miércoles, 23 de enero de 2013

LA POLITICA NO ES PARA LOS “POLITIQUEROS”

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
Es lamentable ver las encuestas y opiniones de la ciudadanía sobre el concepto que tienen de la política en nuestro país. La política peruana ha caído en la más profunda desconfianza y animadversión por parte justamente de ciudadanos, que vemos en la política un canal para asignar nuestro poder, a representantes que administrarán ese poder para dar solución a las problemáticas. Son estos representantes, nuestros “políticos improvisados e informales”, los que acentúan la preocupante condición de la actual política peruana, los que han hecho de la política un medio para satisfacer necesidades personales u familiares, postrando el concepto y accionar político a una paupérrima situación y desacreditación generalizada por parte de la ciudadanía. Estos “politiqueros”, nunca entendieron ni entenderán la política. El “politiquero” solo entiende que el poder asignado a su persona, es para mejorar su calidad de vida y de sus allegados.
Pero la política, la “política verdadera” no es mala, no es nauseabunda como lo creemos o como nos lo han hecho creer generacionalmente. La política es una ciencia social que nace “científicamente” allá por el siglo V a.c.; en los albores de una polis ateniense, una de las ciudades de la Cultura Griega. Justamente un griego como Aristóteles definió “naturalmente” al hombre como un animal político. Las definiciones clásicas de la política están referidas al “ejercicio del poder”. El sociólogo Max Weber definía por ejemplo a la política como una vocación, donde las personas aspiran el poder ya sea entre el Estado o dentro de un Estado. Weber definía la política relacionada directamente con el accionar de un Estado.
Sobre política se ha escrito y dicho en demasía a nivel teórico y práctico. La “verdadera política” es la gestión del poder, emanado de los ciudadanos, para mejorar las condiciones de vida de las poblaciones. Una gestión del poder por parte de los representantes elegidos democráticamente. Como lo menciona Sinesio López, esa capacidad de dirección, diseño y gestión de la acción política dentro de determinados marcos institucionales y de determinadas condiciones estructurales para obtener algunos resultados deseados: desarrollo, democracia, estabilidad, eficacia y efectividad, gobernabilidad, integración sistémica, integración social. En suma: calidad de vida.
La política tiene su pilar principal en la democracia participativa y su herramienta principal en la gobernabilidad, a través de la legitimidad y representatividad institucional. Pero lamentablemente en el Perú, esta “política verdadera” esgrimida en este corto análisis, no son entendidas por la pléyade de “politiqueros” que nos representan y gobiernan (salvo honrosas excepciones de “verdaderos políticos” que da gusto escucharlos y valorar sus acciones, y que no necesariamente son autoridades).
En la política, siempre se debe velar por el bien común, por el bienestar de los ciudadanos. Pero veamos nuestra realidad política, “politiqueros” que nunca entendieron y nunca entenderán la “política verdadera”. A decir, los “politiqueros” que representan la política peruana: Congresistas y ex congresistas “comepollos”, “planchacamisas”, “robacables”, traficantes de terrenos, apañadores de proxenetas y ahora “cuidamadres”, hasta Susy Díaz nos representó; todavía quedan tres años para seguir conociéndolos. Ministros y exministros “pegamujeres”, perseguidos por embaucar al Estado (época Fujimorista), posesionarios de Burdeles (época Toledista), los “petroaudios” y culpables del baguazo (época Aprista). Presidentes Regionales y Consejeros  que no saben gestionar adecuadamente sus recursos, menos gestionar el poder a través de proyectos sociales y de desarrollo que mejoren la calidad de vida de sus pueblos. Solo buscan “ganarse alguito” (el “diezmo”) en proyectos y obras. Que solo su gestión sirve para pagar los “favores políticos” de campaña. No entienden ni la definición de la “política verdadera”, menos sus funciones como político; pero si como “politiqueros” para el beneficio propio. Hay gobiernos regionales como San Martín o Moquegua que si saben gestionar el poder político en beneficio de sus ciudadanos.
Alcaldes Provinciales y Distritales que a diferencia de otras épocas, gozan de recursos, pero lamentablemente y en la mayoría de los casos no saben qué hacer con los mismos. La política para la mayoría de los alcaldes se resume en construir una placita, con una pileta mistificando a la “estatua de la libertad”, rodeada de luces discotequeras y al lado una imponente arquitectura municipal; mientras que sus niños y niñas juegan a los alrededores, con altas tasas de desnutrición, van a escuelas que se están cayendo a pedazos y regresan a sus casas solo a dormir, porque no encuentran comida, ni agua; menos luz eléctrica. Las autoridades locales, representantes políticos de sus pueblos, miran el desarrollo a base de cemento y fierro; claro son obras que les rinden beneficios personales en la mayoría de los casos. Estas autoridades casi nunca escucharon de la gestión del poder, de proyectos sociales y de desarrollo; no conocen lo que representa la “verdadera política” representativa.
Como mencioné en anteriores análisis, la culpa de asignar el poder a estos “politiqueros”, recae en tres actores: Primero, en nosotros los ciudadanos que no sabemos elegir autoridades, en representantes políticos, que entiendan la gestión del poder para mejorar la calidad de vida de sus votantes. Tenemos mucho de culpa y es necesario que también nosotros entendamos y conozcamos lo que es la “política verdadera”. La política no es regalar nuestro voto a “politiqueros” por un polo, una bolsa de azúcar, un tarro de leche, una cerveza o una fiesta popular rimbombante.
En Segundo lugar, la culpa recae en un sistema electoral que ha conllevado a elegir representantes que a veces no representan adecuadamente a su población; es necesario realizar ajustes en los temas de “distritos electorales y “voto preferencial”. Además el JNE debería fortalecer sus filtros para que nos representen verdaderos políticos, en base a una meritocracia; y no “politiqueros” que cuenten con antecedentes penales, judiciales y policiales o estén adeudando al Estado. 
En Tercer lugar están los partidos políticos, que deberían ser los llamados a  ejercer la política y ofrecer a los diversos representantes y autoridades que los ciudadanos elegirán. La debilidad institucional de nuestros partidos ahonda la crisis de gobernabilidad y representatividad en el país. Los partidos políticos deberían buscar y fortalecer la formación de las preferencias de los ciudadanos haciéndolas dinámicas, permitiendo de esa manera que los diversos grupos sociales expresen sus intereses y canalicen sus demandas por medio de los partidos y eligiendo "verdaderos políticos" y no "politiqueros" tal como es nuestro actual escenario "pseudopolítico".
Entendamos que la política no es la práctica que hacen los “politiqueros”, no es para el beneficio personal o de los allegados; la “verdadera política” es buscar el bien común, es el poder representado y legitimado que te confiere la población para hacer de tu distrito, de tu provincia, de tu región y país un espacio de convivencia y calidad de vida. La política es el poder para construir espacios, donde el desarrollo y la gestión sostenible sea la bandera de los representantes elegidos; sea la bandera de los “verdaderos políticos.

