domingo, 16 de septiembre de 2012

SEGURIDAD ALIMENTARIA
 
Por: Omar Artemio Chávez Guadalupe


“Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento Acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y sana.” (Cumbre Mundial sobre la Alimentación, 1996).
 
Esta definición de la FAO, es tan clara, que al ver a los manifestantes cajamarquinos, que se oponen al Proyecto Conga, la que más me impacto es una persona con un bocio evidente, con un letrero de “agua si oro no”, entiendo la normal desconfianza del común de la gente hacia los programas sociales, los canon, las inversiones, porque no significan, al menos mejoras mínimas en su cotidiano vivir. Un programa de abastecer r a esta gente sal de mesa yodada, para cualquier programa social es súper fácil, porque no se hace o no alcanza es una pregunta que hare a mis amigos sociólogos o alguno que tenga acceso a poder, que pregunte al presidente regional. La sensibilidad hacia lo que pase en Cajamarca, es debido a que  mi niñez y adolescencia estuvo ligada a este departamento de donde viene mi primer apellido y porque mi querido Camporredondo se puede decir que en la época del 70 la mitad eran Cajamarquinos y la otra mitad también.
 
Camporredondo, Ocalli  y Luya son los tres entrañables pueblos en que viví mis primeros tres lustros de vida, y los tres distritos pertenecen a la misma provincia, pero por la riqueza de nuestra geografía, tenía que viajar 2 día para poder trasladarme entre estos pueblos. Y entre los tres pueblos tenemos una riqueza alimentaria, lamentablemente no aprovechada.
 
En zona Yunga, (Camporredondo, Ocallí), nuestro cultivo comercial es el café, pero podemos cultivar eficientemente: Yucas, Plátanos, Maíz, Frejol, racachas, camotes, Maní, caña de azúcar, paltas, naranjas, crianza de animales menores, ganado vacuno, que se complementaria con la producción de Papas, trigo, cebada, maíz, frejol, duraznos, manzanas, paltas de las zonas más altas (Luya). Pero contradictoriamente nuestro alimento frecuente es el arroz, producido en nuestra vecina Bagua.
 
Entonces para mejorar en el aspecto nutricional de mi provincia, habría que hacer un trabajo en fomentar la diversidad y tecnología de nuestras actividades pecuarias y cambiar los hábitos alimenticios.  Además a nivel regional y nacional tener políticas en los aspectos productivos, pensando primero en atacar los niveles de subnutrición de nuestras poblaciones. Una de ellas, inmediata, es incrementar los consumo de kilos de pescado por persona, a través de la comercialización preservada de los capturados en la costa  en nuestro cada vez mas súper explotado  y mal manejado mar de Grau. O fomentar las practica de acuacultura en micro unidades que abastezcan  y se manejen por las mismas comunidades.
 
Porque los precios y cantidades disponibles de los alimentos es un tema complejo. La FAO expresa “La volatilidad de los precios hace que los pequeños agricultores y los consumidores pobres sean cada vez más vulnerables a la pobreza. Dado que los alimentos constituyen una gran proporción de los ingresos de los agricultores y del presupuesto de los consumidores pobres, los aumentos significativos de los precios tienen efectos considerables en los ingresos reales. Por ello, incluso episodios breves de alza de los precios a los consumidores o descenso de los precios a los agricultores pueden provocar la venta a bajo precio de activos productivos, como tierra y ganado, por ejemplo, lo cual puede dar lugar a la trampa de la pobreza. Además, cuando las variaciones de los precios son imprevisibles, la probabilidad de que los pequeños agricultores inviertan en medidas encaminadas a aumentar la productividad es menor.
 
Unos cambios significativos de los precios a corto plazo pueden tener repercusiones a largo plazo en el desarrollo. Los cambios en los ingresos debido a las fluctuaciones de los precios pueden hacer que se reduzca el consumo por los niños de nutrientes esenciales durante los primeros 1 000 días de vida desde el momento de la concepción, lo que a su vez causa una reducción permanente de su capacidad de obtener ingresos en el futuro, aumenta la probabilidad de que resulten afectados por la pobreza en el futuro y, en consecuencia, provoca una ralentización del proceso de desarrollo económico.
 
Unos precios altos de los alimentos intensifican la inseguridad alimentaria a corto plazo. Los beneficios recaen principalmente en los agricultores que disponen de acceso adecuado a la tierra y otros recursos, mientras que los más pobres de entre los pobres compran más alimentos de los que producen. Además de perjudicar a los pobres de las zonas urbanas, los precios elevados de los alimentos perjudican también a gran parte de los pobres de las zonas rurales, que normalmente son compradores netos de alimentos. ( ¿ Cómo afecta la volatilidad de los precios internacionales y la seguridad alimentaria?;Oganización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Roma 2011).

