres del Blas Valera como Teresa Cisneros, Patrocinio Santillán, el padre Pablo Ventura, Napoleón Rojas Pisco, la profesora Adela Valdivia, Laura Chuquizuta, Miguel Villarreal, Idelso Carrión, Lucho Castro, Marino Gupioc, Celso Gallac y muchos otros profesores que marcaron la huella blasvalerina, disculpen de todo corazón si no les menciono; pero les recuerdo con nostalgia a todos y todas. Muchos blasvalerinos exitosos estamos eternamente agradecido de ustedes.
Este 6 de junio nuestro colegio cumple 57 años de convivencia institucional y educativa con su pueblo de Lamud y la provincia de Luya. En este aniversario recordamos que Blas Valera fue uno de los colegios más insignes a nivel regional y macro regional. Ocupaba siempre los primeros puestos en los concursos de ciencias y letras, en proyectos educativos, en juegos deportivos, en arte y cultura. Nuestro colegio siempre se distinguió por su disciplina, formación ética y su gallardía en los desfiles; pero lo valorábamos más por su enseñanza y calidad educativa, reconocida siempre en Amazonas.
Inclusive, personalmente participé en un concurso de Literatura a nivel regional con una veintena de colegios, que orgullo sentía en ese momento ser blasvalerino. El colegio marcó una época en la historia de Amazonas, hoy los ex alumnos y amazonenses que conocimos esta historia, y formamos parte de ella; lo recordamos con mucha nostalgia.
Hoy en este su aniversario, los exblasvalerinos también sufrimos y lloramos porque ese colegio que rememoramos, ya no es el mismo de antes. Su reconocida calidad educativa se debilitó y hasta desapareció, su disciplina y formación ética hoy solo es un recuerdo grato; y sus aulas, patio y pabellones; bueno su infraestructura, solo son ruinas que hacen caer una lagrima a cada blasvalerino que observa su aposento educativo de antaño.
En esta remembranza, no quiero culpar a nadie en particular por la actual situación del Colegio Blas Valera. Solo sé que las causas de este contexto son estructurales que van desde las autoridades nacionales, regionales y locales; pasando por las autoridades educativas y terminando en nosotros, como blasvalerinos, lamudinos y luyanos. Somos también parte del problema.
Esperemos que en los próximos meses se haga realidad la construcción del colegio. Pero ambicionemos más. Por encima de la construcción de una mole de infraestructura, bonita y bien pintada, con piscina y canchas deportivas; necesitamos reconstruir y posicionar la CALIDAD EDUCATIVA y FORMACIÓN ÉTICA de nuestro colegio Blas Valera, como lo tuvo hace muchos años atrás.
Los recuerdos y la historia de nuestro colegio, que sirvan como paradigmas en la construcción de un Blas Valera ideal, tal como los lamudinos y luyanos lo queremos, tal como los amazonenses lo ansiamos. Retomemos la estirpe intelectual, responsabilidad educativa y calidad humana de sus docentes, retomemos el deber educativo y moral de sus ex alumnos, retomemos el trabajo con ahínco de sus administrativos.
Como blavalerino, esta es mi voz y debo mucho lo que soy a mi colegio. La tarde caía en el Blas Valera, recuerdo que antes estudiábamos mañana y tarde. Mi padre me esperaba para regresar a Luya, le decía: “Papá yo voy caminando con mis amig@s, ve tranquilo”. Me contestaba: “Elmer, mañana tenemos examen, te apuras para estudiar el cuaderno y los libros de historia”. Dejábamos al colegio bajo el manto de la intelectualidad, por la carretera íbamos comentando nuestras clases y ocurrencias de alumnos, el ruido de los grillos y el revoloteo de luciérnagas nos indicaban que ya llegó la noche; al día siguiente el Blas Valera nos esperaba nuevamente entre su seno, para educarnos y enseñarnos sobre la vida.
¡Feliz 57 Aniversario Colegio Blas Valera!

miércoles, 28 de mayo de 2014

LOS PURUNMACHOS Y EL CULTO A LOS ANTEPASADOS

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro



“Hoy muchacho, no te vaya agarrar el Purunmacho, lleva coca, aguardiente y chicha para que los invites…” me advertía mi abuela Julia cuando me disponía visitar Carajía. Es que en Amazonas todavía se convive con mitos y leyendas; y eso, es positivo. Los sitios arqueológicos son lugares sagrados donde no se puede ingresar porque habitan los Purunmachos. Los pobladores de las provincias de Luya, Chachapoyas o Bongará, siempre nos indican que para ingresar, es necesario realizar pagos u ofrendas a los “abuelos para reverenciarlos, además chacchar coca o tomar chicha, da fuerza y vitalidad al “ánimo” de las personas para no ser “encantados” por espíritus malignos.
 