domingo, 6 de enero de 2013

LAS “PERLITAS” DE NUESTRO "CONGREZOO"
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro


Es muy lamentable el accionar que sosteniblemente vienen desempeñando los congresistas, nuestros “padres de la patria” (prefiero ser huérfano antes que sean modelos de padre). En los últimos meses hemos visto un conjunto de “metidas de pata” que han ido carcomiendo y erosionando el prestigio de una institución clave para la representación ciudadana, como lo es el Congreso.
Existen variadas acciones negativas: no han consensuado para la elección de los máximos representantes del BCR o la Defensoría del Pueblo; quisieron “estropear” con un viaje el litigio marítimo en la Haya; han emergido congresistas “comepollos”, “robacables”, “planchacamisas” y hasta apañadores de la prostitución infantil. Es decir, faltaría tiempo nombrar sus “pauperrimas” gestiones, pero al momento de consensuar sobre “su bolsillo” todos se ponen de acuerdo para elevarse los sueldos sin pagar tributos al Estado, como todos lo hacemos. En un país donde los maestros, médicos o policías demandan adecuados niveles salariales; estos “padres de la patria”, en plenas fiestas de fin de año, nos sorprenden (aunque ya no son sorpresas sus torpezas) poniéndose un jugoso sueldo.
Lo lamentable de estos hechos del "Congrezoo", es que debilitan aun más ya nuestra resquebrajada Democracia. Estos que se hacen llamar “políticos”, ponen en riesgo la institucionalidad y representatividad de una entidad que nominalmente (y no funcionalmente) viene a representar al pueblo: el Congreso de la República. Ahora, la política como “gestión del poder para mejorar las condiciones de vida de la población”, naturalmente no es entendida de esta manera por la mayoría de nuestros congresistas (salvo rarísimas excepciones de algunos congresistas que si merecen nuestro respeto), que aprovechan de la política y del voto que les confiere el pueblo, para juramentar por DIOS Y POR LA PLATA.
No puede ser que la debilidad democrática de nuestro país, sea representada por “pseudo políticos” que no entienden lo que es la gestión del poder, no entienden lo que es la representatividad democrática e institucionalidad; menos entienden y escuchan el rechazo y clamor de sus votantes que dicen: Basta con esta farsa de congresistas improvisados y deslegitimizados moralmente.
Que lamentable son las justificaciones de algunos que salen a la palestra a defender el aumento de sus sueldos: “Si quieren un buen Congreso, páguenos bien”; “Necesito más dinero para comprar calaminas”; “No me alcanza para hacer mis viajes, y tengo que pagar con mi bolsillo”, etc. Si estas personas van a seguir representándonos, pues creo que en cualquier momento nuestra Democracia representativa va a sufrir “su tiro de gracia” con el cierre del Congreso, la cual sería una imagen negativa para el país tan solo por el hecho de elegir Congresistas, que cuando son candidatos; “compran los votos” por una bolsa de arroz, un polo, una botella de licor o una fiesta popular.
Qué gran culpa de esta situación, de tener estos congresistas, lo tenemos nosotros los votantes; pero también la culpa recae en un sistema electoral que necesita reajustarse para tener representantes capacitados y probos en la gestión del poder para nuestra representación nacional. Es absurdo pensar que elevar los gastos de representación va a mejorar la calidad de gestión congresal, cuando el problema serio es la “calidad” de congresistas que tenemos, que no saben cuál es su función y encima dizque nos representan.
Otra gran parte de la responsabilidad los tienen los partidos políticos débiles. Son ellos los que “reclutan” personajes potenciales, sin experiencia política, sin conocimiento en gestión; pero con el poder de comprar con dinero el curul y de “taquito” pagar la campaña. La debilidad de los partidos es preocupante y es necesaria la intervención del Estado para resarcir esta problemática; como se hace en otros países.
Qué triste y hasta nauseabundo fue ver la semana pasada que el Consejo Directivo del Parlamento haya ratificado este aumento del sueldo; hay que decirlo con todas sus letras, NO ES BONO DE REPRESENTACIÓN, ES AUMENTO DE SUELDO. Personajes como Víctor Isla, Presidente del Congreso, Cenaida Uribe, Luis Iberico (a quien creía que era la excepción), José Luna (el que cobra un sol pero se llevará 15,234 nuevos soles a su sueldo, ¿Será para apoyar la revocatoria a la alcaldesa?), Mauricio Mulder (otro que se me está cayendo) y Héctor Becerril, un fujimorista, dizque representante de Amazonas, lamentablemente de mi Región (se me cae la cara de vergüenza), que no se conoce que hace por Amazonas, y más bien es conocido por sus peleas y vociferaciones en el "Congrezoo"; nada más, un cero a la izquierda.
Creo incondicionalmente en la institucionalidad y representatividad del Congreso de la Republica para fortalecer la democracia, creo en algunos congresistas que si son dignos de sacarse el sombrero y cumplen adecuadamente su función; pero teniendo a la mayoría de representantes, por no decir a todos; votando para subirse el sueldo (una torpeza más que corona el año 2012 como ineptitud e incapacidad congresal); solo puedo decir que para el 2013 la democracia representativa seguirá de picada y que DIOS…, digo el “Congrezoo NOS COJA CONFESADOS”.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

