lunes, 22 de abril de 2013

¿QUÉ ES LA DEMOCRACIA, EXISTE EN EL PERÚ?
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro

En estos días, vivo “bombardeado” con los análisis parametrados en torno a la situación política de Venezuela, donde nuestros “analistas políticos” y periodistas mencionan que si avalamos o felicitamos al Presidente Nicolás Maduro no somos Demócratas, pero si no lo hacemos somos los baluartes de la Democracia. Nos quieren vender que la democracia solo se construye cuando aceptemos sus “verdades” a medias y estamos de acuerdo a sus posturas, los demás que pensamos diferentes somos anti demócratas, somos los parias de la democracia.

Yo les digo, con todo respeto, que las democracias no solo se construyen en torno a elecciones o el voto del pueblo, o que en los medios de comunicación salgan a “desfilar” los análisis de todo tipo y postura. Pues en el Perú, la democracia si es aceptar el triunfo de Fujimori sobre Toledo con un estrecho margen y el aval de EEUU, más no se es demócrata si se acepta el triunfo de Maduro también con estrecho margen. Se es demócrata en el país, si los periodistas solo presentan a los “analistas políticos” que disciernen en contra del proceso electoral en Venezuela, lo que conviene a los “mandones” de estos medios; mas no se dan cuenta que son anti demócratas al no escuchar un análisis objetivo y desapasionado, porque la otra postura no se escucha en la televisión, la radio o no se lee en los periódicos: que gran mentira es nuestra supuesta Democracia Peruana.

Los “analistas políticos” y periodistas peruanos mencionan que Ollanta ha perdido al apoyar al electo presidente de Venezuela y viajar a ese país. Miren y escuchen los medios de comunicación con analistas subjetivos, alineados y con un solo discurso Pro Capitalista. Allí no veo análisis, lamentablemente, no veo democracia. Se preguntan: ¿qué ha ganado Piñera en UNASUR?, ¿Qué ha ganado Santos en UNASUR? ¿Qué ha ganado la presidenta de Brasil? Acá no hay quien gana o pierde; el pueblo no está pendiente de quien gana o pierde, dejemos las ideologías en estos asuntos, el apasionamiento en nuestra “democracia peruana” a veces no deja ver más allá, y los errores en la política o el discurso político, se cometen con apasionamientos.

Hay que analizar y ser equilibrados en un análisis político democrático, no solo hay que adherirse a "una sola ala del avión", así no hacemos los análisis políticos, no son objetivos; no hacemos política verdadera. Yo no estoy en contra o a favor de Nicolás Maduro, su situación lo definirá los venezolanos, pero tampoco estoy de acuerdo que queramos imponer “democráticamente” desde Lima o EEUU lo que debe ser Venezuela, es un país dividido que espero lo solucionen los venezolanos satisfactoriamente con el seguimiento pleno de los países vecinos, sin intromisión. Lamentable los medios peruanos que solo analizan desde su conveniencia, con periodistas y “analistas” ideologizados y parametrados en su sola verdad, las demás posturas no se escuchan. Eso exactamente no es Democracia.

Pero un país como el Perú no puede ufanarse de demócrata, cuando cada día la violencia ciudadana afecta principalmente a sus electores que votan por un país democrático. No hay democracia en el Perú cuando sus indígenas y campesinos son tratados como ciudadanos de segunda clase. Pues no hay democracia, si las comunidades rurales siguen conviviendo con altos índices de pobreza mientras las ciudades de la costa y las intermedias crecen económica y socialmente. Que falsa es nuestra democracia.

Es democracia, cuando veo que autoridades excluidas de mi Amazonas, son asesinados y los llamados demócratas no hacen, ni han hecho nada. Los “analistas políticos”, congresistas; demócratas ellos, no hacen ni dicen nada en estos temas. Qué demócrata es nuestro país, cuando en su territorio existe más de 200 conflictos sociales desde el 2006, con 195 muertos y 2,312 heridos, según la Defensoría del Pueblo.

Somos tan demócratas que cada día mueren en nuestras carreteras nuestros padres, hijos hermanos, amigos. Es tan envidiable nuestra democracia que la amazonía convive con el narcoterrorismo y la depredación de sus bosques, nuestros jóvenes solo serán soldados si es que no podrán pagar una multa, los niños y niñas sufren violaciones y trata de personas; es linda la democracia peruana cuando vemos “tremendos papelones” de sus representantes congresales que buscan siempre el beneficio económico personal. Estamos tan mal en democracia que la bancada fujimorista con Martha Chávez a la cabeza nos quieren dar cátedra sobre el tema.

No señores, no nos creamos más moralistas que el Papa, en torno a nuestra “falsa democracia”. No queramos ser modelos de democracia, ante una Venezuela dividida, no tomemos el modelo de democracia de EEUU, cuando éstos invaden países, matan civiles y contaminan al mundo. Democracia es dejar que Venezuela, resuelva sus problemas internos, con el apoyo de todos los países y no querer imponer un razonamiento que consideramos que es el verdadero.

La democracia no solo es ir a votar cada 4 o 5 años en las elecciones; o que los medios de comunicación en el país se crean los dueños de la verdad y el conocimiento, imponiendo sus puntos de vista o haciéndonos más “salvajes”. La democracia, la verdadera democracia es mucho más que eso. Es no ver a niños corriendo en la selva desnutridos, es no maltratar a nuestros adultos mayores, es dejar de ver casos de feminicidios, es conservar nuestra ecología. Democracia es el equilibrio en todo sentido. Democracia es ser más humanos con la humanidad y con la vida de los más vulnerables. La verdadera democracia en el Perú no existe, es una tarea ardua que tenemos que construirlo todos y todas.

miércoles, 17 de abril de 2013

SEGURIDAD CIUDADANA EN NICARAGUA. UN MODELO A CONSIDERAR EN EL PERÚ
 
 Por: Rudecindo Vega Carreazo
 

La Policía Nacional de Nicaragua según la encuesta de diciembre del 2012 de M&R Consultores en los sondeos de opinión tiene una aceptación de 74%, superando a la Iglesia Católica y las Iglesias Evangélicas, en un país altamente cristiano. Su Jefe Nacional, una mujer, la Comisionada General Aminta Granera, luego de 5 años en el cargo alcanza una aprobación que bordea el 90%. Comparado con el Perú genera una sana envidia.
 