En fecha más reciente, la dimensión ética y de los derechos humanos de la Seguridad Alimentaria ha captado atención. El derecho a los alimentos no es un concepto nuevo, se reconoció inicialmente en la Declaración de los  Derechos Humanos de 1948 de las Naciones Unidas.

En Amazonas debemos hacer prevención, para no ser otro VRAEM, porque tenemos recursos y la gente para lograr ser un Departamento autosuficiente y con ventajas comparativas para lograr una balanza favorable de intercambio con las otras regiones. Necesitamos las mejores ideas, intenciones y Buenas Prácticas políticas para conseguirlo. Presentar alternativas posibles, esto empieza sumar todos los esfuerzos de gente que tenga un objetivo común  y demuestre que lo siente y no necesita ser obligada a que Amemos Amazonas.
 

miércoles, 22 de agosto de 2012

LAS REVOCATORIAS: ¿UN PASO ADELANTE O HACIA ATRÁS?
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
 
La revocatoria es un instrumento democrático que tienen los ciudadanos como parte de sus derechos fundamentales a la participación política, está reconocida constitucionalmente en la Carta Magna (Artículo 2, numeral 17) e implica un proceso de destitución de sus cargos a las autoridades elegidas. Este instrumento permite destituir de sus cargos a los alcaldes, regidores, presidentes regionales, vicepresidentes y consejeros regionales que han perdido legitimidad del voto popular por diversas acciones que incumben la vida personal o la gestión de la autoridad electa.
 
Una gestión poco transparente o ineficiente, cargados de tintes de corrupción o problemas personales como juicios y delitos, son las características principales que tienen las actuales autoridades que están en proceso de revocatoria. Aunque hay que reconocer que muchas revocatorias están cargados de “matices políticos”, propios de los partidos, movimientos o personas que perdieron las elecciones en su distrito, provincia o región; y que lamentablemente no dejan trabajar a una autoridad elegida.
 
Pero una revocatoria, ¿significa un avance o retroceso para la comunidad?, esa es una pregunta que debemos analizar. Tenemos autoridades elegidas que prometieron el “oro y el moro”, nombrándose “salvadores” e indispensables; pero lamentablemente no han demostrado en su gestión las promesas electorales “endulzadas” para los ciudadanos. También tenemos autoridades que se presentaron “limpios y pulcros” como candidatos, y ahora resulta que arrastran diversas denuncias judiciales por violaciones, robos, asesinatos, corrupción, etc.; es decir y tomando términos coloquiales, “unas joyitas” completas.
 
Respondiendo la pregunta. Este tipo de autoridades electas resultan ser un RETROCESO para el desarrollo de nuestros pueblos, y lamentablemente la culpa no solo es de esta autoridad ineficiente, poco transparente, que no cumple con sus promesas, cargado de juicios y valores morales por los suelos; también lo tiene la culpa el votante que no se informa adecuadamente sobre sus candidatos o que en todo caso, “vende” su voto por un “plato de lentejas” (una bolsa de azúcar, un polito, una caja de cervezas, un chuchuhuasi, una fiesta social, etc) y las consecuencias lo estamos conociendo hoy. No sabemos elegir, descartamos a las personas probas y capaces, y elegimos “aprendices de políticos y gestores”.
 
Pero también la culpa recae en los partidos políticos y movimientos regionales, que no poseen un potencial adecuado de políticos, profesionales y técnicos idóneos, con valores, transparentes y con probada capacidad en el manejo de la gestión pública a nivel político y técnico. En Amazonas y el país tenemos esta deficiencia, y los resultados ahora revientan como pus de una llaga.
 
Señores electores, ciudadanos, ahora lamentamos la situación de estas autoridades; pero acaso no diste tu voto a sabiendas que eran candidatos inexpertos, con procesos judiciales, poco transparentes, pero si con suficientes monedas para comprar tu voto. Pues amazonense, recapacita. Tú tienes el poder para saber elegir y encumbrar el desarrollo de tus pueblos y tus hijos.
 
Señores autoridades revocadas, o mejor dicho ex candidatos y futuros candidatos; el ejemplo parte de ustedes. Transparenten a su pueblo que los elige, eligió y elegirá, digan la verdad, no prometan más allá de lo que no puedan cumplir o de su inexperiencia en gestión, o no escondan sus “anticuchos” judiciales y morales. El mayor daño posterior, no será para ustedes, sino para ese distrito, provincia o región que confió su voto en ustedes; o en otros términos reales, compraron su voto. Las personas más vulnerables agradecerán tu sinceridad, transparencia y capacidad de gestión.
 