LA PROBLEMÁTICA DEL MEDIOAMBIENTE EN EL PERÚ
 
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro

 
Analizar la problemática medioambiental del país es tener en cuenta tres grupos de posiciones y actitudes, según el analista en estos temas, Nicolo Gligo: las Tradicionales, Coyunturales y Futuras; donde se concentran diversas categorías para su mejor entendimiento. Hay que partir del hecho de que en nuestro país el tema medioambiental, no es parte de una agenda nacional, si se quiere hablar en términos de institucionalidad, como tema transversal en nuestras organizaciones públicas y privadas. Estas organizaciones, solo responden a través del “discurso” cuando se aborda la problemática; clara muestra de que no existe una política medioambiental que trascienda el ámbito de los grupos de ecologistas o las ONGs medioambientalistas. Entonces partimos en la mayoría de casos, de “discursos” medioambientalistas desde nuestro Estado.
Veamos en primera instancia las posiciones y actitudes TRADICIONALES. La problemática del medioambiente en nuestro país, débilmente ha formado parte del debate político; más aun, la temática del medioambiente ha sido “mal utilizada” por los políticos para “aprovecharse” de un beneficio personal que posteriormente les traiga réditos políticos. El medioambiente, como un arma para procesos políticos y electoreros. La política en el país, no aborda el tema medioambiental para solucionar sus problemas.
En el país la economía es el fin y no el medio, por tanto marchamos bien, si es que tenemos cifras azules en nuestra economía. Somos un país “economicocentristas”, que busca el desarrollo económico a expensas de un desarrollo social o medioambiental. Nos medimos en torno a los análisis costos-beneficios, convirtiendo a nuestros recursos medioambientales (depredación y explotación de los mismos) como instrumentos para alcanzar el crecimiento económico que ahora tenemos. La economía peruana prescinde del conocimiento medioambiental, y en ello basa su crecimiento a expensas de la explotación irracional y la no sostenibilidad de sus recursos. En lo que respecta a las tecnologías, no son necesariamente confiables si se quiere solucionar el problema medioambiental. En las actividades mineras por ejemplo, a pesar de su alta tecnología, siempre conllevan a procesos de contaminación, a si sea en su mínima expresión, que a lo largo de los años suman. Pero en el actual momento las tecnologías se hacen imprescindibles en algunos casos para la conservación ecológica.
Si bien es cierto, nuestras comunidades rurales son los actores claves para la conservación del medioambiente, no hay que caer en la conclusión que siempre será así. En una economía de lucro globalizante y arrolladora, hace que las comunidades sean “empujadas” a este tipo de economía, conllevando a que busquen la sobrevivencia, aunque ésta involucre la explotación y depredación de sus bosques para un beneficio economicista. Esto tampoco nos debe direccionar a “anidarse” en las posturas ecologistas, porque el desarrollo social y humano (queramos o no) siempre acarreará costos medioambientales; por lo tanto a la ecología y sus recursos bióticos y abióticos, no hay que encapsularlos en conservacionismos radicales que impidan el desarrollo.
El segundo grupo de posiciones y actitudes COYUNTURALES, están actualmente implementándose en torno al medioambiente. A nivel institucional en el país, se han creado diversas organizaciones medioambientales estatales y no gubernamentales, que se consagró con un Ministerio del Ambiente. Este Ministerio ha conglomerado a todas las instituciones públicas en el tema, y se ha convertido en el sector clave en torno a la política medioambiental, a pesar que todavía no tiene un monto presupuestal adecuado y se haya convertido en un sector burocrático que limitadamente da solución a los problemas y conflictos socioambientales. Por otro lado, la problemática medioambiental se agudiza debido a la pléyade de normas, reglas y leyes que existen; tanto así, que se han convertido en ineficaces e ineficientes, ya que duermen en el “sueño de los justos” al momento de una problemática ambiental.
Otro causal que ha agravado esta problemática, es la privatización masiva o las continuas concesiones de tierras con fines economicistas, conllevando a que los empresarios o concesionarios hagan uso de los recursos naturales de manera depredacioncita, produciendo conflictos sociales y ambientales. Esto es lo que está viviendo actualmente nuestro país. A setiembre de este año la Defensoría del Pueblo reporta 167 conflictos activos y 71 conflictos latentes, la gran mayoría de ellos tienen su génesis en problemas socioambientales. Si no se redirecciona y reestructura los fines que persiguen estas privatizaciones, seguiremos confrontándonos en procesos conflictivos socioambientales, que desembocan en acciones perjudiciales para el Estado y sus ciudadanos.
El último grupo de posiciones y discusiones (las FUTURAS), esta conllevando que a mediano y largo plazo la problemática medioambiental se convierta en un debate a nivel mundial, pero lamentablemente los países desarrollados no son conscientes de esta problemática; más aun, no suscriben convenios multinacionales a favor del medioambiente, porque sus intereses se fundan en acciones cortoplacistas. En el Perú tenemos diversas problemáticas ambientales que ponen en riesgo ecosistemas “únicos” y variados, pero esto no reviste interés en países desarrollados que desconocen conocimientos y buscan el desarrollo a expensas de la explotación y depredación. A pesar de que el riesgo ecosistémico en nuestro país tiene su origen principal fuera de sus fronteras; con este cambio climático, debido al calentamiento global producido principalmente por la alta contaminación que emiten “países desarrollados”.
Por otro lado, la problemática medioambiental ha sido empoderada por ONGs, debido a la inactividad o limitado compromiso de nuestras instituciones públicas y académicas. Esto permitió y permitirá que las ONGs muchas veces se sigan “lucrando” por los altos financiamientos que provienen del exterior y otras veces se comporten como “actores políticos” que manejan el escenario de las relaciones entre Estado – Empresa – Comunidades; escenario que a luz de los hechos cotidianos, son negativos, perjudiciales y conflictivos.
Como país, con ecosistemas frágiles, se debería ser más estricto en el tema medioambiental, cuando implementamos relaciones comerciales con otros países. Deberíamos sobreproteger nuestros RRNN en los intercambios de productos que sustentan económicamente estas relaciones bilaterales o multilaterales. Esto podría reflejarse con el intercambio de productos alimenticios orgánicos y no orgánicos que se da entre el Perú con los países que comercializan productos transgénicos, que ponen en riesgo nuestra producción orgánica.
El tema medioambiental es transversal a las diversas problemáticas estructurales del país; así hay que concientizarlo y empoderarlo a nivel institucional y de la ciudadanía. Cuando logremos hacerlo, podremos confluir en un desarrollo sostenible y articulado a nivel social, económico, cultural; y sobre todo a nivel ecológico. Es una tarea pendiente de un Estado fuertemente institucionalizado y de las personas comprometidas, dentro de un equilibrio horizontal entre el hombre y su ecología.