La última encuesta de enero de este año, realizada por CID Gallup precisa que para los nicaragüenses el principal problema del país es la falta de empleo 40%, economía del país 23% uso y tráfico de drogas 9% y el crimen y violencia apenas llega al 1%. Sí, es cierto, solo llega al 1%. En 1994, el crimen y violencia, era percibido como principal problema del país por el 8%, el 2004 igual por el 8%, el 2010 por el 9%, el 2011 y el 2012 por el 3% hasta llegar al 1% actual. Si antes los porcentajes eran prudentes hoy son casi inexistentes.
 
La percepción respecto a si la delincuencia ha aumentado o disminuido en los últimos 4 meses, según la misma encuesta de CID Gallup ha bajado de manera consistente, a mediados del 2008 era 65%, del 2010 era 63%,  del 2012 era 55% y actualmente es de 48%. Por otro lado,  los ciudadanos que reportan que alguien en su hogar ha sido víctima de robo o asalto en los últimos cuatro meses en el 2008 era de 22%, en el 2010 23%, el 2012 y el 2013 es de 16%.
 
Más allá de los números, en Nicaragua, que tiene sus propios problemas de inseguridad, comparado al resto de Centroamérica parece un páramo. El crimen organizado, el narcotráfico y la delincuencia común más que en aumento están controlados. Es común ver, los fines de semana largos a Salvadoreños, Guatemaltecos, Hondureños, Costarricenses y Panameños viniendo a vacacionar al país, dando como razón, además de las propias riquezas naturales y culturales de Nicaragua, su bajo costo y sobre todo a que se sienten seguros.
 
Es bueno decir que La Policía Nacional de Nicaragua tiene 13,000 efectivos para una población que bordea los 5,8 millones de habitantes; lo cual representa 1 Policía por cada 446 habitantes. En el Perú existen alrededor de 110,000 policías para los más de 28 millones de habitantes; lo cual representa 1 Policía por 254 habitantes. En Nicaragua un policía tiene más personas por cuidar, un 75% más de lo que cuidan los policías peruanos.
 
Sin embargo en Nicaragua, como lo señalan sus propios Jefes policiales,  Actualmente, alrededor de 111 mil voluntarios trabajan en todo el país con la Policía Nacional en Promotoría Solidaria, entre ellos, 25 mil miembros de los Comité de Prevención Social del Delito, quienes informan a la policía sobre actividades sospechosas en sus comunidades y también actúan como educadores sociales”. “Además, 76 mil personas participan de los Gabinetes del Poder Ciudadano, organizaciones ciudadanas que promueven la participación de la sociedad en temas de desarrollo comunitario como, por ejemplo, actividades deportivas y de entretenimiento para los jóvenes, jornadas de limpieza y salud en sus comunidades”. Y “En la zona rural, la institución policial cuenta con el apoyo de 1.300 integrantes de los Comités Comarcales, con más de 14 mil policías voluntarios y cuatro mil promotoras contra la violencia intrafamiliar”.
 
El Sistema de Seguridad Ciudadana de Nicaragua se caracteriza por ser preventivo, proactivo y comunitario y consideran que se basa en 3 subsistemas totalmente articulados: subsistema policial, subsistema social y subsistema estatal. Parten de reconocer que la delincuencia es multicausal y no sólo policial. Que requiere una intervención articulada de todo el Estado, con la comunidad y la policía Nacional. En rigor, la policía articula una estrategia basada en la prevención social del delito con enfoque comunitario. En Nicaragua se resalta y con razón, que este modelo único, basa su éxito en el origen de la Policía Nacional misma. Ella nació luego del triunfo de la revolución sandinista y se conformó con combatientes del FSLN. Que es una policía nacida del pueblo en reemplazo de la Guardia Nacional de los Somoza. Que su trabajo se realiza en, desde, con y para la comunidad.
 
En seguridad ciudadana el Perú debe considerar diversas experiencias internacionales. Una de ellas, es el reconocido modelo de seguridad ciudadana en Nicaragua. Organismos multilaterales como el Banco Mundial y el BID, así como diferentes Foros Internacionales lo han reconocido como una  de las mejores prácticas en el mundo. Es conocido como el modelo de seguridad ciudadana comunitaria.
 
El sistema existente en el Perú, efectivamente es distinto, pero cuando veo cómo funciona el sistema en Nicaragua recuerdo que en nuestro país tenemos a las rondas campesinas creadas en Cajamarca hace 39 años, tenemos serenazgos en las municipalidades creados desde los 80, Comités de Autodefensa en la sierra sur y selva central del país creadas en los 80 y extendidas en los 90, Comités de Defensa y Vigilancia en urbanizaciones, asentamientos humanos y barrios desde los 80, seguridad privada empresarial y vigilantes de calles masificados desde los 90. Comités de Seguridad de Licenciados y Reservistas en carreteras de la última década. En realidad tenemos experiencia comunitaria diversa, dispersa y abundante en el país. Lástima, no la hemos institucionalizado.
 