Partidos y movimientos regionales, organícense y seleccionen personas aptas, verdaderamente capaces y con altos valores morales para desempeñar cargos públicos al servicio de los ciudadanos. No seleccionen al más simpático, voluntarioso o al que más invierte en la campaña o tiene dinero para comprar votos. Necesitamos partidos y movimientos fuertes con adecuados estándares en su factor institucional y humano.
 
Las próximas elecciones regionales y municipales, seguramente nos traerán las mismas sorpresas de siempre; aparecerán salvadores, capacitados de cambiar nuestro atraso regional, conocedores de nuestra realidad provincial y distrital, nos “degustaran” con sus promesas de “puentes donde no hay ríos”; y los ciudadanos caerán nuevamente en los “hilos” poco transparentes de nuestra cada vez alicaída política regional. Sepamos elegir, tenemos hombres y mujeres amazonenses, verdaderamente capaces y probas que puedan guiar el desarrollo de Amazonas, desde ahora concienticémonos y empoderemos que cada cuatro años tenemos el “poder único” de saber elegir nuestras autoridades y el desarrollo de nuestra región.

martes, 14 de agosto de 2012

GRACIAS POR LA REGION AMAZONAS

Por: Jorge Reina Noriega

Bueno pienso que los de mi generación, por  razones obvias, no conocemos a Richard Torres,  siendo como es,   todo un personaje a nivel nacional y un paisano que naciendo en la Villa de Lamud, hizo el milagro de que casi todo el pueblo del Perú, conozca a través de la televisión toda la belleza de nuestra Región.

Este jovencito que no llega en edad al cuarto de siglo, gracias a su talento de artista, despertó la inquietud en la señora Magali Medina, una de las periodistas más importantes del espectáculo, que a través de su programa televisivo,  mostró generosamente los atractivos naturales, las ruinas arqueológicas, las fiestas y costumbres, la gastronomía y sobre todo la bondad de nuestra gente.

Los que estamos residiendo fuera de nuestra tierra, nos hemos quedado sorprendidos como relatan la forma tan fácil de llegar a nuestra Región. Comprobamos que  las vías de comunicación por carretera pueden conducirnos en un tiempo relativamente corto, desde la costa hasta Chachapoyas, en un viaje placentero que nos muestra la diversidad de microclimas que hacen de nuestro suelo, una tierra privilegiada.

La señora Medina, también sorprendida, nos mostró un universo de turistas de diferentes nacionalidades procedentes del Japón, de la India, de Estados Unidos, de Holanda, de Alemania, de España y de muchos países del otro lado del Atlántico y el Pacífico. Todos ellos, no se cansaban de repetir, a voz en cuello, la alegría de haber conocido un pedacito de este Perú, que ha permanecido por mucho tiempo en el olvido y aislado del modernismo, como sigue estando ahora sin la vía aérea que sería un medio de transporte que elevaría potencialmente el turismo y debe ser la preocupación prioritaria de las autoridades bien intencionadas.

Sin embargo, mirando nuestra realidad, seguimos argumentando, que es por culpa de las autoridades la postración de nuestra región Amazonas. Que sus promesas nunca se cumplen. Que pasa el tiempo y no empieza a despegar el progreso y así una serie de comentarios que no nos conducen a nada bueno. Somos incapaces de quitarnos la venda de los ojos y reconocer valientemente que, más que de las autoridades,  es la desidia y el conformismo de nuestros habitantes, tanto de los que están en nuestro suelo, como de los que vivimos fuera. Que los que están allá, se conforman con las gotitas como de limosna, que los dejan los que nos visitan, que sacando mal o bien, bastante o poco, no se esfuerzan en nada por mejorar los servicios que dan y creen que es obligación, solo de contadas personas, el hacer conocer nuestras bondades y ellos llenarse los bolsillos… de los que vivimos lejos, so pretexto,  de que no tenemos tiempo, se nos pasea el alma y solo nos acordamos en las festividades, cuando tenemos que irnos a palanganear, a recibir atenciones y esconder con vergüenza nuestra inacción e inoperancia.