En torno a los Purunmachos o gentiles existen variedad de leyendas y relatos en Amazonas. Se comenta que “agarran” a los que profanan sus chulpas (tumbas), los llevan al cerro y no los sueltan más; o producen en los profanadores, enfermedades raras, terminando en muertes misteriosas. Las personas que pisan accidentalmente un hueso o un tiesto antiguo, sufren tumores que los invalida físicamente, o les produce sarna en el cuerpo. Como es natural, existen curanderos especializados en tratar las enfermedades ocasionadas por los Purunmachos.
 
Los rituales mortuorios que realizaban en la cuenca del Utcubamba, nos indican el culto y respeto que tenían para sus muertos. Depositarlos en sarcófagos, para luego instalarlos en riscos y farallones rocosos  inaccesibles; significaba el mayor rito religioso, y el máximo honor jerárquico ofrecido al personaje social extinto. Kauffmann Doig menciona que los antepasados, “enterraban a sus muertos en lugares inaccesibles para que puedan vivir en paz”; así hoy en día las personas, impiden – previo pago – “molestar” a sus muertos, porque creen que sus almas todavía “viven” para la protección y mantenimiento de sus pueblos.
 
Las crónicas mencionan, que el curaca Chuquimis (posible autor intelectual de la muerte de Huayna Capac), fue momificado, y luego trasladado a un peñasco para depositarlo en lo más alto. Al respecto Waldemar Espinoza menciona que “Colla Topac, capitán y hermano de Huayna Capac ordenó exhumar de su mausoleo el cadáver momificado del Apo Chuquimis. Y en efecto fue sacado de su urna funeraria hecha de arcilla con figura humana, y que estaba colocada en una cueva situada en unos altos peñascos. A ese cadáver, para deshonra y vilipendio lo mandó enterrar bajo tierra, como a cualquier hombre plebeyo”. Esta cita histórica confirma que depositar a sus muertos en lugares inaccesibles, significaba respeto y culto al personaje que marcó el desarrollo histórico en las etnias. Por el contrario, enterrarlos en tierra era tan común, como cualquier persona de la cultura.
 
Estos Purunmachos, son los antiguos curacas, guerreros o sacerdotes. Personajes que dejaron huella, y hoy sus descendientes, los rinden culto y adoración a través de rituales. El carácter sacralizado que los atribuían, se conserva hoy entre los pobladores que cotidianamente reconstruyen la historia de sus Purunmachos. Se escucha comentar que: “estas pinturas, ollitas y casas de piedra son de nuestros Purunmachos que viven allá en las peñas, ellos nos están vigilando que hacemos, míralos ahí están como soldados espiándonos… [ ]…hay que hacerles pagos nada mas, para que no nos hagan daño… [ ]…vamos a coquear y entramos para verlos”.
 
El culto a sus muertos, constituía el ritual de máxima importancia. Tomando la tesis del antropólogo Malinowski, fue entre los antepasados amazonenses, una de las más grandes ceremonias, porque la muerte constituía una constante preocupación. El pensamiento en la vida del más allá, era imprescindible para la cohesión del grupo; por eso se preparaba a los difuntos para el encuentro con “otros mundos”. Creían firmemente que el alma no se extinguía; vivía eternamente, se inmortalizaba. Así de esa manera eran respetados, venerados y mistificados por la sociedad, otorgándoles el grado de dioses humanizados.
 
Investigaciones que realicé concluye que los Purunmachos, son sepulturas de clanes, descendientes de un señor principal, de origen totémico. Como menciona  el antropólogo Manuel Marzal con relación al totemismo, “fortifica los lazos sociales y, por lo tanto, sirve a la causa de la civilización...Los individuos que tienen el mismo tótem se miran como parientes…y se asisten recíprocamente, en caso de dificultad o peligro… el lazo totémico es a veces sentido más eficazmente que el de la sangre.” Estos recintos funerarios, poseen diferentes símbolos pintados de rojo ocre. Son símbolos representativos  del origen totémico y estatus jerárquico que poseían dentro de la sociedad; son las representaciones estilizadas del tótem de origen, del cual procedía el difunto o grupo de momias.
 