El Perú, puede construir su propio camino, debemos fortalecer nuestra policía y fortalecer la participación de la comunidad. Debemos articular mejor las instituciones estatales con las organizaciones sociales urbanas y rurales. Debemos institucionalizar la seguridad ciudadana como una labor estatal y social. En fin podemos tener un sistema de seguridad ciudadana que no se rija por el principio del gran bonetón de lavarse las manos y echar la culpa al otro. Necesitamos que el Gobierno Nacional y la Policía Nacional asuman su liderazgo, por el bien de los peruanos, por la salud del Perú.

miércoles, 10 de abril de 2013

LA SEGURIDAD CIUDADANA EN AMAZONAS: UNA TAREA PENDIENTE Y PRIORITARIA
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 

La Inseguridad Ciudadana manifestada en la criminalidad y la delincuencia, es un problema que está afectando no solamente a las clases económicas más pujantes de nuestro país o regiones; sino afecta principalmente a los grupos sociales más vulnerables y con altos índices de pobreza. Está destruyendo las estructuras sociales. En los últimos años, mientras el Perú ha crecido económicamente; la seguridad ciudadana y, en general, las condiciones de seguridad pública se han debilitado.
Este problema afecta tanto a una autoridad regional o alcalde, como también a un agricultor campesino o nativo. Es por tanto, tarea de nuestros diversos niveles de gobierno, buscar mejorar las condiciones de convivencia y seguridad ciudadana de manera inclusiva, afirmando una ciudadanía democrática y en paz social.
La seguridad ciudadana y la convivencia armoniosa debería ser uno de los derechos máximos que hay que fortalecerlos en nuestros pueblos amazonenses, para permitir un verdadero desarrollo social y económico de sus ciudadanos. Para ello las autoridades deberían implementar espacios de participación articulada de diversos actores sociales distritales y provinciales, que conjuntamente con el Gobierno Regional y las instancias nacionales, elaboren diversas propuestas de proyectos para insertarlas dentro de los Presupuestos Participativos y los planes distritales, provinciales y regionales sobre Seguridad Ciudadana.
Es evidente que en una “Región insegura no habrá Desarrollo”, porque las causas obedecen a factores diversos como los socioeconómicos, culturales y educativos. La familia y la escuela como espacios primarios de socialización; y la comunidad y los medios de comunicación como los segundos; no están cumpliendo sus funciones de construir una sociedad “sana”, donde la convivencia y el respeto entre ciudadanos sea uno de los objetivos claves para una región armoniosa y por ende con parámetros debidamente establecidos para el desarrollo social y el crecimiento económico.
En el país y en nuestro Amazonas los proyectos y estrategias para afrontar la inseguridad ciudadana no solamente tienen que tener un carácter REPRESIVO; es también de suma necesidad el carácter PREVENTIVO, ya que el problema nace desde los espacios familiares, cuando los que ahora delinquen, desde niños conviven con un ambiente inseguro. Por tanto, los diferentes niveles de gobierno en nuestra región deberían “gestionar la política” en torno a la seguridad ciudadana teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
  •  Primero hay que implementar un Centro Integral y Articulador para la Prevención y Seguridad Ciudadana en la región; el accionar en el tema de la inseguridad esta desarticulado, cada institución actúa por su lado. Una instancia institucional que articule a los diversos actores provinciales, distritales y regionales para analizar, planear e intervenir en torno a la inseguridad. Actores como la policía nacional, las rondas campesinas, urbanas y barriales; los juzgados de paz, los Serenazgos y otros.
  • En segundo lugar hay que mejorar y repotenciar la capacidad logística, tecnológica y de infraestructura de las instituciones que tienen relación directa con el servicio de seguridad ciudadana en Amazonas. No puede ser posible que la policía no tenga una movilidad para trasladarse y hacer frente a la delincuencia. Es necesario implementarse con cámaras de video vigilancia, elementos de comunicación y otras tecnologías que bien pueden tomarse de las experiencias exitosas de otros países.
  • Por otro lado es de suma necesidad el carácter preventivo. Las Municipalidades y el Gobierno Regional deberían crear o implementar programas de capacitación e inserción laboral para jóvenes de 13 a 25 años en situación de pobreza y riesgo delincuencial. Esto debería incluir Centros Productivos de Capacitación Laboral donde se brinde a los beneficiarios la capacitación necesaria en diversas labores de acuerdo a la realidad productiva de los distritos y provincias. Por ejemplo, como estrategia las municipalidades o la región, deberían firmar convenios con las diversas empresas que operan en la jurisdicción, para que éstas puedan insertar a los jóvenes capacitados a un trabajo remunerado en sus empresas.
  • Por último, es necesaria la implementación de programas y/o talleres de educación municipal o regional en aspectos de autoestima, socialización y seguridad ciudadana dirigido a jóvenes estudiantes de los centros educativos secundarios de los pueblos amazonenses. La estrategia desde el gobierno Regional y Municipalidades sería coordinar con el Ministerio de Educación e instituciones locales educativas para implementar dichos talleres a través de una currícula aprobada conjuntamente.
En temas de Seguridad Ciudadana, no se puede seguir dando espacio a la Criminalidad y Delincuencia debido a la inacción de las autoridades Congresales, Regionales y Municipales. Acá tiene que haber un trabajo conjunto de autoridades, sociedad civil y empresas. El problema de la inseguridad ciudadana es estructural y las autoridades tienen que liderar y poner en "la mesa" esta problemática.
El tema de la violencia tiene raíces sociales, educacionales, económicas; no se va a solucionar creando más cárceles o imponiendo penas severas. El problema tiene que complementarse con acciones de capacitación laboral, prevención, educación a los jóvenes y niños cuyas familias o sociedad se encuentran en riesgo permanente con los temas de violencia y delincuencia, cambios en el sistema jurídico y de leyes. El problema de la delincuencia y criminalidad es un problema policial y a la vez social. Es prioritario un cambio necesario en las estructuras familiares y de la comunidad. Amazonas se merece una ciudadanía que conviva en armonía y no “invadida” por la violencia y la delincuencia. Un gran desafío señores autoridades.