Por eso,… cómo no aplaudir la hazaña de Richard Torres al visitar la tierra de sus ancestros, al sentirse orgulloso de pasearse en su placita de Lámud, contemplar con pena que la casa donde vivió, ahora convertida en un alojamiento, tiene que pedir permiso para poder visitarla,…  mirar cuando se baña en el río, no solo el cuerpo, sino también el espíritu y a Dios dice: tarea cumplida,… porque no es el agua que lo refresca, es su voluntad de servicio, la que muestra.

En todo el tiempo existen, personajes que en forma voluntaria y ad honoren se esfuerzan en difundir nuestro patrimonio cultural. Para nadie es desconocida la fotografía de la entrada de la Fortaleza de Kuélap que apareció en la revista Life, hace muchos años y donde se aprecia a nuestro gran amigo, el artista  Roberto Arce Tuesta, que valiéndose de su ingenio y esfuerzo fue el primero en mostrar al mundo entero la majestad de las paredes “de piedra y granito, de leyenda y de misterio” que fue la inspiración para que nuestro laureado poeta Mariano Peláez Bardales compusiese su “Canto a Kuélap” que es uno de los poemas que enorgullece a los que hemos nacido allá en la tierra de las nubes “en la cima de la montaña, sobre el vuelo del cóndor, donde anida el águila y reposa el viento” como dice nuestro desaparecido y llorado escritor.

También cómo no nombrar a otro desaparecido personaje, que duerme en el olvido de nuestros recuerdos, el profesor Carlos Gates Chávez, que con su periódico “Campanadas” se esforzó por divulgar todas las riquezas arqueológicas de nuestra vasta Región, y que en esa época, fue muchas veces ignorado por la presencia de un extranjero como Gene Savoy, que sin desconocer su obra, usó muchos de sus descubrimientos de ruinas y documentos, que hasta ahora, en nuestros días, siguen sirviendo de material de consulta de los estudiosos de nuestro patrimonio cultural y tal vez  por desconocimiento o egoísmo ni siquiera mencionan a uno de los pioneros de nuestra arqueología.

Seguro estoy y sin lugar a equivocarme, ahora abundan personas que con estudios superiores, tienen la capacidad de ser mensajeros autorizados para difundir en todos los campos del quehacer  humano, toda la riqueza de Amazonas y permitir que sea una ruta obligada de turistas nacionales y extranjeros, empezando por la Fidelísima ciudad de Chachapoyas, para justificar lo que en una ocasión dijo una señora Ministro de Turismo y Comercio Exterior, que si le darían a escoger, ¿en qué lugar del Perú pasaría sus últimos días?, dijo sin titubear: en la ciudad de Chachapoyas con sus casitas de paredes blancas y techos de tejas rojas, con la tranquilidad y amabilidad de su gente.

Por eso, cómo no sentir alegría cuando Homero Oyarce, canta en Estados Unidos y en el mundo entero, su “mamita María” y menciona su Chilingote y sus vaquerías de Calla Calla y recuerda el frío de sus punas o el clima templado de sus valles y se le infla el pecho y se le humedecen los ojos, pero, su corazón quiere reventar,  por el orgullo de ser amazonense, o, también un poquito más arriba, junto al Polo Norte, el jovencito Felipe Paredes, nacido en el Canadá, hijo de un chachapoyano, canta en español, el vals “Amazonas” y la polka “Chachapoyas” y al bordoneo de su guitarra se sumerge lleno de añoranza en su finca de Calpilón, allá a la orilla del río Utcubamba, de donde no quisiera irse nunca más.

Gracias a todos por lo que hacen por esta maravillosa tierra de Amazonas, pues particularmente a mi me cuesta entender que estoy lejos y hasta casi sin esperanzas de regresar a vivir en Amazonas, donde he vivido mis años mozos, disfrutando de mis sentimientos, de mis anhelos, de mis esperanzas. Aún recuerdo, cuánto me costó alejarme de sus cerros, de mis seres queridos, de su gente, de su clima, de sus lluvias torrenciales que lavaban el suelo con agua venida del cielo, de su sol reluciente que calentaba el día y de su luna y sus estrellas que iluminaban sus noches paradisiacas.

Difícil es regresar, para volver a irse. Hoy están en mi mente vivencias que dejaron heridas incurables, que despedazaron mi existencia y me hacen ser consciente, que me queda mucho menos de vida, para seguir gozando de nuestra tierra bendita.

Por eso sin egoísmos, Dios sabe cuánto agradezco a las personas oriundas y foráneas, que son muchas y es  imposible nombrar a todas, que se esfuerzan para hacer conocer esta Región Amazonas, que es un emporio de riqueza en nuestro Perú, al igual que todos los departamentos de nuestro Territorio Nacional.
 
