sábado, 1 de agosto de 2015


AMAZONÍA: EL ROSTRO DE TU OLVIDO ES LA DESNUTRICIÓN Y ANEMIA
Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro

 
La historia del Perú ha sido marcada por las paradojas y hemos transitado entre múltiples “boom´s” como del guano, salitre, caucho, anchoveta, petróleo, gas, entre otros; y lamentablemente muy poco se los supo aprovechar. La Amazonía peruana, es una de esas regiones con múltiples recursos naturales y diversas culturas; potenciales que resultarían un instrumento clave para el desarrollo de esta región históricamente desplazada. Todavía en nuestra Amazonía hay muchos retos encaminados, como por ejemplo ampliar y mejorar la cobertura de los servicios de salud, nutrición y educación, en una zona donde las dificultades de acceso a sus comunidades son muy marcadas.
El rostro de la pobreza en esta región se materializa en los inadecuados y limitados que resultan ser estos servicios. Tan solo ver a un niño o niña de la selva caminando o en su bote, trasladándose a su escuela muy temprano en un viaje de dos horas, bajo la lluvia o un sol inclemente, con su estómago hinchado y el rostro pálido, síntomas de desnutrición y anemia; tan solo este hecho, nos indica que la Amazonía necesita ser vista con “otros ojos”, con otras estrategias. La intervención del Estado en esta región tiene que priorizar la articulación, bajo un enfoque intercultural, donde el diálogo horizontal entre sectores y comunidades permita el alivio de sus diversas problemáticas.
Según el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la desnutrición contribuye con la muerte de 2,6 millones de niños menores de 5 años, un tercio del total global. La última Encuesta Demográfica y de Salud Familiar (ENDES) referida a la desnutrición, presenta resultados auspiciosos y tendencias descendientes de esta problemática a nivel nacional (se pasó de 17.5% en el 2013 a 14.6% el 2014), pero lamentablemente en regiones de la selva como Amazonas, San Martín o Ucayali la desnutrición aumentó en menores de 5 años; por ejemplo, en el departamento de Amazonas la cifra ha aumentado 3.7 puntos porcentuales pasando de 27.1% en el 2013 a 30.8% el 2014, una situación muy preocupante que debería llamar la atención efectiva de las autoridades nacionales, regionales y locales.
Si nos referimos al problema de la anemia en niños de 36 meses a 6 años en regiones amazónicas, la situación es más crítica porque departamentos como Amazonas, Junín, Loreto, Madre de Dios, San Martín o Ucayali presentan un promedio de anemia del 60%, muy superior al promedio nacional que alcanza el 46.8%. En Amazonas la anemia el 2011 era de 41.7% y esta cifra se incrementó al 60% aproximadamente el 2014, donde los principales afectados son los niños y niñas de las comunidades nativas y campesinas del departamento.
En lo concerniente a la educación, la última Evaluación Censal de Estudiantes del Ministerio de Educación realizada a niños y niñas de segundo grado de primaria, muestra resultados auspiciosos para regiones amazónicas. En Amazonas, Madre de Dios o San Martín el nivel de comprensión lectora ha mejorado para el 2014 en 12.3 puntos porcentuales en promedio si se tiene en cuenta el año anterior; aunque todavía en casi todos estos departamentos el nivel de comprensión lectora está por debajo del promedio nacional que es 43.5%. Sobre los niveles de logro en matemática el Censo indica que en Amazonas y Madre de Dios existieron avances auspiciosos. En Amazonas se mejoró 11.3 puntos porcentuales pasando de 23.8% en el 2013 a 35.1% el año pasado; y en Madre de Dios se mejoró 11.7 puntos porcentuales. Tanto en comprensión lectora y matemáticas dos departamentos amazónicos (Loreto y Ucayali) cuentan con los peores indicadores educativos.
Como se observa hay grandes desafíos y brechas que cumplir y cerrar para un sostenible desarrollo amazónico, todavía sus departamentos están sumergidos en el olvido. Es de suma necesidad no desmayar en los esfuerzos para contribuir a mejorar la nutrición y educación. Nuestro departamento es todavía una de las tres regiones más pobres del país y el actual Gobierno Regional, en lugar de desperdiciar el tiempo en contratos “ensombrecido de irregularidades” y el “pago” de favores políticos a sus seguidores “limitadamente preparados” para gestionar; deberían dedicarse a construir y fortalecer estrategias de intervención a nivel de salud, educación y seguridad alimentaria de esos niños y niñas de Condorcanqui, Cruz Pata o La Jalca que conviven cada día con la anemia y  desnutrición. Allí un gran desafío para usted señor Presidente Gilmer Horna, su origen de cuna humilde, será un aliciente para que no desaproveche el tiempo y priorice la solución de estas problemáticas. Amazonas y sus niñ@s se los agradecerán.

