sábado, 25 de octubre de 2014

LAS POLÍTICAS ALIMENTARIAS EN EL PERÚ

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
En las últimas décadas, el rostro de la pobreza en el Perú se ha materializado en la pésima alimentación de las poblaciones rurales del Ande, la Amazonía y los asentamientos humanos de la costa. Se hacen los esfuerzos desde el Estado para superar la inseguridad alimentaria, pero todavía son esfuerzos limitados, debido a que no entendemos la multidimensionalidad de las pobrezas. En el Perú no existe solamente un tipo de pobreza, sino muchas pobrezas que tienen que ser entendidas y analizadas.
Nuestro país ha elaborado la Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria (ENSA) con el fin de reducir los niveles de inseguridad alimentaria. Se propuso como metas reducir los porcentajes de niños y mujeres con prácticas inadecuadas de alimentación y nutrición; reducir los hogares con déficit de acceso calórico de 36% a 25%; incrementar el superávit en la balanza comercial de alimentos y aumentar la disponibilidad per cápita de calorías procedentes de alimentos de origen nacional en 10%. Pero muchas de estas estrategias programáticas, no conciben ciertos elementos básicos para tener éxito; y un punto clave, es entender las diversas realidades sobre las cuales intervienen las políticas alimentarias.
La nutrición muchas veces ha sido concebida desde la perspectiva de un modelo convencional, desde la cual los modelos de alimentación, partían desde un ente centralizador, excluyente y discriminatorio; para nuestro caso, desde las ciudades como entes de la racionalidad occidental. Este accionar, ha conllevado a cometer muchos errores como por ejemplo, el desconocimiento del lugar donde se realizará la educación nutricional, ignorando su cultura alimentaria o considerándolo no adecuada para la buena nutrición. Es decir, políticas programáticas alimentarias que desconocen las costumbres, comportamientos y el valor de los alimentos dentro de las relaciones sociales rurales.
Nuestras políticas alimentarias han actuado bajo la idea preconcebida de que la población objetiva es “ignorante”, entendido esto como la causa principal de la malnutrición; es decir, se cuenta con un insuficiente análisis de las causas, lo que conlleva a una deficiente formulación de los objetivos de programas y políticas alimentarias. En el Perú y sus sectores encargados de la alimentación, se debe concebir una política programática nutricional basada en una Educación Nutricional Intercultural (ENI).
Este nuevo espacio debe reconceptualizar y redefinir las propuestas programáticas y de intervención. La interculturalidad asume en este espacio un rol protagónico para entender la nutrición desde lo local. Debemos reconocer las heterogeneidades existentes y ver en ellas un gran potencial para el desarrollo humano y económico. La propuesta de la ENI debe priorizar las necesidades de la población, para lograr cambios de conducta construidos desde las costumbres y cultura de las comunidades, que trascienda la sola adquisición de información, propia de los modelos educativos convencionales sobre la alimentación. ¿Qué se tiene que hacer?
Se tiene que capacitar y asistir técnicamente a grupos sociales vulnerables mediante un esfuerzo colectivo educador, para observar en las realidades diferentes, los problemas y sus causas en torno a la mala alimentación. Hay que elaborar proyectos y  programas nutricionales que se basen en una realidad social y étnica determinada, respetando la identidad y la cultura alimentaria, fortaleciendo las identidades y dando valor agregado a las buenas prácticas alimentarias. Existen productos autóctonos como la papa, la yuca, el maíz, la quinua, la quiwicha; diferentes tipos de frutas en la Amazonía, costa y ande que podríamos incorporarlos a las políticas alimentarias. Muchos de nuestros alimentos, poseen una dinámica cultural que es difícil entender desde la óptica urbana y occidental. En la zona andina y amazónica por ejemplo, los alimentos se relacionan con las cosmovisiones de los hombres en relación con su ecología y el mundo social que los rodea. Los productos alimentarios, se “fundan” a partir de orígenes míticos; por ende, estos productos son aceptados y utilizados socialmente, e incluso ritualizados por el constructo social colectivo.
Se debe aplicar en nuestras realidades una metodología participativa, creando  espacios de interaprendizajes, a través de los cuales se recuperan, socializan y fortalecen los saberes y conocimientos ancestrales en torno a la alimentación y nutrición, para así poder superar la desnutrición y la pobreza extrema. Las líneas de acción a nivel productivo deben estar orientados a impulsar el incremento de la producción agropecuaria, la mejora de la productividad, la diversificación de los cultivos y la recuperación de la biodiversidad propia de nuestras realidades, bajo un enfoque agroecológico orientado al uso de conocimientos y prácticas ancestrales.
No podemos hablar de desarrollo nutricional en el país cuando obviamos y excluimos constantemente ciertas prácticas autóctonas, que han formado parte incluyente del desarrollo de nuestras sociedades andinas y amazónicas. Si queremos construir ese desarrollo, primero debemos empezar respetando y poniendo en valor nuestras prácticas tradicionales. No podemos estar constantemente importando y tratando de adaptar por la fuerza, prácticas alimentarias foráneas, disímiles a una determinada realidad geográfica o cultural.
Esperemos que en los próximos 10 años la nutrición en el Perú sea abordada desde el Estado con mayor responsabilidad, sobre todo con las implicancias y problemas medioambientales que irán aquejando la producción óptima de los alimentos. Es necesario construir e implementar políticas alimentarias que vayan más allá de un asistencialismo, políticas alimentarias que reconozcan en la diversidad alimentaria de nuestras culturas. Ante el boom de la gastronomía peruana a nivel mundial, debido a la diversidad en productos alimenticios y platos típicos de nuestro país, es necesario “concentrarnos” en hacer políticas de Seguridad Alimentaria incluyentes y diversificadas, de acuerdo a nuestra realidad multicultural y biodiversa. Una sonrisa de un/una niñ@ bien alimentado debería ser el nuevo rostro en el Perú.