viernes, 2 de noviembre de 2012

HACIENDO DE AMAZONAS EL PARAÍSO TURÍSTICO DEL PERÚ Y EL MUNDO

Por: Mirbel Epiquién Rivera

 
Hay tres cosas por las que cualquier persona del mundo no puede dejar de visitar Amazonas, aquel departamento del Perú en el Nororiente de los Andes: 1) Por su pasado, con una civilización milenaria que se desarrolló paralelamente a la cultura Inca, dominando uno de los territorios más agrestes y difíciles del mundo;  2) Por su presente, con poblaciones indígenas Jíbaras que aún dominan gran parte del territorio, con un complejo de caídas de agua que se encuentran entre las más grandes del mundo, y con un riqueza biológica aún poco valorada, y  3) Por su futuro, como un prometedor polo de crecimiento nacional a través del desarrollo turístico.
Es cierto que los expertos en el tema dirán que no hay que diversificar la oferta turística, que debemos enfocarnos en un solo atractivo y desde allí conectarse a otros satélites de interés, vale decir, enfocarnos en la llacta de Kuelap y vender lo que se encuentra alrededor suyo (Leimebamba, Karajía, Chachapoyas, Gocta). Sin embargo, planteo algunos alcances sobre otros aspectos que podrían mejorar las estrategias actuales de promoción turística en nuestra región:
Cultura Inca en Amazonas.
Algunos Amazonenses desconocen que los Incas, en su afán de conquista del Norte Peruano, establecieron dos centros políticos administrativos, el primero se encuentra en la localidad de Aypate, en Ayabaca, Piura. Desde allí se controlaba el ingreso y salida de recursos y gente de los Andes del actual Ecuador hacia la costa, el segundo se ubica en la localidad de Cochabamba, en el distrito de Chuquibamba, al sur de la provincia de Chachapoyas, desde allí se controlaba el ingreso y salida hacia la selva baja. Bien, si uno visita Cochabamba se encontrará con evidencias físicas de la arquitectura Inca. La Dra. Inge Schejellerup, en sus varias publicaciones sobre esta parte del departamento, manifiesta que existe un gran complejo Inca enterrado bajo el actual pueblo de Cochabamba.
Ahora, el sur de Chachapoyas, es decir Chuquibamba y Leymebamba, tienen una de las mejores rutas de tracking de la región (y porque no del país). Tuve la suerte de viajar muchas veces por esta ruta y recuerdo el camino al borde del río Utcubamba en su parte más alta, con prados, bosques y riachuelos. El paisaje contrasta con los diversos restos arqueológicos que uno encuentra en el camino; los complejos funerarios de La Petaca y Diablo Wasi en el sector de Tajopampa, los andenes circulares en forma de cono invertido de Bóveda, quizá los únicos en el norte peruano y de características similares al de Moray en Cusco. La Joya, Atuén y el encanto del páramo Chuquibambino, hacen de este viaje uno de los más inolvidables que se pueda tener.
Biodiversidad.
Ted Parker III, el más grande ornitólogo que tuvo del mundo, dijo alguna vez:  “…El Perú ofrece, para los aficionados en aves, más que cualquier país en el mundo,…. estar aquí es como cuando uno niño está en una tienda de juguetes nuevos y fascinantes” . Perú tiene alrededor de 1804 especies de aves, y junto con Colombia somos los países con mayor cantidad de aves del mundo. Sin embargo lo que pocos saben es que el departamento de Amazonas tiene registrado un poco más de la mitad de aves del Perú, el 53% de aves del Perú (aproximadamente 900) lo podemos encontrar en Amazonas. Teniendo en cuenta que los observadores de aves o birdwatching son el segmento más numeroso de turistas que hay en el mundo, pues tenemos que ir actuando sobre el tema.
Amazonas también posee una diversidad de ecosistemas en buen estado de conservación para la oferta del turismo de naturaleza, tenemos páramos, bosques de montaña, bosques secos, bosques de palmeras, bosques de llanura aluvial y valles sobre los cuales se puede establecer albergues, refugios y todo tipo de atractivos para los que gustan de ambientes silvestres.
Aventura.
Alguna vez un gran amigo, buen conocedor  del territorio nacional, me dijo que hay dos regiones en el Perú en el que aún se pueden descubrir ciudadelas perdidas, el Urubamba en Cusco y las montañas de Amazonas. Esto no deja de ser cierto con los recurrentes descubrimientos que se vienen dando en nuestra región, pero la aventura en Amazonas va más allá de ciudadelas perdidas. La existencia de yacimientos geológicos del Triásico en Bagua y Bagua Grande hacen de Amazonas la región con mayor cantidad de restos paleontológicos del país, que junto con algunas partes de Puno y Argentina son los únicos lugares de Sudamerica en donde se puede encontrar restos de dinosaurios.