“AYÚDAME A AYUDAR”

lunes, 6 de agosto de 2012

UN “NUEVO SNIP” CON ROSTRO SOCIAL, DESCENTRALISTA E INCLUSIVO

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro

El Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP), es una herramienta pública que fue “construido” en una etapa en la que el presupuesto nacional tenía diversas limitaciones y por ello su lógica para aprovechar adecuadamente los recursos, aunque también tuvo un carácter para evitar la corrupción. En este sentido, el SNIP se crea para ser un filtro que pueda hacer eficiente el gasto público a través de proyectos presentados por los diversos niveles de gobierno (municipalidades provinciales y distritales).

Actualmente el Estado peruano cuenta con "estándares adecuados" de presupuesto público por lo que la lógica del SNIP, no solo tiene que ir hacia la inversión en infraestructura, sino también al aspecto social, educativo y capacitación social. Es necesario hacer reajustes en el SNIP que prioricen la elaboración de proyectos sociales que incidan en la capacitación, formación y educación de los ciudadanos y grupos sociales del país.

Muchos procesos de conflictividad y exclusión en nuestro país, son causas de un SNIP centralizado, lento y hasta veces ineficiente. Hay que hacer de este instrumento más ágil e inclusivo, que permita que los proyectos sean dinámicos y puedan llegar más rápido hacia los gobiernos subnacionales. Por otro lado hay que capacitar a los técnicos a utilizar el SNIP bajo las nuevas perspectivas. Por lo tanto creo que el SNIP tiene que agilizar, hacer eficiente, ser descentralista e inclusivo y sobretodo estar alineado también a proyectos sociales de capacitación, formación social y educación.

Por otro lado este instrumento fue construido bajo la visión del desarrollo basado en "fierro y cemento", alineado a proyectos de infraestructura; que bien el Perú lo necesita, pero no dejando de lado el aspecto productivo y social. La reforma del SNIP debe ser orientada a promover proyectos de piscicultura, conservación de restos arqueológicos y cultura viva de los pueblos, el repotenciamiento agropecuario, proyectos turísticos, teniendo incidencia directa en la lucha contra la pobreza, la inclusión y la productividad del país.

Estos reajustes ante los cuestionamientos del SNIP, también fomentarían proyectos productivos, medioambientales, prevención de desastres, seguridad ciudadana y de desarrollo de capacidades humanas que permitirían dar un giro hacia el aspecto postergado en nuestro país: El Desarrollo. No solo necesitamos crecer, como lo estamos haciendo; los proyectos del SNIP también deben permitir el desarrollo de las personas más vulnerables, pobres y excluidas.

Así, uno de los problemas más álgidos que tenemos actualmente en torno a la inseguridad ciudadana, podría ser revertido con el “nuevo SNIP” elaborando proyectos de seguridad ciudadana (temas de delincuencia y prevención de desastres) que tendrían un carácter preventivo y social complementándose con la característica "represiva" que actualmente tiene; es decir, la seguridad ciudadana tendría que tener proyectos sustentados en torno a cambio de comportamientos, capacitaciones laborales, talleres y capacitaciones para prevención en desastres.

Trabajar a mediano y largo plazo en el cambio generacional a nivel formativo y educacional en diversos temas como seguridad ciudadana, proyectos productivos y educativos, proyectos turísticos o medioambientales, etc; con un SNIP reformulado, estos proyectos nos son más "componentes o actividades", sino proyectos en sí. El cambio cualitativo, el cambio de comportamientos, la transición generacional ciudadana que tanto necesita nuestro país para un verdadero desarrollo.

martes, 17 de julio de 2012

LOS CONFLICTOS SOCIALES HAY QUE ENTENDERLOS Y SOLUCIONARLOS

 Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 

Los conflictos sociales son inherentes a los pueblos y realidades del país, solo hay que saber entenderlos y solucionarlos. Cuando uno se acerca al conocimiento profundo de nuestras realidades entenderemos que la “explotación de los recursos”, mejor dicho el uso calculado de los recursos por parte de las comunidades, poseen intrínsecamente trasfondos culturales. Históricamente se han construido así, bajo el paradigma de una relación equilibrada entre Hombre – Naturaleza. El territorio responde a una construcción social. Las comunidades andinas y amazónicas, “personifican” a sus recursos naturales lo que conlleva a que la relación sea equilibrada y conservacionista. Lamentablemente la racionalidad occidental ha ingresado con fuerza que ha sobrellevado a que las comunidades vean sus recursos desde una “racionalidad mercantilista” que inclusive ha traído como consecuencia, la depredación de los recursos.