jueves, 2 de octubre de 2014

UN VOTO INTELIGENTE Y RESPONSABLE PARA AMAZONAS

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro

La política es una construcción social, una construcción de entes colectivos que se agrupan en torno a una estructura programática, ideológica y propositiva que son puestas en marcha por líderes que entienden, analizan y viven de la política. Por tanto la política, la verdadera política, nace colectivamente para beneficiar al grupo, a la comunidad, a la sociedad.
En esta contienda electoral a realizarse en muy pocos días, los principales actores políticos no solo son los candidatos, son por sobretodo los electores que responsablemente  tienen el poder de elegir a sus representantes regionales y municipales. Lamentablemente los electores se encuentran con un ambiente electoral donde se ha hecho de la política un “instrumento mercantil”, donde la mayoría de los candidatos que encabezan las preferencias, invierten dinero en regalos, propagandas, cancioncitas y mítines con orquestas incluidas, para convencer y recoger el voto; más en último plano quedaron sus propuestas y compromisos, digo mejor: nunca esbozaron propuestas claras y convincentes para los amazonenses.
Este hecho, a pocos días de las elecciones, ha desconfigurado totalmente la “lexis y praxis” (la teoría y la práctica) de lo que representa la política verdadera. Candidatos “regalones” y sin propuestas son ahora los representantes de una política que cada día, cada año; se hunde en la mediocridad. Candidatos con “diversos procesos judiciales” y actos de corrupción, se han convertido actualmente en los “descendientes deformados” de la política que alguna vez lo idearon y practicaron personajes como Weber, Aristoteles, Hobbes, Maquiavelo, Locke, Marx, Marcuse, Popper entre otros.
Es entendible la desconfianza de la población con estos personajes que se hacen llamar “políticos”, lo que si pienso definitivamente es que la mayoría de candidatos en el país, y sobre todo en Amazonas, NO SON POLÍTICOS, menos hacen POLÍTICA. Entonces esta semana previa a las elecciones, la RESPONSABILIDAD de hacer POLÍTICA está en nosotros los ciudadanos con un voto inteligente para el desarrollo de Amazonas.
Es una semana de reflexión y decisiones, no pensadas en base a la “maquinaria de convencimiento” que durante estos últimos meses lo han hecho los candidatos con sus regalos dadivosos, “cancioncitas”, propagandas ridículas, ofrecimientos asistencialistas o bailes con “chelas” incluidas; la reflexión tiene que pasar por un análisis inteligente de aquell@s candidatos que NO despilfarraron grandes cantidades de dinero pero si tuvieron el “poder de convencerte” con un plan de gobierno o un análisis programático y propositivo para el desarrollo y crecimiento de tu región, provincia o distrito.
Un voto “inteligente y responsable” es elegir para  Amazonas un gobernante regional que tenga experiencia en gestión política y administración del poder. Un gobernante que lidere con su conocimiento, sapiencia y experiencia, el desarrollo amazonense, trabajando articuladamente para salir de esos últimos niveles de indicadores de pobreza, desnutrición, inseguridad o competitividad. Un gobernante que potencie a la región con su experiencia en el manejo de programas  sociales y planes de desarrollo. Amazonas necesita una autoridad regional que pueda estar “peleando” en las esferas altas del gobierno, proyectos y presupuestos viables y adecuados para el beneficio de los amazonenses.
Necesitamos un gobernante que recorra sus pueblos para entrar en contacto directo con sus ciudadanos y sus problemas. Requerimos de un líder regional que analice y entienda los problemas de Amazonas, pero más importante que sepa darle soluciones. En suma, necesitamos de un gobernante con capacidad de hacer de la política regional un instrumento de gestión para aliviar y resolver los problemas, y a partir de allí, construir el ansiado desarrollo de nuestra región. Las potencialidades lo tenemos, solo necesitamos de un gobernante que esté capacitado y sea experimentado en hacer de esas potencialidades, el principal pilar esperanzador para que Amazonas sea menos pobre y más competitivo.
La campaña en Amazonas está terminando y la POLÍTICA nuevamente ha sido “prostituida” por el bajo nivel de la mayoría de candidatos al momento de mostrar y difundir sus propuestas y compromisos. Los amazonenses nuevamente fuimos exclusivos espectadores de un proceso electoral que se deformó completamente con candidatos que solo supieron hacer una “campaña regalona”, endulzada con cancioncitas, muy mediocre y pobrísima en cuanto a nivel político.
La mayoría de los candidatos no estuvieron a la altura de los desafíos y las esperanzas que tiene nuestro Amazonas. El poder ahora lo tenemos los electores amazonenses y nuestro “voto inteligente y responsable” tiene que ser por ese candidato más experimentado, que supo hacer de la campaña política, un espacio de compromisos y propuestas para el desarrollo de Amazonas.