Mi buen amigo “Perico” Heredia posee un terreno cerca al río Utcubamba, el lugar se llama Milpuc. Al igual que el distrito de Milpuc en la Provincia de Mendoza. Milpuc es una derivado de la lengua quechua que significa “tragadero”, y hace referencia a esas zonas en donde el agua de los ríos o puquios desaparece entre el suelo para volver a aparecer en otras partes cuenca abajo. Esto se debe a la naturaleza calcárea de esta parte de la región, con un material tipo caliza distribuido en gran parte del subsuelo de las provincias de Chachapoyas, Luya y Rodríguez de Mendoza, se han generado grandes cavernas que recién están siendo descubiertas para el mundo entero, según algunos entendidos, estas cavernas podrían estar entre las más grandes del mundo y son un gran atractivo para espeleólogos y gente aficionada a la aventura en cavernas.
Y bien, ¿cómo concretamos acciones destinadas a usar estos ricos recursos,  complementarios a la arquitectura Kuelapense?. Con un afán de generar debate y propuestas planteo las siguientes acciones:
a)      Carretera Balsas – Chuquibamba – Leymebamba.
Contra lo que digan muchos, la ruta de ingreso ampliada y mejorada desde Cajamarca hacia Amazonas debiera ser desde Balsas hacia Chuquibamba y luego hacia Leymebamba, para culminar finalmente en Chachapoyas. De tal manera que se integran poblaciones de los distritos de Balsas, Chuquibamba y Leymebamba, reduciendo los actuales tiempos de viaje, aprovechando los recursos turísticos de paisaje y aves del bosque seco del Marañón (desde Balsas hacia Pusac) y de los páramos de Chuquibamba. Haciendo que el flujo de visitantes pueda aprovechar mejor los recursos turísticos que ofrecería la ciudadela Inca de Cochabamba, antes de disfrutar la belleza que ofrecen los paisajes y cultura de Leymebamba. ¡¡¡ Y  por todos los santos!!!, evitando un viaje interminable y peligroso que es la actual ruta de ingreso desde Celendín.  
b)        Habilitación del aeropuerto de Rodríguez de Mendoza para vuelos comerciales.
En este sentido pienso como Amazonense, no como Chachapoyano, Baguino o Luyano, y en dicho sentido la integración regional sólo se dará si dejamos de lado chauvinismos y mezquindades locales. Es una realidad natural que las condiciones orográficas de Chachapoyas son distintas a las de Rodríguez de Mendoza, y es por ello que el aeropuerto de Rodríguez de Mendoza es mucho más amplio, y mejor aún, puede ampliarse más. Si a esto añadimos la riqueza turística de las cavernas de Mendoza y Soloco, o la riqueza natural de los bosques de palmera de Ocol, tendremos una mayor oferta para los visitantes, haciendo que los vuelos puedan llegar primero a Rodríguez de Mendoza y desde allí, con una carretera asfaltada, se podrá llegar en dos horas hacia Chachapoyas, no sin antes haber disfrutado de Rodríguez de Mendoza, Ocol, Molinopampa, Soloco. Claro, el aeropuerto de Chachapoyas siempre estará allí para los que no desean entrar por esta parte de la región. Ya!!, ¿pero si ni siquiera hay vuelos a Chachapoyas?, pues seamos ambiciosos y pidamos más, no sólo vuelos a Chachapoyas, sino también a Rodríguez de Mendoza.
c)       Rutas de las aves.
Si uno quisiera conocer la mayor cantidad de aves del Perú pero sin salirse de un solo departamento sería Amazonas. Podríamos empezar en los bosques secos de Marañón en Balsas, hasta la localidad de Pusac, para subir hacia Chuquibamba y Leymebamba observando aves altoandinas, continuar hasta Chachapoyas para recargar baterías y luego seguir la marcha hacia Luya, Huaylla Belén, Ocumal y Camporredondo para salir por Lonya Grande, en las que se observarán aves de montaña, bajar hacia el bosque seco del Marañón en el sector de Cumba hasta Bagua, en donde uno podría elegir ingresar a Condorcanqui para observar aves de bosque lluvioso o selva baja o proseguir la marcha hacia Bongará para continuar el viaje hacia San Martín. Para este caso también es necesario culminar con las carreteras ya trazadas y mejorar las condiciones de las mismas. Debemos resaltar también que la cuenca del Marañón, desde Ocumal hasta Corral Quemado, ofrece atractivos que van desde restos arqueológicos, complejos de pinturas rupestres (Camporredondo, Lonya Grande) y cultura del cultivo de café. Esta ruta culminaría en Bagua, en algún tipo de circuito de los dinosaurios, con algún museo, souvenirs, guiados especiales a los yacimientos paleontológicos. 
Finalmente estas ideas necesitan debatirse, si bien es cierto que no toda la región puede vivir del turismo, pero podemos lograr que más gente pueda beneficiarse de esta actividad. Se trata entonces de invertir pensando en integración, sostenibilidad ambiental  e igualdad de oportunidades. ¿Quién empieza?