viernes, 13 de febrero de 2015

LA POLÍTICA DE LA CARROÑA Y EL CANIBALISMO EN EL PERÚ

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
En estos últimos meses, en el país se viene observando un conjunto de actitudes y acciones que han convertido el escenario político (¿es política lo que se practica en el Perú?), en una lucha encarnizada, donde los principales “actores políticos” (¿existen verdaderos políticos en el país?) están disputándose cual hienas o buitres, la “carne putrefacta” de un gobierno estructuralmente débil desde sus inicios; o como caníbales propios de los neandertales (homos de la evolución humana), van cercenando la estructura e institucionalidad de un Estado frágil y “enfermizo”, para así poder solventar y potenciar sus beneficios particulares. Como las hienas y caníbales, para satisfacer sus deseos individuales de alimentación.
El Perú, políticamente hablando, se ha convertido en algo así como una horda de diversos actores (congresistas, expresidentes y exministros, opinólogos, periodistas, “expertos oyentes” de Radio Capital o Exitosa, “pulpines”, etc) que han transformado la generacionalmente política alicaída, en un escenario de caos; sin sentido, sin coherencia, sin brújula, sin propuestas; a ello se suma la débil comunicación, ausencia de liderazgo y la paupérrima acción institucional y de cuadros políticos, de un gobierno que terminó engullido por la derecha, y constantemente “alimenta” con su decrepitud política, al actual contexto de carroña y canibalismo que caracteriza a este “circo” que percibimos día a día.
Nomás veamos lo sucedido con la derogación de la Ley Laboral Juvenil, donde los intereses particulares de Congresistas, azuzados por sus grupos políticos, que ahora se muestran como “moralistas” y defensores de los derechos, primaron sobre una ley muy mal comunicada, y quizás necesitada de ciertas modificaciones. Los carroñeros y caníbales de la política, que antes divagaban entre denuncias de corrupción y violación de derechos humanos; y que entre sus hombros cargan la muerte de peruanos (Memorex: Se me viene en mente el Baguazo y La Cantuta); ahora son los paladines de la transparencia, la anticorrupción y la moralidad, los modelos a seguir por esta “juventud protestataria” ¡Que rápido perdemos la memoria en el Perú!
Ahora nuestros “íconos” políticos y defensores son los Becerriles, los “comeoro”, los tránsfugas o el congresista de las fotocopiadoras (por no nombrar a la mayoría de parlamentarios). Estos representantes de un Congreso, con los más altos índices de desaprobación, son los que repentinamente se convirtieron de desbocados, gritones y corruptos, a líderes de la democracia en el Perú; los que tienen entre sus manos el destino de las leyes, la censura de Ministros y hasta pregonan irresponsablemente la vacancia presidencial, sin importarles la gobernabilidad, necesaria para esta débil democracia;  en suma, juegan con el futuro del país. ¡Patria de Grau, los Incas y los Chillaos! ¿Qué te hemos hecho para merecernos esto?
La derecha con todos sus caníbales y carroñeros, aquellos que han capturado a este Gobierno, hacen lo que se les viene en gana en nombre de la política y la democracia. ¿Y la izquierda peruana...existe? Lamentablemente, desde hace décadas la izquierda en el Perú, se ha convertido en “fantasmitas sin cabezas”, que deambulan buscando “líderes de barro”; desestructurado, dividido, sin un programa, sin una visión, sin esperanzas; sumida en los recuerdos de lo que fue la Izquierda Unida. Pobre izquierda peruana, con pseudopolíticos individualistas (¿y la tesis del colectivismo?), que naufragan en sus ideales, marcados por pretensiones particularistas. ¡Aristóteles, fundador de la POLITICA, estoy seguro que te suicidarías al ver a los “políticos” peruanos!
Este es el preámbulo de lo que se nos viene a portas de las elecciones del 2016.  Un escenario político carroñero y canibalista, donde sus conspicuos representantes (“hienas, buitres y caníbales”) se van acomodando en ciertas poses de comodines caricaturistas, aprovechando la “carroza fúnebre” que resulta ser este gobierno. Cual “figuretis con poder”, se presentan en los medios, como salvadores y moralizadores pidiendo derogatorias, censuras, interpelaciones o vacancias; pero bajo el brazo acarrean sus intereses particulares, y en sus sonrisas y la verborrea como discurso, el veneno paralizante para el pueblo. ¡Hay que votar nuevamente por este congresista!, escuchaba decir a un joven de 23 años que buscaba trabajo en los anuncios de un  puesto de periódicos, y se enteraba de la derogada “Ley pulpín”, con la foto de Kenji Fujimori en la portada de un “diario chicha”. ¿En qué momento te jodiste Perú?, pensaba en voz alta.
La “Ley pulpín” cayó y todo sigue igual o quizás el panorama se presente peor: un gobierno débil y con un rumbo sombrío; congresistas y candidatos “pescando ganancias en este rio revuelto” a favor de sus intereses particulares y partidarios; ¡y el pueblo…! pobre el pueblo, como siempre esterilizado con los diarios chicha y la farándula descerebrada de Esto es Guerra, Combate, Magaly y Peluchín.
Definitivamente, cada día estoy más convencido que en este mi país, NO se practica la POLÍTICA, menos existen políticos por quien “sacarse el sombrero”. Los intereses particulares priman sobre los colectivos. ¡Perú, espero que algún día en tu suelo, se practique la POLÍTICA en mayúsculas! Es de suma necesidad, para cambiar la parsimonia de esta política de la carroña y el canibalismo que estamos viviendo y nos carcome cada día.