Cuando los recursos naturales son “encapsulados” como mercancías, pues deviene en problemas y conflictos dentro de las comunidades. La intromisión de una racionalidad diferente al uso calculado de los recursos, permite la aparición de diversos tipos de conflictos, tal como ahora existen y cada día lo sentimos. Esta es una tarea del Estado: hacer entender a las comunidades de la importancia de sus recursos para el desarrollo.

Pero estas comunidades nunca han estado exentas a luchas internas para el aprovechamiento de sus recursos. Los conflictos en el interior de los pueblos por el aprovechamiento de los recursos siempre han existido, los conflictos han sido una manera de solucionar las “crisis comunales”, pero la concepción de estos conflictos no se mueven dentro de una lucha por la “riqueza” de los recursos; el motivo es por el aprovechamiento de los mismos para la sobrevivencia, y no a partir de los recursos, generar excedentes económicos.

Por lo tanto los conflictos son propios de un ciclo natural, social e histórico de las comunidades por el aprovechamiento de sus recursos. El problema es cuando a estos recursos se les da un valor monetario, un valor mercantilista; es decir, se les asigna el cliché de “RIQUEZA”. Este concepto obviamente construido desde la lógica occidental; mas no así desde la concepción comunal. Entonces, en conclusión el uso de los recursos siempre ha sido motivo para problemas y conflictos dentro de las comunidades; el concepto de “riqueza” que se les ha asignado a llevado la conflictividad a un grado mayor, ya no entre comunidades; sino entre éstas con el Estado y el sector privado.

Este conflicto tripartito (Comunidad-Estado-Empresa) se activa muchas veces cuando entran en conflicto las racionalidades. La racionalidad mercantilista y la racionalidad del uso sostenible de los recursos por parte de las comunidades.

Éstas entienden que sus bosques, ríos, lagunas, animales, plantas, etc; son parte de un mundo personificado y es en esta racionalidad donde descansan sus actividades agrícolas, ganaderas; de caza, pesca y recolección. Esta racionalidad no entiende nuestro Estado y para solucionar este problema, es necesario el “diálogo intercultural” como un instrumento para prevenir estos conflictos tripartitos que nos está “desgastando” como Nación.

La discusión va más allá de una discusión técnica de aprovechamiento y “explotación” de los recursos, de una discusión con la presencia del Presidente, los Ministros, autoridades regionales o locales, los voceros y representantes comunales. La discusión más que un entendimiento de posiciones debería ser el aprendizaje y difusión de conocimientos: es decir CONOCERNOS ENTRE PERUANOS.

El desconocimiento entre peruanos, nos encamina a conflictos y/o exclusiones. En la Amazonía, por ejemplo, existen comunidades “voluntariamente” aisladas; es decir, que viven alejados de la “civilización”. Pero ese voluntario aislamiento no se ha construido porque nunca tuvieron contacto con la “civilización”; al contrario, muchas de estas comunidades decidieron alejarse porque justamente se dio este contacto, que se ha producido en la mayoría de los casos cuando el Estado y la empresa, irrumpen en sus territorios para explotar los recursos.

Este “choque de culturas” ha conllevado justamente a que las comunidades eligiesen seguir el camino que para el grupo social es el más beneficioso. La visión del desarrollo en muchas comunidades del país, son diferentes a la nuestra. Es una visión de desarrollo emparentada con el manejo y conservación de su medio ambiente y la sobrevivencia, pero esto no quiere decir que estas comunidades no convivan exentas con los conflictos u otro tipo de problemas. Conflictos y problemas con una lógica interna de grupos sociales, pero también conflictos y problemas que se relacionan con el contacto con el mundo exterior, con otras culturas.

El progreso, las invenciones tecnológicas, el crecimiento económico, el “desarrollo” desde la visión occidental; ha cambiado positivamente al mundo; pero también ha traído consecuencias negativas. Las comunidades de nuestro país, tienen todo el derecho de acceder o rechazar esta visión del desarrollo o en todo caso adecuarlos a la visión del desarrollo comunal – nacional. Construir el desarrollo desde lo local, desde la comunidad. Esta es una agenda pendiente del Estado y su relación con las comunidades. Si es que trabajaríamos en estos temas lograríamos disminuir los conflictos sociales que tenemos y por ende reducir los diversos tipos de pobrezas que encontramos en este país pluricultural.