viernes, 19 de octubre de 2012


UNA REALIDAD A VOCES: LA PÉSIMA CALIDAD DE VIDA EN AMAZONAS
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
Un último estudio de la Revista Perú Económico sobre la calidad de vida en las ciudades del Perú, basados en 8 indicadores (estabilidad política, desarrollo económico, actividad empresarial, calidad de vida, medio ambiente y desastres, infraestructura y conectividad, nivel de seguridad y modernidad) arroja que las tres primeras ciudades del Ranking con mejor calidad de vida son Lima, Arequipa y Trujillo (en ese orden). La última ciudad con peor calidad de vida es Huancavelica y la penúltima está Bagua Grande, ciudad que representa a nuestra región (y no Chachapoyas) por tener mayor población y posee un importante movimiento comercial.
Este es un indicador preocupante que muestra que Amazonas tiene diversas carencias para la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos. Según el estudio, a nivel de los indicadores (política, economía, empresa, medio ambiente, calidad de vida, infraestructura y conectividad, seguridad y modernidad), estamos por los suelos, pésimos; por debajo del promedio nacional.
Es muy lamentable que esta situación sea la característica de las ciudades de nuestra región, y nos muestren a nivel nacional como una de las regiones con problemas álgidos. Nosotros como amazonenses quizás comentemos que vivimos bien, nuestra tierra es pacífica, es un pedacito de cielo, es el paraíso; eso no lo negamos y la experiencia de vida nos lo demuestra a cada momento; pero la calidad de vida va más allá de nuestro “conformismo” de vivir como vivimos en Amazonas. Existen estándares e indicadores que justamente miden la calidad de vida y que nuestra condición de convivencia, nos impiden ver la verdadera situación en la que deberíamos estar viviendo en las ciudades y pueblos de Amazonas.
Tenemos riquezas arqueológicas, excelentes paisajes ecológicos, potencial agropecuario, gente amable y con esperanzas; pero solo lo tenemos como una potencialidad; la gran tarea es aprovechar sosteniblemente este potencial para mejorar esa calidad de vida que todavía no estamos visionando; o en todo caso, no nos quieren hacer ver.
Veamos algunos indicadores negativos que nos ubican en el penúltimo lugar a nivel nacional: no tenemos vuelos comerciales, deficientes caminos y carreteras, servicios institucionales limitados (salud, educación, agricultura, etc), altas tasas de desnutrición y analfabetismo, exclusión a campesinos, nativos y poblaciones vulnerables, limitada productividad agropecuaria y empresarial, desarrollo urbanístico desordenado y limitado, deficientes servicios básicos, creciente incapacidad y corrupción entre nuestras autoridades. Sería cansado seguir enumerando más indicadores que nos están mostrando a nivel nacional como los peores, en materia de calidad de vida.
¿Qué está pasando en nuestra región?, es la pregunta clave a responder. La responsabilidad recáe directamente en una generación de autoridades y funcionarios que nos han ido gobernando, y han seguido cavando negativamente esta nuestra situación actual. No hay que ser mezquinos y reconocer que se han hecho obras que han aliviado limitadamente la situación caótica, pero al momento de poner en una balanza, la realidad dura nos muestra que las cosas y hechos negativos han caracterizado a los gobiernos regionales y locales del departamento. 
Hay que resarcir esta situación preocupante, caótica y negativa que lo cargamos como una cruz. Cada uno de nosotros, los ciudadanos amazonenses, aportará para salir de esta situación; pero necesitamos de líderes capacitados, de guías que nos tracen el nuevo rumbo de Amazonas. Los ciudadanos tenemos esperanzas, tenemos capacidades para mejorar la calidad de vida; pero es necesario que los líderes potencien y pongan en acción estas capacidades, estas potencialidades, estas esperanzas.
Amazonas, sus ciudades (Chachapoyas, Bagua, Luya, Lamud, Mendoza, Jumbilla, Santa María de Nieva, Bagua Grande), sus pueblos pueden tener una mejor calidad de vida; hay que ver más allá de nuestra “realidad encapsulada”, de nuestro conformismo convivencial. Que nuestras autoridades, que nuestros intelectuales, que nuestros líderes nos hagan visionar la verdadera realidad, para que a partir de ésta sepamos ver nuevas oportunidades, nuevas esperanzas; un nuevo desarrollo amazonense para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.