domingo, 25 de enero de 2015

CARTA ABIERTA A LAS NUEVAS AUTORIDADES AMAZONENSES

“100 DÍAS NO SON PARA EXPERIMENTAR”
 
Estimadas nuevas autoridades, en primer lugar permítanme felicitarles por iniciar esta nueva gestión en el Gobierno Regional y sus Municipalidades, y augurarles éxitos a ustedes y su equipo en pro del desarrollo de nuestra región. A continuación remito hacerles recordar lo siguiente:
En todo el país ya se encuentran  instaladas en sus respectivos gobiernos regionales y municipales, las nuevas autoridades con sus equipos de funcionarios con la finalidad de iniciar sus gestiones a partir de un conjunto de acciones programáticas que permitan el desarrollo de su región, provincia y/o distrito. En estos momentos dichos equipos de funcionarios deberán estar informándose, revisando, analizando, proponiendo, visionando, diagnosticando un conjunto de temas y proyectos sectoriales que permitan el manejo articulado y sostenido de la gestión gubernamental en los próximos cuatro años.
Estos primeros 100 días en sus nuevas gestiones regionales y municipales, son claves para el desarrollo, ya que se sientan las bases estructurales para una gestión viable, aceptable y sostenible, que cumplan con los propósitos y metas trazadas en sus planes de gobierno de campaña electoral; pero además, dar virajes o correcciones en torno a un análisis de la “situación in situ” del gobierno regional y municipal heredado; y a partir de allí proponer cambios, mejoras y soluciones a las problemáticas encontradas, o en todo caso potenciar las acciones positivas que se estaban realizando. Para todo esto es necesario contar con autoridades políticas visionarias, y funcionarios y técnicos capacitados.
En regiones como Amazonas, con altos índices de pobreza, desnutrición, anemia, analfabetismo; con indicadores pésimos en cuanto a competitividad, agropecuarios, educación, salud, reforestación y servicios básicos; con gestiones inoperantes, insensibles y muchas veces con índices de corrupción, ¡pero que contrariedad, una región con muchas potencialidades y esperanzas!; es de suma necesidad aprovechar lo máximo estos 100 días de trabajo político y técnico, tiempo en que se debe construir las bases del desarrollo amazonense.
Para ello, ustedes nuevas autoridades, habrán seleccionado un equipo de funcionarios y técnicos “muy capacitados y proactivos”, con conocimientos amplios y comprobados, y una experiencia vasta en los sectores asignados para sus funciones. Estos 100 días no es tiempo para EXPERIMENTAR, sino para OPERATIVIZAR; no es tiempo para CONOCER, sino para PROPONER.
Amazonas, una región pobre pero con altas potencialidades, necesita de autoridades y técnicos que conozcan su región, sus problemas y posibilidades, que se confundan con su gente y la valoren. Necesitamos funcionarios que “entren a la cancha”, no a “ser aprendices” de su sector y comenzar a “experimentar” como cualquier alquimista medieval. Es tácito suponer que los funcionarios elegidos, son expertos en los temas de su sector y por ende construirán a partir de allí, la adecuada gestión que requiere Amazonas. Esperemos que ustedes nuevas autoridades, hayan seleccionado a los mejores cuadros profesionales de Amazonas, y no hayan caído en la tristemente selección de funcionarios en base al “tarjetazo” o el pago de favores por campaña electoral.
Señores, Amazonas y su gente no necesita de acciones improvisadas para dirigir una gerencia, una dirección u otra área regional o municipal. A la larga eso es un síntoma de retraso y es pernicioso para los sectores más pobres y excluidos de nuestro alicaído departamento. Estos 100 días serán suficientes para ver “la mano política y técnica” de ustedes nuevos inquilinos regionales y municipales. Para nosotros los ciudadanos, este tiempo será la principal evaluación que los daremos a ustedes autoridades y funcionarios seleccionados. Su “primera nota de calificación”.
Estos 100 días nos indicarán si es que el funcionario y/o técnico reúne las condiciones y capacidades necesarias para conducir un sector, nos revelaran si es que son los “peones adecuados” para el ansiado desarrollo amazonense. Si no es así, habremos perdido 100 días para construir las bases del desarrollo y crecimiento, y se habrá utilizado este tiempo valioso en “experimentar” y llenar el currículo y los bolsillos de personas que nunca merecieron tener en sus manos el futuro de los amazonenses.
Esperamos positivamente que esto no sea así, que ustedes nuevas autoridades hayan estado “iluminadas” y haber sabido seleccionar a sus equipos de profesionales y técnicos, y que estos 100 días sean el punto de quiebre para sentar las bases de una región desarrollada, competitiva, inclusiva y con menos pobreza; si no es así, habremos perdido tod@s, habrá perdido Amazonas; las futuras generaciones los reprocharan. “Amazonas necesita un cambio y está en sus manos, nosotros los amazonenses pondremos el hombro”.
Muy agradecido.