miércoles, 23 de enero de 2013

LA POLITICA NO ES PARA LOS “POLITIQUEROS”

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
Es lamentable ver las encuestas y opiniones de la ciudadanía sobre el concepto que tienen de la política en nuestro país. La política peruana ha caído en la más profunda desconfianza y animadversión por parte justamente de ciudadanos, que vemos en la política un canal para asignar nuestro poder, a representantes que administrarán ese poder para dar solución a las problemáticas. Son estos representantes, nuestros “políticos improvisados e informales”, los que acentúan la preocupante condición de la actual política peruana, los que han hecho de la política un medio para satisfacer necesidades personales u familiares, postrando el concepto y accionar político a una paupérrima situación y desacreditación generalizada por parte de la ciudadanía. Estos “politiqueros”, nunca entendieron ni entenderán la política. El “politiquero” solo entiende que el poder asignado a su persona, es para mejorar su calidad de vida y de sus allegados.
Pero la política, la “política verdadera” no es mala, no es nauseabunda como lo creemos o como nos lo han hecho creer generacionalmente. La política es una ciencia social que nace “científicamente” allá por el siglo V a.c.; en los albores de una polis ateniense, una de las ciudades de la Cultura Griega. Justamente un griego como Aristóteles definió “naturalmente” al hombre como un animal político. Las definiciones clásicas de la política están referidas al “ejercicio del poder”. El sociólogo Max Weber definía por ejemplo a la política como una vocación, donde las personas aspiran el poder ya sea entre el Estado o dentro de un Estado. Weber definía la política relacionada directamente con el accionar de un Estado.
Sobre política se ha escrito y dicho en demasía a nivel teórico y práctico. La “verdadera política” es la gestión del poder, emanado de los ciudadanos, para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones. Una gestión del poder por parte de los representantes elegidos democráticamente. Como lo menciona Sinesio López, esa capacidad de dirección, diseño y gestión de la acción política dentro de determinados marcos institucionales y de determinadas condiciones estructurales para obtener algunos resultados deseados: desarrollo, democracia, estabilidad, eficacia y efectividad, gobernabilidad, integración sistémica, integración social. En suma: calidad de vida.
La política tiene su pilar principal en la democracia participativa y su herramienta principal en la gobernabilidad, a través de la legitimidad y representatividad institucional. Pero lamentablemente en el Perú, esta “política verdadera” esgrimida en este corto análisis, no son entendidas por la pléyade de “politiqueros” que nos representan y gobiernan (salvo honrosas excepciones de “verdaderos políticos” que da gusto escucharlos y valorar sus acciones, y que no necesariamente son autoridades).
En la política, siempre se debe velar por el bien común, por el bienestar de los ciudadanos. Pero veamos nuestra realidad política, “politiqueros” que nunca entendieron y nunca entenderán la “política verdadera”. A decir, los “politiqueros” que representan la política peruana: Congresistas y ex congresistas “comepollos”, “planchacamisas”, “robacables”, traficantes de terrenos, apañadores de proxenetas y ahora “cuidamadres”, hasta Susy Díaz nos representó; todavía quedan tres años para seguir conociéndolos. Ministros y exministros “pegamujeres”, perseguidos por embaucar al Estado (época Fujimorista), posesionarios de Burdeles (época Toledista), los “petroaudios” y culpables del baguazo (época Aprista). Presidentes Regionales y Consejeros  que no saben gestionar adecuadamente sus recursos, menos gestionar el poder a través de proyectos sociales y de desarrollo que mejoren la calidad de vida de sus pueblos. Solo buscan “ganarse alguito” (el “diezmo”) en proyectos y obras. Que solo su gestión sirve para pagar los “favores políticos” de campaña. No entienden ni la definición de la “política verdadera”, menos sus funciones como político; pero si como “politiqueros” para el beneficio propio. Hay gobiernos regionales como San Martín o Moquegua que si saben gestionar el poder político en beneficio de sus ciudadanos.
Alcaldes Provinciales y Distritales que a diferencia de otras épocas, gozan de recursos, pero lamentablemente y en la mayoría de los casos no saben qué hacer con los mismos. La política para la mayoría de los alcaldes se resume en construir una placita, con una pileta mistificando a la “estatua de la libertad”, rodeada de luces discotequeras y al lado una imponente arquitectura municipal; mientras que sus niños y niñas juegan a los alrededores, con altas tasas de desnutrición, van a escuelas que se están cayendo a pedazos y regresan a sus casas solo a dormir, porque no encuentran comida, ni agua; menos luz eléctrica. Las autoridades locales, representantes políticos de sus pueblos, miran el desarrollo a base de cemento y fierro; claro son obras que les rinden beneficios personales en la mayoría de los casos. Estas autoridades casi nunca escucharon de la gestión del poder, de proyectos sociales y de desarrollo; no conocen lo que representa la “verdadera política” representativa.
Como mencioné en anteriores análisis, la culpa de asignar el poder a estos “politiqueros”, recae en tres actores: Primero, en nosotros los ciudadanos que no sabemos elegir autoridades, en representantes políticos, que entiendan la gestión del poder para mejorar la calidad de vida de sus votantes. Tenemos mucho de culpa y es necesario que también nosotros entendamos y conozcamos lo que es la “política verdadera”. La política no es regalar nuestro voto a “politiqueros” por un polo, una bolsa de azúcar, un tarro de leche, una cerveza o una fiesta popular rimbombante.
En Segundo lugar, la culpa recae en un sistema electoral que ha conllevado a elegir representantes que a veces no representan adecuadamente a su población; es necesario realizar ajustes en los temas de “distritos electorales y “voto preferencial”. Además el JNE debería fortalecer sus filtros para que nos representen verdaderos políticos, en base a una meritocracia; y no “politiqueros” que cuenten con antecedentes penales, judiciales y policiales o estén adeudando al Estado. 
En Tercer lugar están los partidos políticos, que deberían ser los llamados a  ejercer la política y ofrecer a los diversos representantes y autoridades que los ciudadanos elegirán. La debilidad institucional de nuestros partidos ahonda la crisis de gobernabilidad y representatividad en el país. Los partidos políticos deberían buscar y fortalecer la formación de las preferencias de los ciudadanos haciéndolas dinámicas, permitiendo de esa manera que los diversos grupos sociales expresen sus intereses y canalicen sus demandas por medio de los partidos y eligiendo "verdaderos políticos" y no "politiqueros" tal como es nuestro actual escenario "pseudopolítico".
Entendamos que la política no es la práctica que hacen los “politiqueros”, no es para el beneficio personal o de los allegados; la “verdadera política” es buscar el bien común, es el poder representado y legitimado que te confiere la población para hacer de tu distrito, de tu provincia, de tu región y país un espacio de convivencia y calidad de vida. La política es el poder para construir espacios, donde el desarrollo y la gestión sostenible sea la bandera de los representantes elegidos; sea la bandera de los “verdaderos políticos.