En los sarcófagos de Carajía y mausoleos de Revash es manifiesta la simbología que representa el sello totémico del difunto, como representación de un grupo parental que se asignaban a sí mismos, un origen común. Podrían ser así descendientes de un animal o planta, o su procedencia tendría origen en alguna montaña, laguna, río o catarata; o descendientes de la luna o las estrellas. Estos elementos bióticos y abióticos, son emblemas totémicos que se han plasmado  a través de símbolos en sarcófagos, mausoleos, textiles, cerámicas dejado por los guerreros del Utcubamba.
 
Además las investigaciones me han permitido concluir que los sarcófagos y sus momias, que hoy vemos imponentes en los acantilados, constituyen la representación física y visual de los Purunmachos; es decir, el mundo palpable, observable y accesible. El eje inactivo en la cosmovisión. La manifestación folklórica objetiva. Mientras que el alma, ánima o personalización asignada sería la representación no física, oculta o mística de estos Purunmachos. El mundo desconocido o sobrenatural. El eje activo en la cosmovisión. La manifestación folklórica subjetiva. Es esta representación no física, la que se manifiesta actualmente en el imaginario religioso de las personas.
 
Es este mundo de los Purunmachos, el que está activo en el pensamiento religioso de los pobladores actuales. Es esta representación mística, la que influencia de sobremanera sobre las personas, produciendo enfermedades raras o construyendo mitos. Pero también, es el eje que protege a la representación física; osea, al sitio arqueológico.
 
Hay tanto que aprender los amazonenses actuales de nuestros antepasados. Hay tanto para desarrollar la educación y cultura regional, y hacer de nuestros niños y niñas paradigma de la identidad para el desarrollo de Amazonas. Los Purunmachos siguen esperando que los conozcamos, siguen en los farallones esperando que sus hij@s los veneren, respeten y protejan. Revivamos a nuestros Purunmachos para constituirse como los guerreros abanderados del desarrollo amazonense.
 

lunes, 26 de mayo de 2014

ESCUCHANDO LAS PALABRAS DEL BIKUT*
 
Por: Mirbel Epiquien Rivera
 
 
La Historia

Se acaba de oficializar el día de la diversidad cultural y lingüística, que de acuerdo al ministerio de Cultura, se celebrará cada 21 de mayo,  en ese día se pretende revalorar la importancia de una condición natural de nuestro país, su diversidad étnica. Tres días después,  el 24 de mayo, desde las montañas del Sureste Mexicano, en Chiapas, el mítico Subcomandante Marcos emitió su último discurso para dejar de existir como tal en el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), a partir de ahora el Subcomandante sólo será un símbolo de la insurgencia zapatista.
 
El EZLN se creó en 1994 en el estado de Chiapas con el fin de defender los derechos de la población indígena. Miles de kilómetros al sur, el pueblo  indígena untsuru chuara, tal como se denominan los jíbaros en su lengua autóctona, también tienen mucho que contarnos sobre su lucha reivindicativa.
 
La familia Jíbaro comprende cinco pueblos originarios de la Amazonia que comparten una misma tradición lingüística y cultural; el pueblo achual, awajun, kandozi, wampis y shiwiar. De acuerdo a Pedro Mayor y Richard Bodmer (2009), es la única nación indígena de América  que conserva casi intactas su costumbre y libertad. Este pueblo impidió la expansión territorial Inca sobre sus tierras, primero con Tupac Yupanqui y luego con Huayna Capac. Derrotaron a los conquistadores españoles, pero no impidieron la creación de asentamientos misioneros en Jaén de Bracamoros (1549) y luego en Santa María de Nieva, sin embargo,  poco después cuando los españoles empezaron a esclavizarlos se produjo la gran rebelión jíbara en 1599, logrando retomar el control de sus territorios durante muchos años. Luego hubo muchos intentos de reconquista española, y fueron los Jesuitas los que más avanzaron, pero como en 1704 la corona prohibió el trabajo misionero de la orden, los jíbaros quedaron sin contacto hasta mediados del siglo XX.
 
A inicios del siglo XX la relación entre los jíbaros y hombres blancos y mestizos era de mucha hostilidad, sobre todo por los intentos de esclavitud de parte de los caucheros, con quienes estos negociaban pero siempre a la pérdida y en favor de los rapaces mercaderes de la shiringa (caucho). El año 1947 el Instituto Lingüístico de Verano  envío un grupo de lingüistas a territorio awajun, y en 1949, la orden Jesuita estableció su misión en Chiriaco, parte de esos escenarios de la época son contados exquisitamente por Vargas Llosa en su novela “La Casa Verde”.
 