De un amazonense, descendiente de los Luya y Chillaos

sábado, 15 de noviembre de 2014

LOS RETOS DEL NUEVO GOBIERNO REGIONAL EN AMAZONAS

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro

Nuestra región ya cuenta con nuevas autoridades regionales y municipales, pero la región no cambia, sigue sumida con muchos problemas que en vez de solucionarse se agravan cada día. Veamos: Este año  hemos caído al  tercer departamento más pobre del país luego de Cajamarca y Ayacucho; entre el 2009 y el 2012, Amazonas se encontraba compartiendo con otros departamentos un segundo grupo de pobreza y se ubicaba en los puestos séptimo u octavo a nivel nacional, hoy lamentablemente en Amazonas la pobreza ha aumentado a un 47,3%, ahora compartimos un primer grupo de regiones más pobre del país.
Un informe de mayo del Ministerio de Justicia nos ubicó como el departamento con más homicidios del Perú, más del doble del promedio nacional y más del triple de la insegura Lima. Recordemos que se han asesinado un Vicepresidente regional, dos alcaldes, dos funcionarios municipales y eso, NO es poca cosa.
Por otro lado, el Instituto Peruano de Economía publicó un informe sobre el Índice de Competitividad Regional 2014 y lamentablemente otra vez Amazonas se ubicó en lo más fondo del hoyo. Ahora nos encontramos entre las cuatro regiones menos competitivas (puesto 21), solo superados por Loreto, Puno y Huancavelica.
A pesar que hubo mejoras en la educación regional hoy ocupamos el puesto 20 entre las menos competitivas, y nos quieren hacer creer que es un logro del Gobierno Regional. Seguimos entre los últimos en educación en el país. Otro dato a tomar en cuenta es que somos el segundo departamento más deforestado después de San Martín y por si fuera poco, nos quieren “imponer” una veintena de mega hidroeléctricas para vender energía a los países cercanos, sin considerar el daño ambiental que haremos sobre el Marañón y sus pueblos siempre pobres y olvidados.
Es lamentable que siempre Amazonas se ubique “cerrando filas” en cuanto a indicadores económicos, ambientales y sociales se refiere. ¿Qué está fallando?, la respuesta a mi parecer es la limitada y casi nula “gestión eficaz y de impacto” de las instituciones que deciden nuestro desarrollo, empezando por la gestión del Gobierno Regional. Si las gestiones anteriores nos han ido empujando al “hoyo”, la actual gestión nos termino de consolidar como una de las regiones con pésimos indicadores de desarrollo.
El nuevo gobierno regional tiene diversos retos para “cambiar la cara” de Amazonas, por ende necesita de un trabajo de gestión acorde con las potencialidades que tiene nuestra región; así:
RETO 1: Dejar de ser la tercera región más pobre del país y disminuir la pobreza en Amazonas al 30%.
RETO 2: Potenciar la educación regional a nivel primario y secundario para dejar ese pésimo puesto 20 en cuanto a indicadores educativos.
RETO 3: Tenemos pilares básicos de potencialidades y uno de ellos es la actividad agropecuaria por tanto necesitamos hacer de la región el principal centro agropecuario del nororiente peruano incentivando la agroindustria y la agro exportación regional con el impulso de los proyectos de irrigación de Mangunchal y Amojao.