domingo, 16 de septiembre de 2012

PRONUNCIAMIENTO

Este 2012 Amazonas cumple 180 años de creación política. Somos el quinto departamento más antiguo de nuestra República. Sin duda, hemos avanzando, tenemos más infraestructura, más oportunidades de crecimiento, más mercados, mejor comunicación y sobre todo, esperanzas de desarrollo. Sin embargo, aún no hemos logrado objetivos básicos para un buen vivir. Tenemos deudas con el Amazonense y con el lugar donde habita día a día. No importa donde esté, desde el río Santiago hasta Chuquibamba, desde Pisuquia hasta Olleros, desde el Cenepa hasta Yambrasbamba, todos somos Amazonas.
Como el Perú, somos ricos y diversos culturalmente. Pueblos Chachapoyas en el sur y Pucamuros en el norte nos ha dejado sus legados. Pueblos Jíbaros siguen enseñándonos sus vastos conocimientos. Hermanos de ascendencia Cajamarquina, Piurana, Lambayecana, Liberteña y Sanmartinense alimentan nuestros saberes, y el pueblo de Huayabamba nos sorprende con su pujanza y gran corazón.
Somos un departamento con tradición. Antes, Blas Valera, Toribio Rodríguez de Mendoza y Mateasa Rimachi nos enseñaron el valor de la dignidad, la libertad y la lucha constante. Ahora, nuestros hermanos Wampis y Awajún nos los siguen demostrando. Mañana, nuestros hijos deberán seguir defendiendo lo que se considera digno y justo.
Amazonas tiene riqueza y más oportunidades. Pocos lugares en el país tienen tanta variedad de pisos ecológicos como Amazonas, desde los 200 hasta los 4000 metros sobre el nivel del mar. Generando variedad de climas y un riqueza biológica incomparable, llena de oportunidades de desarrollo sostenido.
Somos ricos, muy ricos, en pasado,  en historia. Pero somos y debemos ser más ricos y mejores en futuro. Por todo lo que hemos sido, somos y tenemos no podemos dejar que se siga traicionando la voluntad y la esperanza de nuestro pueblo. La incapacidad, la corrupción y la desidia no pueden ser el signo distintivo de nuestros gobiernos y las que reinan en nuestra tierra. Amazonas debe y puede ser mejor. Hay amazonenses buenos, muy buenos y mejores que aman sinceramente nuestra tierra.
Amazonenses de toda “laya” y de todo lugar, hemos creado el Movimiento Regional “Amemos Amazonas”, con el propósito de poner siempre en primer lugar a Amazonas; de promover y fomentar su desarrollo y de combatir sin tregua la extendida pobreza de sus habitantes. Procuraremos la realización de nuestras potencialidades y riquezas y la participación política de los ciudadanos buscando soluciones que generen un cambio social  y económico de Amazonas.
Al amazonense que nació y al que vino con sus ilusiones a esta tierra, al que vive en Amazonas y al que migró, a los organizados y los desorganizados, a los militantes y los no militantes, a los jóvenes, adultos y nuestros mayores, a nuestras bellas, inteligentes y luchadoras mujeres les abrimos las puertas para construir el proyecto más lindo, mas hermoso de un Amazonas con dignidad e Identidad.
Nuestro compromiso, que defenderemos y ejecutaremos con espíritu de dialogo y concertación, tiene 5 objetivos estratégicos:

1.     Desarrollo económico productivo: A través de inversión agrícola, pecuaria, forestal, industrial, turística, minero y acuicultura.

2.     Desarrollo humano, social y cultural: A través de lucha contra la pobreza, seguridad alimentaria y nutrición, educación, salud y protección a grupos vulnerables, defendiendo siempre la pluralidad e identidad cultural que nos caracteriza.

3.     Infraestructura básica. Con programas y proyectos de transporte, comunicaciones y conectividad, electrificación y proyectos energéticos, agua, saneamiento e infraestructura de riego.

4.      Inversión ambiental.  A través del ordenamiento territorial, programas de cuencas y conservación de biodiversidad, adaptación al cambio climático, gestión de áreas naturales protegidas y servicios ambientales.

5.     Desarrollo institucional: Con programas y proyectos de desarrollo de capacidades, creación de espacios de participación y concertación, fortalecimiento institucional, promoción de la ética pública y lucha contra la corrupción.

Amemos Amazonas convoca a cada uno de los Amazonenses, estén en donde estén, a unirse a esta causa, el desarrollo sostenible de nuestra región. Amar Amazonas es nuestra identidad. Cambiar Amazonas es nuestra consigna. Amemos Amazonas.

 Amazonas, 15 de Setiembre del 2012.
Amemos Amazonas
Comité Político
 
 
SEGURIDAD ALIMENTARIA
 
Por: Omar Artemio Chávez Guadalupe


“Existe seguridad alimentaria cuando todas las personas tienen en todo momento Acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos a fin de llevar una vida activa y sana.” (Cumbre Mundial sobre la Alimentación, 1996).
 