A partir de 1960 el pueblo jíbaro, sobre todo los awajun y wampis, permiten la colonización de sus tierras, pero el proceso fue un fracaso y estos se vieron desposeídos de sus territorios y en medio de grandes injusticias por parte de los apach, el nombre que se da a los que viene de fuera (mestizos). Esto desencadeno en la creación de organizaciones indígenas como el Consejo Aguaruna – Huambisa, que logró frenar la colonización y asegurar la tenencia de los territorios comunales.
 
Hoy en día el pueblo jíbaro sigue luchando: la llegada de colonos, la pérdida de sus territorios, la sobre extracción de sus recursos, los nuevos patrones de crecimiento poblacional (son la segunda nación indígena amazónica más grande del país después de los Ashaninkas), las nuevas enfermedades, la adopción de malas costumbres foráneas, la contaminación de sus ríos, la interrelación en desventaja con la cultura occidental, entre otras cosas, han hecho que los pueblos awajun y wampis se encuentren con altos niveles de miseria y desnutrición. No es justo para un pueblo de carácter libertario y de gran riqueza espiritual.
 
El Debate
 
Estoy seguro que la palabra “desarrollo” siempre fue escuchada por los pueblos jíbaros, desde hace siglos, pero al final siempre se ha querido despojarles de todo, hasta hubo un presidente que los llamó ciudadanos de segunda categoría, por el solo hecho de defender sus recursos. Y ese es el principal punto del debate, cómo garantizar que los pueblos awajun y wampis puedan mantener sus derechos sobre sus recursos y su territorio.
 
Antes debemos definir nuestros concepto de desarrollo, si pensamos bajo el esquema liberal de mercado basado en PBI o renta estaremos detrás de impulsar ideas de expansión agrícola, ganadera, de extracción de madera, extracción de oro, venta de mercancías manufacturadas, explotación de mano de obra barata y otras “lucideces” que nos quieren  hacer creer algunos portavoces de actual modelo económico, la pregunta es ¿eso es lo quieren los Amazonenses jíbaros de Bagua y Condorcanqui?
 
Personalmente comparto las ideas de economista Amartya Sen sobre el desarrollo basado en la LIBERTAD, esa libertad que los pueblos awajun y wampis siempre han buscado. Amartya Sen, premio nobel en economía el año 1998, argumenta que para alcanzar el desarrollo debemos centrarnos en cinco tipos de libertades: 1) las libertades políticas, es decir la posibilidad de participar, decidir, expresarse, criticar; 2) las oportunidades sociales, es decir los servicios públicos al que se puede acceder, de tal manera que todos puedan tener las mismas oportunidades de crecimiento personal; 3) libertades económicas, vale decir los derechos que tienen las personas en acceder a mercados y en poder disfrutar de la redistribución de riquezas; 4) Las garantías de transparencia, entendida como los niveles de confianza entre los miembros y estructuras sociales, esto se refleja en el compartimiento de información, reducción o desaparición de la corrupción y el cumplimiento de las normas; y 5) la seguridad protectora, para ayudar a los más desfavorecidos en lograr su sobrevivencia y crecimiento personal, esto va desde buenos servicios de salud, alimentación y otros subsidios que ayuden a poblaciones desfavorecidas.
 
¿Cuánto de estas libertades se ha logrado alcanzar en los pueblos indígenas de Amazonas?, ¿cuánta participación política indígena tenemos ahora?, ¿qué tanto se ha avanzado en darles oportunidades de crecimiento personal a los niños y jóvenes en las comunidades de Bagua y Condorcanqui?, ¿cuánto ejemplo estamos dando a los pueblos indígenas en el manejo transparente de las cuentas?, ¿cuánto hemos avanzado en brindar servicios básicos de protección a las comunidades?, ¿cuánto de los derechos autóctonos de defensa territorial han sido avaladas por el resto de la sociedad?, son sólo algunas preguntas que también debemos empezar a debatir, y debemos hacerlo nosotros, porque por estas tierras no tenemos un Subcomandante Marcos que lleve la voz indígena hacia donde deba ser escuchada.
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*Bikut: El Bikut es el filósofo awajun, un ser que se transforma en toe y que se mezcla con el ayahuasca para conectarse con otros mundos.