RETO 4: El turismo debe convertirse en una actividad pilar y complementaria para el desarrollo amazonense, por ello debemos encaminarnos a ser el segundo destino turístico del país después del Cusco. Las potencialidades turísticas son vastas para llegar a serlo.
RETO 5: Ejecutar inmediatamente un Programa Regional de Seguridad Ciudadana junto a los diversos actores institucionales y civiles para hacer frente a la delincuencia, la inseguridad y la impunidad que tanto daño está haciendo a nuestro departamento.
RETO 6: Impulso y gestión para la construcción y pavimentación de los troncales viales: Caclic – Luya – Lamud; carretera Tingo – Kuelap; carretera Vista Hermosa – Ocalli – Camporredondo – Lonya Grande – Corral Quemado; carretera Durán – Saramiriza y potenciar los accesos terrestres y fluviales a los pueblos de Condorcanqui.
RETO 7: Implementación de un Programa Regional de Salud y Seguridad Alimentaria que consista en un trabajo conjunto con instancias nacionales para la construcción de tres hospitales regionales y la lucha decidida contra la desnutrición  que afecta a los niños y madres de las poblaciones Awajun y las campesinas. Disminuyamos la desnutrición de nuestros niños Awajun que actualmente bordea casi el 70%.
RETO 8: Construcción del Plan Regional Anticorrupción para hacer frente a la corrupción institucional en la región y uno de sus puntos claves estará en la contratación de personas idóneas, sin indicios de corrupción; acompañado de sanciones administrativas a los funcionarios que se refugian en este mal.
RETO 9: Dejar de ocupar el segundo lugar como departamento mas deforestado haciendo de Amazonas un “pulmón ecológico”  líder en la reforestación con proyectos y actividades para la protección de los bosques, el agua y la biodiversidad.
Estos son “grandes retos” que necesitan de autoridades y funcionarios regionales que estén a la altura de los desafíos, acorde al “nuevo rostro” que necesita Amazonas. Lamentablemente (y como lo dije en anteriores oportunidades), los planes de gobierno no existieron o no se dieron a conocer en Amazonas, salvo por algunos movimientos que no ganaron esta contienda electoral.
Aquí presento al nuevo Gobierno Regional algunos retos y/o desafíos que deberían tomarse en cuenta, ya que la población amazonense lo demanda con urgencia. Esperemos que el equipo de personas de este nuevo gobierno regional, impulse el ansiado desarrollo de la región; si no es así, aquí me tendrán en esta mi humilde “trinchera”, con el apoyo del pueblo amazonense y los medios de comunicación, para hacerles recordar a cada momento que los amazonenses, no solo necesitamos cambio de autoridades; sino, y sobre todo, necesitamos “cambio sustancial”  hacia una nueva ruta que conlleve al desarrollo de la región. Acá estaremos señor@s nuevas autoridades y funcionarios, luchando siempre con propuestas para Amazonas.
LA NATURALEZA DE LOS BIENES: DE LO COMÚN, LO PRIVADO Y LO PÚBLICO