Esta definición de la FAO, es tan clara, que al ver a los manifestantes cajamarquinos, que se oponen al Proyecto Conga, la que más me impacto es una persona con un bocio evidente, con un letrero de “agua si oro no”, entiendo la normal desconfianza del común de la gente hacia los programas sociales, los canon, las inversiones, porque no significan, al menos mejoras mínimas en su cotidiano vivir. Un programa de abastecer r a esta gente sal de mesa yodada, para cualquier programa social es súper fácil, porque no se hace o no alcanza es una pregunta que hare a mis amigos sociólogos o alguno que tenga acceso a poder, que pregunte al presidente regional. La sensibilidad hacia lo que pase en Cajamarca, es debido a que  mi niñez y adolescencia estuvo ligada a este departamento de donde viene mi primer apellido y porque mi querido Camporredondo se puede decir que en la época del 70 la mitad eran Cajamarquinos y la otra mitad también.
 
Camporredondo, Ocalli  y Luya son los tres entrañables pueblos en que viví mis primeros tres lustros de vida, y los tres distritos pertenecen a la misma provincia, pero por la riqueza de nuestra geografía, tenía que viajar 2 día para poder trasladarme entre estos pueblos. Y entre los tres pueblos tenemos una riqueza alimentaria, lamentablemente no aprovechada.
 
En zona Yunga, (Camporredondo, Ocallí), nuestro cultivo comercial es el café, pero podemos cultivar eficientemente: Yucas, Plátanos, Maíz, Frejol, racachas, camotes, Maní, caña de azúcar, paltas, naranjas, crianza de animales menores, ganado vacuno, que se complementaria con la producción de Papas, trigo, cebada, maíz, frejol, duraznos, manzanas, paltas de las zonas más altas (Luya). Pero contradictoriamente nuestro alimento frecuente es el arroz, producido en nuestra vecina Bagua.
 
Entonces para mejorar en el aspecto nutricional de mi provincia, habría que hacer un trabajo en fomentar la diversidad y tecnología de nuestras actividades pecuarias y cambiar los hábitos alimenticios.  Además a nivel regional y nacional tener políticas en los aspectos productivos, pensando primero en atacar los niveles de subnutrición de nuestras poblaciones. Una de ellas, inmediata, es incrementar los consumo de kilos de pescado por persona, a través de la comercialización preservada de los capturados en la costa  en nuestro cada vez mas súper explotado  y mal manejado mar de Grau. O fomentar las practica de acuacultura en micro unidades que abastezcan  y se manejen por las mismas comunidades.
 
Porque los precios y cantidades disponibles de los alimentos es un tema complejo. La FAO expresa “La volatilidad de los precios hace que los pequeños agricultores y los consumidores pobres sean cada vez más vulnerables a la pobreza. Dado que los alimentos constituyen una gran proporción de los ingresos de los agricultores y del presupuesto de los consumidores pobres, los aumentos significativos de los precios tienen efectos considerables en los ingresos reales. Por ello, incluso episodios breves de alza de los precios a los consumidores o descenso de los precios a los agricultores pueden provocar la venta a bajo precio de activos productivos, como tierra y ganado, por ejemplo, lo cual puede dar lugar a la trampa de la pobreza. Además, cuando las variaciones de los precios son imprevisibles, la probabilidad de que los pequeños agricultores inviertan en medidas encaminadas a aumentar la productividad es menor.
 
Unos cambios significativos de los precios a corto plazo pueden tener repercusiones a largo plazo en el desarrollo. Los cambios en los ingresos debido a las fluctuaciones de los precios pueden hacer que se reduzca el consumo por los niños de nutrientes esenciales durante los primeros 1 000 días de vida desde el momento de la concepción, lo que a su vez causa una reducción permanente de su capacidad de obtener ingresos en el futuro, aumenta la probabilidad de que resulten afectados por la pobreza en el futuro y, en consecuencia, provoca una ralentización del proceso de desarrollo económico.
 
Unos precios altos de los alimentos intensifican la inseguridad alimentaria a corto plazo. Los beneficios recaen principalmente en los agricultores que disponen de acceso adecuado a la tierra y otros recursos, mientras que los más pobres de entre los pobres compran más alimentos de los que producen. Además de perjudicar a los pobres de las zonas urbanas, los precios elevados de los alimentos perjudican también a gran parte de los pobres de las zonas rurales, que normalmente son compradores netos de alimentos. ( ¿ Cómo afecta la volatilidad de los precios internacionales y la seguridad alimentaria?;Oganización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, Roma 2011).

En fecha más reciente, la dimensión ética y de los derechos humanos de la Seguridad Alimentaria ha captado atención. El derecho a los alimentos no es un concepto nuevo, se reconoció inicialmente en la Declaración de los  Derechos Humanos de 1948 de las Naciones Unidas.

En Amazonas debemos hacer prevención, para no ser otro VRAEM, porque tenemos recursos y la gente para lograr ser un Departamento autosuficiente y con ventajas comparativas para lograr una balanza favorable de intercambio con las otras regiones. Necesitamos las mejores ideas, intenciones y Buenas Prácticas políticas para conseguirlo. Presentar alternativas posibles, esto empieza sumar todos los esfuerzos de gente que tenga un objetivo común  y demuestre que lo siente y no necesita ser obligada a que Amemos Amazonas.