domingo, 6 de enero de 2013

LAS “PERLITAS” DE NUESTRO "CONGREZOO"
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro


Es muy lamentable el accionar que sosteniblemente vienen desempeñando los congresistas, nuestros “padres de la patria” (prefiero ser huérfano antes que sean modelos de padre). En los últimos meses hemos visto un conjunto de “metidas de pata” que han ido carcomiendo y erosionando el prestigio de una institución clave para la representación ciudadana, como lo es el Congreso.
Existen variadas acciones negativas: no han consensuado para la elección de los máximos representantes del BCR o la Defensoría del Pueblo; quisieron “estropear” con un viaje el litigio marítimo en la Haya; han emergido congresistas “comepollos”, “robacables”, “planchacamisas” y hasta apañadores de la prostitución infantil. Es decir, faltaría tiempo nombrar sus “pauperrimas” gestiones, pero al momento de consensuar sobre “su bolsillo” todos se ponen de acuerdo para elevarse los sueldos sin pagar tributos al Estado, como todos lo hacemos. En un país donde los maestros, médicos o policías demandan adecuados niveles salariales; estos “padres de la patria”, en plenas fiestas de fin de año, nos sorprenden (aunque ya no son sorpresas sus torpezas) poniéndose un jugoso sueldo.
Lo lamentable de estos hechos del "Congrezoo", es que debilitan aun más ya nuestra resquebrajada Democracia. Estos que se hacen llamar “políticos”, ponen en riesgo la institucionalidad y representatividad de una entidad que nominalmente (y no funcionalmente) viene a representar al pueblo: el Congreso de la República. Ahora, la política como “gestión del poder para mejorar las condiciones de vida de la población”, naturalmente no es entendida de esta manera por la mayoría de nuestros congresistas (salvo rarísimas excepciones de algunos congresistas que si merecen nuestro respeto), que aprovechan de la política y del voto que les confiere el pueblo, para juramentar por DIOS Y POR LA PLATA.
No puede ser que la debilidad democrática de nuestro país, sea representada por “pseudo políticos” que no entienden lo que es la gestión del poder, no entienden lo que es la representatividad democrática e institucionalidad; menos entienden y escuchan el rechazo y clamor de sus votantes que dicen: Basta con esta farsa de congresistas improvisados y deslegitimizados moralmente.
Que lamentable son las justificaciones de algunos que salen a la palestra a defender el aumento de sus sueldos: “Si quieren un buen Congreso, páguenos bien”; “Necesito más dinero para comprar calaminas”; “No me alcanza para hacer mis viajes, y tengo que pagar con mi bolsillo”, etc. Si estas personas van a seguir representándonos, pues creo que en cualquier momento nuestra Democracia representativa va a sufrir “su tiro de gracia” con el cierre del Congreso, la cual sería una imagen negativa para el país tan solo por el hecho de elegir Congresistas, que cuando son candidatos; “compran los votos” por una bolsa de arroz, un polo, una botella de licor o una fiesta popular.
Qué gran culpa de esta situación, de tener estos congresistas, lo tenemos nosotros los votantes; pero también la culpa recae en un sistema electoral que necesita reajustarse para tener representantes capacitados y probos en la gestión del poder para nuestra representación nacional. Es absurdo pensar que elevar los gastos de representación va a mejorar la calidad de gestión congresal, cuando el problema serio es la “calidad” de congresistas que tenemos, que no saben cuál es su función y encima dizque nos representan.
Otra gran parte de la responsabilidad los tienen los partidos políticos débiles. Son ellos los que “reclutan” personajes potenciales, sin experiencia política, sin conocimiento en gestión; pero con el poder de comprar con dinero el curul y de “taquito” pagar la campaña. La debilidad de los partidos es preocupante y es necesaria la intervención del Estado para resarcir esta problemática; como se hace en otros países.
Qué triste y hasta nauseabundo fue ver la semana pasada que el Consejo Directivo del Parlamento haya ratificado este aumento del sueldo; hay que decirlo con todas sus letras, NO ES BONO DE REPRESENTACIÓN, ES AUMENTO DE SUELDO. Personajes como Víctor Isla, Presidente del Congreso, Cenaida Uribe, Luis Iberico (a quien creía que era la excepción), José Luna (el que cobra un sol pero se llevará 15,234 nuevos soles a su sueldo, ¿Será para apoyar la revocatoria a la alcaldesa?), Mauricio Mulder (otro que se me está cayendo) y Héctor Becerril, un fujimorista, dizque representante de Amazonas, lamentablemente de mi Región (se me cae la cara de vergüenza), que no se conoce que hace por Amazonas, y más bien es conocido por sus peleas y vociferaciones en el "Congrezoo"; nada más, un cero a la izquierda.
Creo incondicionalmente en la institucionalidad y representatividad del Congreso de la Republica para fortalecer la democracia, creo en algunos congresistas que si son dignos de sacarse el sombrero y cumplen adecuadamente su función; pero teniendo a la mayoría de representantes, por no decir a todos; votando para subirse el sueldo (una torpeza más que corona el año 2012 como ineptitud e incapacidad congresal); solo puedo decir que para el 2013 la democracia representativa seguirá de picada y que DIOS…, digo el “Congrezoo NOS COJA CONFESADOS”.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