Por: Mirbel Epiquien Rivera

 Elinor Ostrom (1933-2012), politóloga, economista, activista y la primera mujer en recibir el premio Nobel de economía (2009) dedicó su vida a estudiar la gobernanza de los recursos compartidos o bienes comunes. De hecho fue una de las más notables críticas a la idea que los recursos naturales estaban destinados a desaparecer si es que no se privatizaban o se les otorgaba un precio en el mercado, como se postulaba desde fines de los años 60 del siglo pasado a partir del famoso artículo escrito por Garrett Hardin (1968), “la tragedia de los comunes”.
Ostrom demostró,  estudiando casos en el mundo, que los recursos naturales o bienes comunes podían ser eficientemente usados por la propia gente bajo criterios de auto-regulación, sin necesidad de la existencia de un administrador externo (Estado o privado), y  que estos mecanismos de auto-regulación podían ser sostenibles en el tiempo, incluso a través de siglos. Pero ¿qué es un bien común?
Un bien común es un recurso de la naturaleza que puede ser usado por cualquier persona pero presenta un fenómeno de escasez, es decir, su uso por parte de un individuo disminuye la posibilidad de uso por parte de otra persona,  de allí la importancia de la auto-regulación por parte de la misma gente. Los bienes comunes engloban a todos los recursos naturales que hacen uso las comunidades, por ejemplo; peces, madera, pastos o animales silvestres pero también puede darse el caso de otros recursos aparentemente abundantes como el agua o algunos minerales.
No es raro que los bienes comunes sean confundidos como bienes públicos, incluso por la legislación nacional, es por ello que es importante hacer la diferencia; un bien público también es un recurso de libre acceso pero es ilimitado, es decir que su uso por una persona no limita ni excluye su uso por otros interesados. Son bienes públicos la defensa nacional, la seguridad ciudadana, la salud, la educación o la protección ambiental pero también obras de infraestructura del que hacemos uso todos como las carreteras, los puentes u otros bienes administrados por el Estado.
Finalmente, un bien privado será todo aquel recurso administrado por una persona o grupo de personas con fines de generación de riqueza y rentabilidad económica. Hay que decir que hasta el padre del capitalismo, Sir Adam Smith, no estaba de acuerdo en que todos los recursos sean privados o que el mercado sea el único regulador de los bienes, más bien defendía la idea de la participación del Estado en aquellos sectores clave como salud y la educación, por ejemplo.
Es importante saber que los bienes comunes, públicos y privados conviven en nuestro país, ninguno es mejor o peor que el otro y poseen objetivos diferenciados, siempre con la idea de generar desarrollo y bienestar a la gente. Sin embargo algunos fanáticos del mercado pretenden hacernos creer que el Estado es un pésimo administrador y que la gente, sobre todo en las comunidades, son analfabetos sin capacidades para poder manejar sus recursos y es por ello que quieren privatizarlo todo, si por ellos fuese, las nubes y las lluvias tendrían un precio. Aunque existen propuestas de ese tipo, pero de eso hablaremos en otro post.