sábado, 27 de septiembre de 2014

EL PODER EN EL PERÚ

Por: Mirbel Epiquién Rivera
La revista Semana Económica publicó, hace unas semanas, la trigésima cuarta edición de su encuesta sobre el poder en el Perú. Los resultados de la encuesta obedecen a las respuestas emitidas por un grupo selecto de políticos, periodistas y empresarios que viven o pasan gran parte de sus vidas en la ciudad de Lima. Tampoco hay que ser ingenuos en creer que Lima no es la ciudad que concentra el poder político y económico del país, lo sigue siendo, lamentablemente. Sin embargo hay muchas curiosidades en esta encuesta que valdría la pena resaltar.
Una primera curiosidad es que la gran mayoría de los que aparecen como poderosos viven en Lima. Desde los periodistas y empresarios, hasta lobistas y chefs tienen sus actividades principales en esta ciudad. Ello refleja la interpretación de la realidad de un grupo de gente que tiene la plena convicción que el resto del país sigue siendo una inmensa chacra  en donde se hacen buenos negocios (mejor si son mineros) pero que no representan mayor preocupación en el equilibrio del poder del país, y si de pronto, en alguna parte que no sea Lima, aparecen fuerzas de oposición a lo definido por el poder central estos pasan a ser agentes desestabilizadores, que sería una manera elegante de negarles su influencia en el espectro del poder (ejemplo; Gregorio Santos o Marco Arana).
Resulta curioso también que; 1) los líderes regionales que aparecen con poder sean los más mediáticos, es decir los que se muestran en los noticieros limeños y 2) en la lista de intelectuales sigan apareciendo Vargas Llosa, Cotler, Hernando de Soto y Szyszlo. Lo primero quizá refleje el desconocimiento de los legítimos liderazgos locales y regionales y solo se dejen llevar por las portadas de los diarios, subestimando la existencia de frentes regionales o movimientos sociales que muchas veces han demostrado tener más poder que una autoridad regional. Pero lo segundo,  con seguridad, refleja la pobreza intelectual de los señores encuestados. Año tras año se sigue citando a los mismos cuatro intelectuales antes mencionados, a pesar que estos forman parte de una casi extinta generación de pensadores. Esto puede reflejarnos dos cosas, o ya nadie produce cultura en este país, o es que los encuestados no conocen de nuevas influencias intelectuales y creen que leer El Trome y el diario Gestión es más que suficiente para estar informado.
El Perú no solo es Lima decimos algunos, y la revista Semana Económica nos cachetea con su encuesta sobre el poder en Perú. Sin embargo olvida que el poder está libre de parámetros de valor, y que en esencia el poder está relacionado a la capacidad de hacer algo sin que haya algo o alguien que lo impida. En ese sentido en el Perú de hoy hay poderes que han doblegado al Estado o al menos lo tienen acorralado. Estos poderes están relacionados al narcotráfico, a la minería ilegal, a la tala informal, la extorsión entre otras prácticas oscuras pero poderosas que ocurren a lo largo del país. Estos poderes son capaces de comprar fiscales, jueces, policías y corromper a las instituciones que deberían controlarlos. No deberían aparecer en la encuesta sólo como  poderes que impiden la toma de decisiones de empresas sino, más importante aún, impiden la institucionalidad del país.
Ojalá la tan vapuleada descentralización continúe, con sus errores y defectos propios del aprendizaje, y en los próximos años podamos esperar una encuesta de poder con fuertes y respetables liderazgos regionales. Con gremios económicos descentralizados. Con periodistas e intelectuales de Piura, Amazonas, Loreto, Arequipa o Cusco.  Con chefs y artistas que vivan y hagan su obra en otras partes más allá de Lima. Ese día podremos decir que el Perú se ha empoderado, que en realidad es la encuesta que sí celebraremos.
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Puede revisar los resultados de la encuesta en el siguiente link: http://semanaeconomica.com/especiales/xxxiv-encuesta-del-poder/infografia/xxxiv-encuesta-del-poder/


miércoles, 24 de septiembre de 2014

SECRETOS DEL EQUINOCCIO EN CHACHAPOYAS, LA TIERRA DE LOS GUERREROS DE LAS NUBES
 
Por: Roger Mori Tuesta

 
Cuando el Sol alcance su máxima altitud, un haz de luz las puertas del santuario de los Pinchudos traspasará, y así la gran fiesta del equinoccio comenzará. Contemplando al  Astro ol,  muy temprano en la mañana los espíritus de los Purunmachos orarán. Y en el sagrado Kuelap, los huesos de toda la nación, de la muerte se levantarán porque el trueno  pronunciará el nombre de Dios a toda su creación.
 
En este tiempo el equilibrio reinará y  todas las proporciones iguales serán. El Hombre y la mujer;  el día y la noche;  la vida y la muerte. Los Chachapoyas,  guerreros de las nubes hijos de Mamapacha son, y ella los bendijo con una sagrada nación. Para cuidar del maíz y las papas, el gran Cóndor, mensajero del Sol, construir sus residencias en la cimas de los  montes aconsejó. Pero utilizar sólo los acantilados  para levantar sus santuarios para adorar a Dios advirtió.
 
La obediente federación ha tomado el mandato seriamente en acción. Tomando prestado de la Palma del valle y del Cedro de la montaña su circular dimensión, ha construido  un collar de estructuras redondeadas que adorna a los Apus con tal esplendor, que hasta los Incas se han llenado de admiración.
 