LA PROBLEMÁTICA DEL MEDIOAMBIENTE EN EL PERÚ
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro

 
Analizar la problemática medioambiental del país es tener en cuenta tres grupos de posiciones y actitudes, según el analista en estos temas, Nicolo Gligo: las Tradicionales, Coyunturales y Futuras; donde se concentran diversas categorías para su mejor entendimiento. Hay que partir del hecho de que en nuestro país el tema medioambiental, no es parte de una agenda nacional, si se quiere hablar en términos de institucionalidad, como tema transversal en nuestras organizaciones públicas y privadas. Estas organizaciones, solo responden a través del “discurso” cuando se aborda la problemática; clara muestra de que no existe una política medioambiental que trascienda el ámbito de los grupos de ecologistas o las ONGs medioambientalistas. Entonces partimos en la mayoría de casos, de “discursos” medioambientalistas desde nuestro Estado.
Veamos en primera instancia las posiciones y actitudes TRADICIONALES. La problemática del medioambiente en nuestro país, débilmente ha formado parte del debate político; más aun, la temática del medioambiente ha sido “mal utilizada” por los políticos para “aprovecharse” de un beneficio personal que posteriormente les traiga réditos políticos. El medioambiente, como un arma para procesos políticos y electoreros. La política en el país, no aborda el tema medioambiental para solucionar sus problemas.
En el país la economía es el fin y no el medio, por tanto marchamos bien, si es que tenemos cifras azules en nuestra economía. Somos un país “economicocentristas”, que busca el desarrollo económico a expensas de un desarrollo social o medioambiental. Nos medimos en torno a los análisis costos-beneficios, convirtiendo a nuestros recursos medioambientales (depredación y explotación de los mismos) como instrumentos para alcanzar el crecimiento económico que ahora tenemos. La economía peruana prescinde del conocimiento medioambiental, y en ello basa su crecimiento a expensas de la explotación irracional y la no sostenibilidad de sus recursos. En lo que respecta a las tecnologías, no son necesariamente confiables si se quiere solucionar el problema medioambiental. En las actividades mineras por ejemplo, a pesar de su alta tecnología, siempre conllevan a procesos de contaminación, a si sea en su mínima expresión, que a lo largo de los años suman. Pero en el actual momento las tecnologías se hacen imprescindibles en algunos casos para la conservación ecológica.
Si bien es cierto, nuestras comunidades rurales son los actores claves para la conservación del medioambiente, no hay que caer en la conclusión que siempre será así. En una economía de lucro globalizante y arrolladora, hace que las comunidades sean “empujadas” a este tipo de economía, conllevando a que busquen la sobrevivencia, aunque ésta involucre la explotación y depredación de sus bosques para un beneficio economicista. Esto tampoco nos debe direccionar a “anidarse” en las posturas ecologistas, porque el desarrollo social y humano (queramos o no) siempre acarreará costos medioambientales; por lo tanto a la ecología y sus recursos bióticos y abióticos, no hay que encapsularlos en conservacionismos radicales que impidan el desarrollo.
El segundo grupo de posiciones y actitudes COYUNTURALES, están actualmente implementándose en torno al medioambiente. A nivel institucional en el país, se han creado diversas organizaciones medioambientales estatales y no gubernamentales, que se consagró con un Ministerio del Ambiente. Este Ministerio ha conglomerado a todas las instituciones públicas en el tema, y se ha convertido en el sector clave en torno a la política medioambiental, a pesar que todavía no tiene un monto presupuestal adecuado y se haya convertido en un sector burocrático que limitadamente da solución a los problemas y conflictos socioambientales. Por otro lado, la problemática medioambiental se agudiza debido a la pléyade de normas, reglas y leyes que existen; tanto así, que se han convertido en ineficaces e ineficientes, ya que duermen en el “sueño de los justos” al momento de una problemática ambiental.
Otro causal que ha agravado esta problemática, es la privatización masiva o las continuas concesiones de tierras con fines economicistas, conllevando a que los empresarios o concesionarios hagan uso de los recursos naturales de manera depredacioncita, produciendo conflictos sociales y ambientales. Esto es lo que está viviendo actualmente nuestro país. A setiembre de este año la Defensoría del Pueblo reporta 167 conflictos activos y 71 conflictos latentes, la gran mayoría de ellos tienen su génesis en problemas socioambientales. Si no se redirecciona y reestructura los fines que persiguen estas privatizaciones, seguiremos confrontándonos en procesos conflictivos socioambientales, que desembocan en acciones perjudiciales para el Estado y sus ciudadanos.
El último grupo de posiciones y discusiones (las FUTURAS), esta conllevando que a mediano y largo plazo la problemática medioambiental se convierta en un debate a nivel mundial, pero lamentablemente los países desarrollados no son conscientes de esta problemática; más aun, no suscriben convenios multinacionales a favor del medioambiente, porque sus intereses se fundan en acciones cortoplacistas. En el Perú tenemos diversas problemáticas ambientales que ponen en riesgo ecosistemas “únicos” y variados, pero esto no reviste interés en países desarrollados que desconocen conocimientos y buscan el desarrollo a expensas de la explotación y depredación. A pesar de que el riesgo ecosistémico en nuestro país tiene su origen principal fuera de sus fronteras; con este cambio climático, debido al calentamiento global producido principalmente por la alta contaminación que emiten “países desarrollados”.
Por otro lado, la problemática medioambiental ha sido empoderada por ONGs, debido a la inactividad o limitado compromiso de nuestras instituciones públicas y académicas. Esto permitió y permitirá que las ONGs muchas veces se sigan “lucrando” por los altos financiamientos que provienen del exterior y otras veces se comporten como “actores políticos” que manejan el escenario de las relaciones entre Estado – Empresa – Comunidades; escenario que a luz de los hechos cotidianos, son negativos, perjudiciales y conflictivos.
Como país, con ecosistemas frágiles, se debería ser más estricto en el tema medioambiental, cuando implementamos relaciones comerciales con otros países. Deberíamos sobreproteger nuestros RRNN en los intercambios de productos que sustentan económicamente estas relaciones bilaterales o multilaterales. Esto podría reflejarse con el intercambio de productos alimenticios orgánicos y no orgánicos que se da entre el Perú con los países que comercializan productos transgénicos, que ponen en riesgo nuestra producción orgánica.
El tema medioambiental es transversal a las diversas problemáticas estructurales del país; así hay que concientizarlo y empoderarlo a nivel institucional y de la ciudadanía. Cuando logremos hacerlo, podremos confluir en un desarrollo sostenible y articulado a nivel social, económico, cultural; y sobre todo a nivel ecológico. Es una tarea pendiente de un Estado fuertemente institucionalizado y de las personas comprometidas, dentro de un equilibrio horizontal entre el hombre y su ecología.