jueves, 22 de mayo de 2014

AMAZONAS MAL EN EDUCACION
 
Por: Rudecindo Vega Carreazo
 
 
El Índice de Competitividad Regional publicado por el Instituto Peruano de Economía el 14 de mayo último, que nos ubica en el puesto 21 de los 24 departamentos o en el cuarto puesto de los que tienen menos desarrollo regional competitivos. En el rubro de Educación, considerado uno de los logros por la gestión regional actual ocupamos el puesto 20 o quinto puesto entre los menos competitivos después de Loreto (24), Huánuco, (23), Cajamarca (22) y Apurímac (23). Los 10 indicadores son los siguientes:
 
El mencionado Índice informa que en relación al 2013, Amazonas ha mejorado en matricula escolar inicial (puesto 11), en asistencia escolar en primaria (puesto 5) Deserción escolar (puesto 22) y en rendimiento en matemáticas (puesto 6); que se mantiene igual en analfabetismo (puesto 16), población con educación secundaria (puesto 22) y rendimiento en lectura (puesto 13); y que hemos empeorado en asistencia escolar en secundaria (puesto 23), acceso a internet en primaria (puesto 22) y acceso a internet en secundaria (puesto 20).
 
El IPE califica cada indicador departamental de 1 a 10, si para los que estamos acostumbrados a una calificación de 1 a 20, nuestras nota general sería 08 de promedio en educación dividido de la siguiente manera: 11 en analfabetismo, 10 en matricula escolar inicial, 17  en matricula escolar en primaria, 05 en asistencia escolar en secundaria, 03 en deserción escolar, 04 en población con educación secundaria, 13 en rendimiento en lectura, 12 en rendimiento en matemática. 01 en acceso a internet en primaria y 03 en acceso a internet en secundaria.
 
Esta es nuestra triste realidad educativa en Amazonas comparado con el resto de departamento del Perú. Si este es un logro de la gestión regional actual sabremos porque tiene ya certificada su incapacidad, insensibilidad e indiferencia. Conocer y reconocer cuan mal estamos debe servir para determinar nuestro verdadero piso del cual debemos tomar impulso. Estamos en el fondo del hoyo solo nos queda subir.
 
Felizmente para Amazonas sus incapaces autoridades actuales están de salida y en Octubre tenemos la oportunidad de reemplazarlas por mejores. Ojala que las próximas autoridades regionales y locales unidas puedan articular un esfuerzo común para trabajar con las autoridades nacionales en cambiar esta triste realidad departamental. Nuestros hijos agradecerán que no nos equivoquemos. Amazonas puede y debe cambiar.
 
 