Dirigiéndose al sur, el Sol comenzó su viaje la tercera semana Junio. A su paso va derramando torrentes de vida sobre la tierra. Para no perder bendición los Guerreros de las Nubes pintaron en sus muros su peregrinación. Así el tiempo de siembra, cosecha y celebración yace colgado en el ángulo del zigzag de toda mansión.
 
Cuando la luz desaparece, los Apus han presenciado al Sol debajo del mar ir a descansar. Pero en su ausencia, Dios a cinco estrellas mando guiar. Por lo tanto, nunca confusión en la tierra reinará, porque los rombos en las paredes  de los templos los tiempos de cada año,  de cada mes, y  de cada noche, anunciarán.
 
Dios ordenará  a los ríos su caudal bajar, porque los Chachapoyas, los frutos de Mamapacha, compartirán. En pocos  meses la papa, el maíz, la sal, la cera de abeja;  la coca y la chicha celestial al final y al oriente del rio Ucutbamba llegarán.  Para tranquilizar al reino del otro lado del gran rio Marañón el oro y la planta pronto partirán.
 
Teniendo como único rey  al  Dios invisible que creó el universo, las ocho familias de la raza de los Chachapoyas hoy se han unido para adorar. Y cuando la sangre de la Llama del Sacrifico fluya en el  templo Kalasasaya , "Viracocha"  el trueno va a gritar y el coro de Apus en la nación de los Chachapoyas  "Manserichee Manserichee" va a replicar. 