martes, 10 de julio de 2012

LA LÍNEA DIFUSA ENTRE LO POLÍTICO Y LO TÉCNICO

Por: Mirbel Epiquién Rivera

En los últimos meses, como causa de los rebrotes de conflictividad social, hemos escuchado recurrentemente como se divide un determinado tema entre lo técnico y lo político. El cambio del primer gabinete de este gobierno se dice que obedecía a criterios más técnicos que políticos, incluso el Primer Ministro mencionó que este era un gabinete más  técnico que político. Los peritos extranjeros que hicieron una evaluación en Conga mencionaban que estaban haciendo un trabajo técnico y no político. Finalmente,  las protestas en Cajamarca y El Espinar fueron señaladas (a manera de acusación) como políticas más no técnicas. ¿Pero qué significa actuar técnica o políticamente?, ¿Cómo se dividen estos aspectos en la gestión pública?, ¿Es criticable actuar de una u otra manera?.
Recuerdo que hace unos años, en mi paso por una institución pública, tenía como parte de mi equipo laboral a una entusiasta abogada. Cada vez que se presentaba un problema algo complejo de entender en términos metodológicos o procedimentales ella me decía; “eso te lo dejo a ti porque es un tema técnico”. Siempre me pregunté ; ¿los asuntos legales, administrativos u otros que escapasen del análisis científico per se no tenían técnica?. Si entendemos como técnico al conjunto de procedimientos y protocolos por el cual se pretende alcanzar un resultado proyectado entonces pocas serían las acciones del ser humano que no necesitan de técnica alguna.

Sin embargo es importante contextualizar  la discusión. En Perú se ha generalizado la idea de que solamente las autoridades elegidas  o designadas por un poder son los únicos que pueden pensar y actuar políticamente. Y que los demás miembros de la sociedad, o acatan las decisiones del “político” o juegan sólo un rol “técnico”. Como si la política fuese un privilegio de un reducido grupo de personas que tienen las fórmulas mágicas para solucionar nuestros problemas.  Esta forma de pensar es el resultado de la impopularidad, y desconocimiento, de la política en nuestra sociedad. Aquí es importante señalar que la política no es otra cosa que el ejercicio del poder, sea este un poder natural u otorgado, de esta manera nuestra vida personal, familiar o social en general está basada en el ejercicio del poder.  Entonces podemos mencionar que día a día nos desenvolvemos políticamente, sea con uno mismo, en nuestra casa, en nuestro trabajo, en nuestros grupos sociales, etc. Sólo uno de esos tipos de política, el de los gobiernos transitorios en democracia, que se conoce como política partidaria, es el que de alguna manera está totalmente desacreditado en el país. Por ello cuando uno se dice apolítico o que detesta la política, tendría que preguntársele a qué nivel de la política se refiere. No ha de ser que su “política es la de autoproclamarse apolítico”.
La política en general tiene un factor clave en la ejecución del poder, y es que para tomar una decisión se puede basar en información o en “reflejos” , este último tiene un criterio más subjetivo, pero no por ello deja de tomar en cuenta la experiencia como sustento. Vale decir, hasta el denominado “olfato político” se basa en información acumulada en nuestro cerebro, lo que nos permitirá tomar una decisión con las consecuencias que estas puedan acarrear. Por citar un ejemplo, un funcionario público que recurre en actos de corrupción se basará en la información generada de su propia experiencia en la que un acto delictivo es poco o nada castigado por la sociedad (salvo por la política de indiferencia nuestra), por lo que aprovechará su situación para seguir delinquiendo. 

Entonces, si la política tiene una base técnica de procedimientos y empírica por acumulación de información, ¿cómo es que nos atrevemos a separar lo técnico de lo político?. En sentido inverso, todos aquellos que realizan una actividad denominada “técnica” se desenvuelven en ambientes políticos diversos, desde un criterio político personal, pasando por los contextos políticos de las estructuras sociales en donde realiza su actividad, la política del sector para el cual trabaja y finalmente los interés políticos nacionales y supranacionales.
Quizá por una cuestión de practicidad se haya separado a las personas que se limitan a obtener datos e información, de los que la usan o no la usan, para tomar una decisión política particular (de poder). Pero ello no quiere decir que haya dos mundos diametralmente opuestos. Ambas acciones humanas; generar  información  y tomar decisiones, se entrelazan, se retroalimentan y conviven entre sí. Es por ello que cuando se escucha decir que una protesta es técnica, o que los intereses de un actor político deben de ser técnicos, etc., sólo nos queda concluir que hay un interés por confundir, engañar o manejar una situación a favor de,¡¡ ohh sorpresa!!, otros intereses políticos, legítimos, pero políticos al fin y al cabo. 