sábado, 17 de mayo de 2014

LA AGENDA VERDE EN EL DEPARTAMENTO DE AMAZONAS
 
Por: Mirbel Epiquien Rivera


Amazonas es el departamento en donde se puede encontrar el  53% del total de especies de aves registradas para Perú, vale decir, más de 900 especies de aves revolotean por las 7 provincias. Asimismo por nuestro departamento circula uno de los ríos más importantes del país, el río Marañón, que luego dará origen al río más caudaloso del mundo. Este departamento de casi 4 millones de hectáreas tiene al menos el 70% de su territorio cubierto por bosques, además de otros ecosistemas de suma importancia como las jalcas o pajonales, que son la fuente de agua para las principales ciudades de la región.
Así de importante es este departamento, que por no llegar al 1% de aporte al PBI nacional muchas veces es postergado y en otros casos dejado a su suerte a malandrines comprobados en el sistema de Justicia. Sin embargo en este departamento no solo hay una riqueza natural invalorable, sino también gente talentosa y muy luchadora que pueden hacer realidad aquel paradigma planteado ya hace 22 años en Río de Janeiro, Brasil, aquella idea que se ha convertido en un bonito discurso pero que poco se hace para promoverla, nos referimos al desarrollo sostenible.
Como bien dice Eduardo Galeano, las utopías siempre serán útiles, probablemente nunca las alcanzaremos, pero al existir nos permiten avanzar, movernos, crecer, de otra manera viviríamos inmóviles, inertes, sin sueños. Personalmente creo que el desarrollo sostenible se ha convertido en una utopía, una excelente y atractiva utopía. Sin ella ya hubiésemos tirado la toalla, nos hubiésemos contagiado con la enfermedad del consumismo vacuo, con la hipnosis del desarrollo económico, con la maldición del dinero fácil.
El desarrollo sostenible hoy recobra sentido, quizá ya no como lo plantearon en la Convención de Diversidad Biológica de Rio, sino como la utopía que debemos empezar a perseguir, y Amazonas no puede dejar de hacerlo, tiene todos los requisitos para ser el principal impulsor de una gestión basada en la valoración de su naturaleza. Antes debemos identificar los cinco principales temas pendientes en nuestra agenda verde, agenda que por años estuvo perdida o archivada en algún anaquel gubernamental, o peor aún, nunca existió:
1. Institucionalidad Ambiental.  En este caso es interesante el proceso de delegación de funciones desde el gobierno nacional a los gobiernos regionales y locales, es un gran reto para todos porque por un lado se necesitarán recursos para echar andar un buen sistema de promoción, supervisión, evaluación y control en el uso de nuestros recursos naturales y por otro lado necesitamos de compromisos políticos firmes para vigilar, denunciar y sancionar infracciones a las normas ambientales que están muy bien planteadas en papel pero que nadie quiere ejecutarlas por intereses o miedo. Vamos, ¿cuántos madereros, mineros o cazadores ilegales pululan por nuestra región sin que nadie les haya hecho entender que la autoridad existe? Esta tarea se hace extensiva a las municipalidades, al ser las primeras autoridades ambientales del país. ¿Cómo logramos institucionalidad?, asumiendo compromisos, creando procesos de control eficientes, empoderando a los comuneros, ronderos y demás ciudadanos en cumplir y hacer cumplir las normas. Es un camino tortuoso pero hay que empezarlo ya.
2. Ordenamiento Territorial. Luego de la aprobación de la zonificación ecológica económica, el año 2007, se esperaba iniciar con el proceso de ordenamiento territorial. A estas alturas ya deberíamos saber qué hacer en cada rincón de nuestro departamento, definir espacios importantes para proteger, recuperarlos de la erosión a través de plantaciones forestales, incluirlos en rutas de desarrollo local, inscribirlos en registros públicos, recuperarlos de las mafias de traficantes de terrenos, en resumen, saber qué hacer con nuestro territorio. Al parecer el planeamiento en la gestión pública despierta a las 8 a.m. y vuelve a desaparecer por la noche, es decir, el día a día, esperar la suerte y quejarse porque no tenemos canon, quejarse porque las inversiones prefieren otros lugares y no empezar a trabajar ya en nuestro potencial natural, aquello que la zonificación recomendó hace ya 6 años.
3. Certificaciones Ecológicas en la Producción Agrícola. Pues sí, es hora de dejar de pensar  en vender solo a los intermediarios, a los camioneros que se llevan la producción de café, cacao, frutas, hortalizas, leche y otros productos agropecuarios para venderlos en la costa sin haber pagado el precio real de producción, monopolizando mercados o fomentando monocultivos. Es importante entonces trabajar con productores a través de las cooperativas y asociaciones para brindar apoyo técnico constante, acceso a tecnologías (la modernas y las ancestrales), no culminar el proyectito y desaparecer, pensar en programas de largo plazo, programas que brinden tecnologías baratas,  búsqueda de mercados,  creación de cadenas de valor y sobre todo certificaciones, que es la meta que debemos perseguir en el agro, la certificación es el enlace con el medio ambiente y reduce los impactos a los bosques naturales.
4. Sistemas Eficaces de Tratamiento de Residuos y Aguas Servidas en todos los Distritos de la Región. Tal vez es el principal problema ambiental en la región, basura y desagües sin tratar y que finalmente culminan en los ríos. Es imperativo que se obligue a todas las municipalidades a construir sus plantas de tratamiento de residuos sólidos y de tratamiento de aguas servidas. Así como es imperativo dejar de construir plantas de tratamiento cuyos costos de mantención y operación son más caros que el presupuesto municipal. Las tecnologías baratas existen  y los procesos biológicos de reciclaje de compuestos químicos son naturales, lo que no es natural es que con el cuento de la planta de tratamiento se justifiquen proyectos de fierro y cemento que luego no sirven para nada.
5. Adaptación al Cambio Climático. El clima cambió, hoy llueve cuando no debe y hace más calor que en la buena época de los abuelos, es un asunto que preocupa a todo el mundo, literalmente, pero parece que en Amazonas solo se adaptan las candidaturas. Nadie tiene la receta para adaptarnos al cambio climático, solo observar  y probar, observar que está pasando con los cultivos, las plagas, el tiempo y probar nuevos cultivos, probar nuevas formas de organización (quizá tengamos a controlar el uso de agua), nuevos procedimientos de respuesta rápida ante los desastres naturales, nueva manera de entender el mundo. Esta sí es una tarea de todos.
Señor Presidente Regional, esto no va para usted, tampoco para el que ya crea que ganó, esto va para aquel que entienda que la política también es compromiso, creatividad y decencia.