domingo, 21 de septiembre de 2014

EL RETO AMAZONENSE EN CAMPAÑA ELECTORAL: DESARROLLO HUMANO Y CRECIMIENTO ECONÓMICO

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro

En los últimos años en las políticas de desarrollo se vienen discutiendo visiones y enfoques sobre lo que debería ser el desarrollo de nuestro país, para ello se evalúan diferentes estrategias de intervención con el objetivo de atacar el núcleo estructural y diversificado que causan las pobrezas en nuestro país. Digo pobrezas en razón a que el Perú alberga, no solo un tipo de pobreza homogénea y excluyente, sino persisten en nuestro hábitat diferentes tipos de pobrezas que están en estrecha relación con el mosaico de diversidades sociales, económicas, geográficas y culturales que conviven entre nosotros; por lo tanto nuestras pobrezas son heterogéneas e incluyentes.
Las pobrezas en el país no son sólo fenómenos coyunturales, sino también estructurales y generacionales, principalmente asentados en las zonas rurales y sus pueblos excluidos. Las causas de las pobrezas en nuestro país son diversas, que no solamente se circunscriben a una realidad contemporánea, sino se remontan a épocas y hechos que ocurrieron incluso desde la época pre inca e inca y que se ahondó aun más con la invasión de los ibéricos.
En el país, las políticas sociales deben ser estrategias impulsadoras para la mejora de la calidad de vida a través de capacitaciones y asistencias técnicas. De ahí que el crecimiento económico en nuestro país, sea una condición necesaria pero no suficiente para lograr el desarrollo. El crecimiento económico es por lo tanto un canal para lograr el desarrollo humano.
Entremos de llano a la realidad de Amazonas. Se supone que los candidatos regionales y municipales; y todo su "sequito" de potenciales consejeros y regidores, están trabajando futuros proyectos a través de propuestas en base a dos ejes: el crecimiento económico y el desarrollo humano de Amazonas. Entiendo que estarán esbozando políticas, a través de planes de gobierno consistentes, viables y sostenibles, enmarcadas para reducir las pobrezas existentes en las provincias amazonenses, para ello obviamente presupongo que tendrán en cartera un conjunto de proyectos de desarrollo y una capacidad de gestión regional en base a los dos ejes programáticos mencionados anteriormente (crecimiento económico y desarrollo humano).
Como es obvia mi suposición, creeré pues que ya poseen o estarán esbozando planes regionales y municipales para ofrecer de manera viable, aceptable y sostenible a la población amazonense; y que cuentan con una cartera de programas y proyectos, presentando y sustentando a los pueblos respectivos y la región en su conjunto.
Refresquemos a los candidatos con algunos datos estadístico de la actual realidad amazonense. Según el INEI, la pobreza  en Amazonas ha aumentado a un 47,3% y se ubica solo por detrás de Cajamarca y Ayacucho, compartiendo el primer grupo de pobreza. Es decir, ahora hemos caído al tercer lugar como región más pobre del país. Aproximadamente de cada 10 amazonenses, 6 de ellos y/o ellas son pobres. Mientras que en el país la pobreza se redujo, en nuestra región aumentó. Es más, en nuestra región, 3 de nuestros distritos (El Cenepa, Rio Santiago y La Jalca) superan el 80% de pobreza, 5 distritos están por encima del 70% de pobreza, 18% superan el 60% y 23 distritos superan el 50% de pobreza. En conclusión, más de 60 distritos amazonenses conviven con la pobreza total.