viernes, 2 de noviembre de 2012

HACIENDO DE AMAZONAS EL PARAÍSO TURÍSTICO DEL PERÚ Y EL MUNDO

Por: Mirbel Epiquién Rivera

 
Hay tres cosas por las que cualquier persona del mundo no puede dejar de visitar Amazonas, aquel departamento del Perú en el Nororiente de los Andes: 1) Por su pasado, con una civilización milenaria que se desarrolló paralelamente a la cultura Inca, dominando uno de los territorios más agrestes y difíciles del mundo;  2) Por su presente, con poblaciones indígenas Jíbaras que aún dominan gran parte del territorio, con un complejo de caídas de agua que se encuentran entre las más grandes del mundo, y con un riqueza biológica aún poco valorada, y  3) Por su futuro, como un prometedor polo de crecimiento nacional a través del desarrollo turístico.
Es cierto que los expertos en el tema dirán que no hay que diversificar la oferta turística, que debemos enfocarnos en un solo atractivo y desde allí conectarse a otros satélites de interés, vale decir, enfocarnos en la llacta de Kuelap y vender lo que se encuentra alrededor suyo (Leimebamba, Karajía, Chachapoyas, Gocta). Sin embargo, planteo algunos alcances sobre otros aspectos que podrían mejorar las estrategias actuales de promoción turística en nuestra región:
Cultura Inca en Amazonas.
Algunos Amazonenses desconocen que los Incas, en su afán de conquista del Norte Peruano, establecieron dos centros políticos administrativos, el primero se encuentra en la localidad de Aypate, en Ayabaca, Piura. Desde allí se controlaba el ingreso y salida de recursos y gente de los Andes del actual Ecuador hacia la costa, el segundo se ubica en la localidad de Cochabamba, en el distrito de Chuquibamba, al sur de la provincia de Chachapoyas, desde allí se controlaba el ingreso y salida hacia la selva baja. Bien, si uno visita Cochabamba se encontrará con evidencias físicas de la arquitectura Inca. La Dra. Inge Schejellerup, en sus varias publicaciones sobre esta parte del departamento, manifiesta que existe un gran complejo Inca enterrado bajo el actual pueblo de Cochabamba.
Ahora, el sur de Chachapoyas, es decir Chuquibamba y Leymebamba, tienen una de las mejores rutas de tracking de la región (y porque no del país). Tuve la suerte de viajar muchas veces por esta ruta y recuerdo el camino al borde del río Utcubamba en su parte más alta, con prados, bosques y riachuelos. El paisaje contrasta con los diversos restos arqueológicos que uno encuentra en el camino; los complejos funerarios de La Petaca y Diablo Wasi en el sector de Tajopampa, los andenes circulares en forma de cono invertido de Bóveda, quizá los únicos en el norte peruano y de características similares al de Moray en Cusco. La Joya, Atuén y el encanto del páramo Chuquibambino, hacen de este viaje uno de los más inolvidables que se pueda tener.
Biodiversidad.
Ted Parker III, el más grande ornitólogo que tuvo del mundo, dijo alguna vez:  “…El Perú ofrece, para los aficionados en aves, más que cualquier país en el mundo,…. estar aquí es como cuando uno niño está en una tienda de juguetes nuevos y fascinantes” . Perú tiene alrededor de 1804 especies de aves, y junto con Colombia somos los países con mayor cantidad de aves del mundo. Sin embargo lo que pocos saben es que el departamento de Amazonas tiene registrado un poco más de la mitad de aves del Perú, el 53% de aves del Perú (aproximadamente 900) lo podemos encontrar en Amazonas. Teniendo en cuenta que los observadores de aves o birdwatching son el segmento más numeroso de turistas que hay en el mundo, pues tenemos que ir actuando sobre el tema.
Amazonas también posee una diversidad de ecosistemas en buen estado de conservación para la oferta del turismo de naturaleza, tenemos páramos, bosques de montaña, bosques secos, bosques de palmeras, bosques de llanura aluvial y valles sobre los cuales se puede establecer albergues, refugios y todo tipo de atractivos para los que gustan de ambientes silvestres.
Aventura.
Alguna vez un gran amigo, buen conocedor  del territorio nacional, me dijo que hay dos regiones en el Perú en el que aún se pueden descubrir ciudadelas perdidas, el Urubamba en Cusco y las montañas de Amazonas. Esto no deja de ser cierto con los recurrentes descubrimientos que se vienen dando en nuestra región, pero la aventura en Amazonas va más allá de ciudadelas perdidas. La existencia de yacimientos geológicos del Triásico en Bagua y Bagua Grande hacen de Amazonas la región con mayor cantidad de restos paleontológicos del país, que junto con algunas partes de Puno y Argentina son los únicos lugares de Sudamerica en donde se puede encontrar restos de dinosaurios.