El asunto de debate no debiera ser si un tema es técnico o político, sino por qué hay todavía tanta indiferencia de gran parte de la sociedad en participar de los procesos políticos. Mientras sigamos creyendo que la labor política es de sólo unos “cuantos gatos” seguiremos quejándonos de lo mal que no está yendo. La pelota está en nuestra cancha, bueno, siempre lo estuvo.

lunes, 2 de julio de 2012

LOS CONFLICTOS NO SON MALOS; NO SABER RESOLVERLOS SI

Por: Rudecindo Vega Carreazo

Ni en el Perú ni en ninguna parte; los conflictos, cualquiera sea su naturaleza: políticos, sociales, laborales, ambientales, económicos,  son malos.  Por el contrario; expresan oportunidades de crecimiento y desarrollo si son resueltos. Lo que es malo y pernicioso, es la falta de instrumentos, voluntad o capacidad de resolverlos.

La Defensoría del Pueblo, reporta en el Perú, desde hace unos años atrás, la existencia permanente de más de 200 conflictos sociales, entre activos y latentes.  Muchos conflictos subsisten y sobreviven los periodos gubernamentales dentro de un contexto de sostenible crecimiento económico y sostenible reducción de la pobreza y en un proceso de reinstitucionalización democrática. Qué seria del Perú, si el tratamiento de dichos conflictos hubiera tenido mejor cauce.
Hay diversas maneras de resolver los conflictos: la violenta, incluso mediante el uso “legal” de la fuerza es una de ellas; también la concertada y dialogada es otra forma de solución. Entre una y otra hay un abanico de posibilidades. Algunas veces es necesario recurrir a la fuerza, sin embargo, ella no puede ni debe ser el mecanismo por excelencia.

El Perú tiene una rica experiencia democrática en enfrentar conflictos, aprendida dolorosamente en los últimos años. Es cuestión de aprovecharla. Bueno sería para el país, optimizar, simultáneamente los siguientes instrumentos:
1.    Audiencias Públicas o Diálogos Descentralizados Sectoriales. Eventos regionales o locales de cada sector con las autoridades locales y regionales y las organizaciones sociales para atender in situ la problemática sectorial. Existe la experiencia de Audiencias Públicas del actual Premier cuando era Ministro del Interior y los Diálogos Descentralizados del Ministerio de Trabajo y del Ministerio de la Producción.
2.     Ministerios Itinerantes. Los Ministros y Viceministros recorren el país identificando, iniciando, supervisando o inaugurando proyectos y obras u acciones sectoriales. Los pueblos sienten y festejan la presencia de las autoridades nacionales como sufren y cuestionan su ausencia. El gobierno puede y debe estar presente en el país. 

3.      Consejos de Ministros Descentralizados. Fue una buena práctica emprendida, un poco tarde en el gobierno de Toledo, abandonada durante el gobierno de García y que podría ser el instrumento distintivo del gobierno del Presidente Humala. Nada mejor para los departamentos que tener a todo el Ejecutivo resolviendo concertadamente sus problemas en su propio territorio.

4.     Mesas de Dialogo y Mesas de Trabajo. Constituidas para temas específicos a nivel territorial o sectorial casi siempre cuentan con la participación de las autoridades locales, regionales, nacionales y algunas organizaciones sociales. Establecen líneas de orientación y acción o abordan proyectos y obras específicos. Se convierten en perniciosas cuando sus acuerdos solo quedan en papel, no concretan nada o dilatan el cumplimiento de sus acuerdos.

5.     Acuerdo Nacional. Espacio político de dialogo y concertación útil para definir políticas de carácter nacional y abordar temas candentes de coyuntura. Creado por Toledo, usado por García y recurrido por la oposición y sociedad civil cuando era necesario. Ojala el Presidente fortalezca este espacio. Hay más por ganar que perder. 

Todos estos instrumentos caracterizan una gestión pública ágil, dinámica, descentralizada, desconcentrada, participativa. Su optimización institucionalizada consolidaría el crecimiento económico, instauraría la inclusión social y haría sostenible la reducción de la pobreza y propiciaría el fortalecimiento democrático. Es la Hoja de Ruta para la Gran Transformación.
La sabiduría bíblica enseña que no hay nada nuevo bajo el sol. La experiencia gubernamental peruana lo confirma. Concertar y dialogar requiere fuerte y solida autoridad, porque implica ser reconocido y aceptado. Como escribiera Jorge Basadre: “Que el Perú no se pierda por la acción o inacción de los peruanos”.