En cuanto a la Desnutrición Crónica (según el Instituto Peruano de Economía) estamos entre los 8 departamentos con peores índices de desnutrición y anemia. En el tema de Educación, estamos entres los 6 departamentos con peores indicadores educativos con altas tasas de analfabetismo, deserción escolar y comprensión lectora. En cuanto a Infraestructura ocupamos el penúltimo lugar en acceso a cobertura de agua, desagüe, electricidad e internet.
Visto estos cortos indicadores que nos hacen aterrizar en nuestra verdadera realidad nos preguntamos: ¿Qué están haciendo (o han hecho) nuestros representantes políticos para resarcir esta situación?, ¿qué planes tienen nuestros candidatos regionales y municipales para superar esta realidad?; en suma ¿qué hemos hecho nosotros como sociedad civil para el crecimiento y desarrollo de nuestra región?
En realidad es poco lo que se ha hecho a nivel de políticas nacionales, regionales y locales para Amazonas; y hay que reconocer también que a nivel de nosotros mismos como ciudadanos, no se ha hecho casi nada por nuestra región. Es por tal razón que nosotros debemos exigir que los candidatos y futuras autoridades, discutan estrategias y planes de superación de nuestra situación actual. ¿Es justo acaso que nuestra pobre región siga en estas condiciones con el alto potencial de recursos ecológicos, culturales y agropecuarios que albergamos? ¡Creemos todos que no!
Nosotros tenemos la potestad y libertad de saber elegir a nuestros representantes políticos más idóneos, por ello hay que exigirles claras propuestas y planes para el crecimiento económico y desarrollo humano de nuestra región. Nuestra visión es entonces un crecimiento económico y desarrollo humano viable, aceptable y sostenible, basado en ejes primordiales para el desarrollo. Los candidatos regionales y municipales deben tratar de planificar el crecimiento y desarrollo de Amazonas según un Plan de Gobierno bien estructurado.
El reto en Amazonas es que su espacio físico, se vaya convirtiendo como un espacio socialmente construido, cuyos referentes son la actividad de las personas y sus implicancias. Creo personalmente que si seguimos este camino, Amazonas se enrumbará decididamente hacia el crecimiento económico y desarrollo humano. Esperamos que los planes de gobierno de los candidatos regionales y municipales reflejen esta realidad amazonense y propongan soluciones coherentes ante los problemas, pero lamentablemente revisando los mismos en la pagina del JNE, en la mayoría de los planes regionales y municipales, son paupérrimas sus propuestas; y menos existe una coherencia para el desarrollo amazonense, por la improvisación y el desconocimiento de la realidad regional por parte de los movimientos y partidos políticos.
Amazonas, desde el punto de vista de su diversidad ecológica y su milenaria historia cultural, es una región posible y con inmensas esperanzas en la cual depositar, pero el mayor desafío que presenta es que su desarrollo humano y crecimiento económico pase de la sobrevivencia y exclusión hacia la sostenibilidad e inclusión, planificando estratégicamente el futuro de nuestras nuevas generaciones de amazonenses.