Mi buen amigo “Perico” Heredia posee un terreno cerca al río Utcubamba, el lugar se llama Milpuc. Al igual que el distrito de Milpuc en la Provincia de Mendoza. Milpuc es una derivado de la lengua quechua que significa “tragadero”, y hace referencia a esas zonas en donde el agua de los ríos o puquios desaparece entre el suelo para volver a aparecer en otras partes cuenca abajo. Esto se debe a la naturaleza calcárea de esta parte de la región, con un material tipo caliza distribuido en gran parte del subsuelo de las provincias de Chachapoyas, Luya y Rodríguez de Mendoza, se han generado grandes cavernas que recién están siendo descubiertas para el mundo entero, según algunos entendidos, estas cavernas podrían estar entre las más grandes del mundo y son un gran atractivo para espeleólogos y gente aficionada a la aventura en cavernas.
Y bien, ¿cómo concretamos acciones destinadas a usar estos ricos recursos,  complementarios a la arquitectura Kuelapense?. Con un afán de generar debate y propuestas planteo las siguientes acciones:
a)      Carretera Balsas – Chuquibamba – Leymebamba.
Contra lo que digan muchos, la ruta de ingreso ampliada y mejorada desde Cajamarca hacia Amazonas debiera ser desde Balsas hacia Chuquibamba y luego hacia Leymebamba, para culminar finalmente en Chachapoyas. De tal manera que se integran poblaciones de los distritos de Balsas, Chuquibamba y Leymebamba, reduciendo los actuales tiempos de viaje, aprovechando los recursos turísticos de paisaje y aves del bosque seco del Marañón (desde Balsas hacia Pusac) y de los páramos de Chuquibamba. Haciendo que el flujo de visitantes pueda aprovechar mejor los recursos turísticos que ofrecería la ciudadela Inca de Cochabamba, antes de disfrutar la belleza que ofrecen los paisajes y cultura de Leymebamba. ¡¡¡ Y  por todos los santos!!!, evitando un viaje interminable y peligroso que es la actual ruta de ingreso desde Celendín.  
b)        Habilitación del aeropuerto de Rodríguez de Mendoza para vuelos comerciales.
En este sentido pienso como Amazonense, no como Chachapoyano, Baguino o Luyano, y en dicho sentido la integración regional sólo se dará si dejamos de lado chauvinismos y mezquindades locales. Es una realidad natural que las condiciones orográficas de Chachapoyas son distintas a las de Rodríguez de Mendoza, y es por ello que el aeropuerto de Rodríguez de Mendoza es mucho más amplio, y mejor aún, puede ampliarse más. Si a esto añadimos la riqueza turística de las cavernas de Mendoza y Soloco, o la riqueza natural de los bosques de palmera de Ocol, tendremos una mayor oferta para los visitantes, haciendo que los vuelos puedan llegar primero a Rodríguez de Mendoza y desde allí, con una carretera asfaltada, se podrá llegar en dos horas hacia Chachapoyas, no sin antes haber disfrutado de Rodríguez de Mendoza, Ocol, Molinopampa, Soloco. Claro, el aeropuerto de Chachapoyas siempre estará allí para los que no desean entrar por esta parte de la región. Ya!!, ¿pero si ni siquiera hay vuelos a Chachapoyas?, pues seamos ambiciosos y pidamos más, no sólo vuelos a Chachapoyas, sino también a Rodríguez de Mendoza.
c)       Rutas de las aves.
Si uno quisiera conocer la mayor cantidad de aves del Perú pero sin salirse de un solo departamento sería Amazonas. Podríamos empezar en los bosques secos de Marañón en Balsas, hasta la localidad de Pusac, para subir hacia Chuquibamba y Leymebamba observando aves altoandinas, continuar hasta Chachapoyas para recargar baterías y luego seguir la marcha hacia Luya, Huaylla Belén, Ocumal y Camporredondo para salir por Lonya Grande, en las que se observarán aves de montaña, bajar hacia el bosque seco del Marañón en el sector de Cumba hasta Bagua, en donde uno podría elegir ingresar a Condorcanqui para observar aves de bosque lluvioso o selva baja o proseguir la marcha hacia Bongará para continuar el viaje hacia San Martín. Para este caso también es necesario culminar con las carreteras ya trazadas y mejorar las condiciones de las mismas. Debemos resaltar también que la cuenca del Marañón, desde Ocumal hasta Corral Quemado, ofrece atractivos que van desde restos arqueológicos, complejos de pinturas rupestres (Camporredondo, Lonya Grande) y cultura del cultivo de café. Esta ruta culminaría en Bagua, en algún tipo de circuito de los dinosaurios, con algún museo, souvenirs, guiados especiales a los yacimientos paleontológicos. 
Finalmente estas ideas necesitan debatirse, si bien es cierto que no toda la región puede vivir del turismo, pero podemos lograr que más gente pueda beneficiarse de esta actividad. Se trata entonces de invertir pensando en integración, sostenibilidad ambiental  e igualdad de oportunidades. ¿Quién empieza?