sábado, 6 de septiembre de 2014

DUDAS QUE MATAN

Por: Mirbel Epiquién Rivera
 
Hagamos un ejercicio lícito de dudar para llegar a conclusiones poco idealistas y que tienen mucho más de realidad material que de hechos no probados pero deducibles, como siempre se dice en  el argot jurídico.
“Justicia honorable, País respetable” reza el dicho del Poder Judicial del Perú, pero vamos,  desde siempre el Poder Judicial fue de las instituciones más desacreditadas del país, sus niveles de desaprobación alcanzan el 70%, es decir, sólo 3 de cada 10 peruanos tienen confianza en este poder del Estado. ¿A quiénes echamos la culpa de esta triste realidad?, ¿a la gente mal intencionada?, ¿a los medios de comunicación?, ¿a los que no salieron favorecidos en las sentencias?, o quizá a los miles de jueces que no tuvieron y no tienen reparos en estirar la mano y recibir la “colaboración” del que desea usar la vía alterna de la justicia, esa vía que siempre es usada por los autores del delito. ¿Acaso los jueces garantizan hoy en día imparcialidad en los procesos?, ¿acaso  no es lícito tener dudas de todas las resoluciones que emite el Poder Judicial o sus órganos especiales?, ¿acaso no tenemos derecho a exigir el cumplimiento de la ley, el debido proceso, el derecho a la defensa y la justicia real?
¿Cómo no dudar por ejemplo de la “imparcialidad” del Jurado Electoral Especial de Chachapoyas, conformado por personal del Poder Judicial que coordina con otro juez miembro del Jurado Electoral Especial de Bongará que actualmente es pareja de la responsable de la campaña política de un candidato reconocido por toda la prensa nacional como sospechoso de lavado de activos y tráfico de drogas?, ¿no es acaso nuestro derecho ciudadano dudar de la imparcialidad de estos órganos electorales?, o es que sencillamente debemos callar y creer que son la Madre de Teresa de Calcuta y sus misioneritas de la caridad.
Es decir que ahora no solo debemos creer en todo lo que nos digan, sino también debemos estar calladitos, porque si no el mismo Poder Judicial y sus jueces nos demandan. En algún momento las cosas se invirtieron, los que deberían garantizarnos justicia ahora son los demandantes y nosotros, los ciudadanos libres y sujetos de derecho, los demandados. Al menos nosotros trabajamos dignamente y llevamos la comida a nuestras mesas con el sudor de nuestra frente, no nos construimos mansiones lujosas, compramos carros del año y propiedades o vivimos una vida de ricos con dinero teñidos de sangre, con olor a opio o con las lágrimas de miles de miserables gentes que no pudieron pagar la “justicia” que este poder del Estado remata sin vergüenza.
¿Miedo?, ya no tenemos miedo a los que dicen regular la justicia, les tenemos compasión por haber traicionado ese ideal de la justicia que enseñaba Platón y del cual se derivaban todas las virtudes humanas. Tenemos miedo sí a que este departamento se convierta en un nuevo VRAEM, en un Ancash de la era Álvarez o una miserable región en dónde manden las mafias y la corrupción, a eso sí le tenemos miedo, no a las amenazas de personas o instituciones que no tienen la credibilidad moral para hablar de justicia.
LA DESCENTRALIZACIÓN: PILAR PARA LA INTEGRACIÓN Y DESARROLLO AMAZONENSE
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
 
Los últimos 15 años se ha caracterizado por la puesta en marcha de un proceso descentralizador, cuya principal característica ha sido la creación de presidencias regionales con el fin de que cada departamento tenga autonomía en su gestión. Se han ido llevando a cabo diferentes procesos de “descongestionamiento del poder central” conllevando a que muchos de los programas y presupuestos gestionados desde Lima, se canalicen hacia los gobiernos subnacionales y puedan manejarse “desde lo local”.
 
En suma, se está tratando que los gobiernos subnacionales asuman protagonismo real y participativo en la cogestión del Estado, buscando la integración, el desarrollo humano y crecimiento económico. Para el Perú, el proceso de la descentralización está de acuerdo a las necesidades de integración, desarrollo y crecimiento de las regiones, pero su estrategia de intervención desde el Estado, no responde a las realidades diversas que caracterizan al Perú heterogéneo.
 
Los enfoques concebidos para la descentralización muchas veces caen en la “latencia luminosa” del discurso, y otras veces no se adaptan a las realidades locales de nuestro país multidiverso. Entonces cabe preguntarnos lo siguiente: ¿se esta realizando adecuadamente la descentralización cuando nuestros derechos son vulnerados cada día?, ¿existe igualdad de oportunidades, cuando vemos que los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres?, ¿existe democracia participativa cuando los más vulnerables son informados a través de medios de comunicación que obvian las problemáticas que aquejan a los ciudadanos?, ¿se está superando la pobreza, cuando desde el Estado se lo “institucionaliza” por medio de programas sociales asistencialistas?, ¿existe un verdadero desarrollo económico local, cuando todavía la agricultura, ganadería y turismo adolecen de un impulso para su crecimiento y desarrollo?
 
La descentralización en nuestro país implica un conjunto de acciones destinadas a potenciar el autodesarrollo de las regiones, teniendo como base sus recursos agropecuarios, turísticos, culturales, ecológicos, etc. El Estado tiene que dotar “herramientas” necesarias y estratégicas para que los gobiernos subnacionales gestionen el desarrollo viable, aceptable y sostenible de sus pueblos. Como Estado debemos tomar conciencia que no solamente descentralización significa transferencia de recursos humanos y materiales, sino también transferencia y constante “intercambio reciproco” de capacidades. El Estado entonces no solamente actúa como un ente unívoco de impartir conocimientos sobre el proceso, sino también que tiene que ser un receptor de aprendizajes y experiencias de los entes locales, cumpliendo de esa manera uno de los fines que persigue la descentralización: la participación igualitaria de todos los grupos sociales.
 
Para la Región Amazonas el proceso descentralizador es de vital importancia, ya que implica poner en valor nuestros recursos agropecuarios, culturales y ecológicos al momento de actuar en este espacio competitivo de la globalización. El gobierno regional debe cumplir un papel fundamental para impulsar el crecimiento económico y desarrollo humano de la región. Las autoridades regionales tienen que construir una misión que involucre tener propuestas claras y sinceras, de acorde a nuestra realidad regional. Esto deberían entender, los nuevos “inquilinos” del Gobierno Regional a elegirse este octubre próximo. Propuestas que se enmarquen en los siguientes puntos que vienen a constituir la “transformación deseada”, para nuestra región:
 
1. Constituirse como el principal centro nororiental exportador de productos agropecuarios (café, arroz, ganado, papa, etc.), no solamente al mercado nacional, sino también una economía insertada con el mercado internacional.
 
2. El mayor destino turístico del norte y nororiente del Perú, para ello las autoridades y la población tienen que plantearse una plataforma de actividades para resguardar, restaurar y poner en valor la riqueza arqueológica, ecológica y cultura viva.
 
3. Fortalecer la educación regional, teniendo como punto de avanzada el conocimiento de nuestra realidad social, económica y cultural de los pueblos amazonenses. Construir un sistema y currícula de educación regional.
 
4. Una región activa en el desarrollo del país, donde sus pueblos (excluidos actualmente), estén insertados en la sociedad nacional; participando de sus problemas y poniendo bases para construir los pilares del desarrollo.
 
5. Una región unida y mancomunada; donde todas las provincias y distritos, busquen conjuntamente el desarrollo, dejando de lado ese actual divisionismo regionalista y de provincias que no conlleva  a nada.
 
6. Para las nuevas autoridades, es de suma necesidad buscar la articulación de los pueblos y formar un solo bloque regional, iniciando un dialogo regional donde participemos todos, y demos aportes para atacar en bloque las problemáticas de la región.
 
La descentralización es un espacio importante que se debe aprovechar para el crecimiento y desarrollo en Amazonas. Para ello tenemos que reconceptualizar nuestros enfoques teniendo en cuenta lo local, respetando los conocimientos y las libertades de todas las poblaciones en especial las más vulnerables y excluidas. Hay que preparar a nuestros ciudadanos, para afrontar los nuevos retos que implica la descentralización, para ello hay que crear conciencia, impartir e intercambiar conocimientos tanto desde el Estado y desde lo local. Tratemos entonces de aprovechar este proceso para el crecimiento económico y desarrollo humano de nuestro Amazonas.