sábado, 25 de octubre de 2014

LAS POLÍTICAS ALIMENTARIAS EN EL PERÚ

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro
 
En las últimas décadas, el rostro de la pobreza en el Perú se ha materializado en la pésima alimentación de las poblaciones rurales del Ande, la Amazonía y los asentamientos humanos de la costa. Se hacen los esfuerzos desde el Estado para superar la inseguridad alimentaria, pero todavía son esfuerzos limitados, debido a que no entendemos la multidimensionalidad de las pobrezas. En el Perú no existe solamente un tipo de pobreza, sino muchas pobrezas que tienen que ser entendidas y analizadas.
Nuestro país ha elaborado la Estrategia Nacional de Seguridad Alimentaria (ENSA) con el fin de reducir los niveles de inseguridad alimentaria. Se propuso como metas reducir los porcentajes de niños y mujeres con prácticas inadecuadas de alimentación y nutrición; reducir los hogares con déficit de acceso calórico de 36% a 25%; incrementar el superávit en la balanza comercial de alimentos y aumentar la disponibilidad per cápita de calorías procedentes de alimentos de origen nacional en 10%. Pero muchas de estas estrategias programáticas, no conciben ciertos elementos básicos para tener éxito; y un punto clave, es entender las diversas realidades sobre las cuales intervienen las políticas alimentarias.
La nutrición muchas veces ha sido concebida desde la perspectiva de un modelo convencional, desde la cual los modelos de alimentación, partían desde un ente centralizador, excluyente y discriminatorio; para nuestro caso, desde las ciudades como entes de la racionalidad occidental. Este accionar, ha conllevado a cometer muchos errores como por ejemplo, el desconocimiento del lugar donde se realizará la educación nutricional, ignorando su cultura alimentaria o considerándolo no adecuada para la buena nutrición. Es decir, políticas programáticas alimentarias que desconocen las costumbres, comportamientos y el valor de los alimentos dentro de las relaciones sociales rurales.
Nuestras políticas alimentarias han actuado bajo la idea preconcebida de que la población objetiva es “ignorante”, entendido esto como la causa principal de la malnutrición; es decir, se cuenta con un insuficiente análisis de las causas, lo que conlleva a una deficiente formulación de los objetivos de programas y políticas alimentarias. En el Perú y sus sectores encargados de la alimentación, se debe concebir una política programática nutricional basada en una Educación Nutricional Intercultural (ENI).
Este nuevo espacio debe reconceptualizar y redefinir las propuestas programáticas y de intervención. La interculturalidad asume en este espacio un rol protagónico para entender la nutrición desde lo local. Debemos reconocer las heterogeneidades existentes y ver en ellas un gran potencial para el desarrollo humano y económico. La propuesta de la ENI debe priorizar las necesidades de la población, para lograr cambios de conducta construidos desde las costumbres y cultura de las comunidades, que trascienda la sola adquisición de información, propia de los modelos educativos convencionales sobre la alimentación. ¿Qué se tiene que hacer?
Se tiene que capacitar y asistir técnicamente a grupos sociales vulnerables mediante un esfuerzo colectivo educador, para observar en las realidades diferentes, los problemas y sus causas en torno a la mala alimentación. Hay que elaborar proyectos y  programas nutricionales que se basen en una realidad social y étnica determinada, respetando la identidad y la cultura alimentaria, fortaleciendo las identidades y dando valor agregado a las buenas prácticas alimentarias. Existen productos autóctonos como la papa, la yuca, el maíz, la quinua, la quiwicha; diferentes tipos de frutas en la Amazonía, costa y ande que podríamos incorporarlos a las políticas alimentarias. Muchos de nuestros alimentos, poseen una dinámica cultural que es difícil entender desde la óptica urbana y occidental. En la zona andina y amazónica por ejemplo, los alimentos se relacionan con las cosmovisiones de los hombres en relación con su ecología y el mundo social que los rodea. Los productos alimentarios, se “fundan” a partir de orígenes míticos; por ende, estos productos son aceptados y utilizados socialmente, e incluso ritualizados por el constructo social colectivo.
Se debe aplicar en nuestras realidades una metodología participativa, creando  espacios de interaprendizajes, a través de los cuales se recuperan, socializan y fortalecen los saberes y conocimientos ancestrales en torno a la alimentación y nutrición, para así poder superar la desnutrición y la pobreza extrema. Las líneas de acción a nivel productivo deben estar orientados a impulsar el incremento de la producción agropecuaria, la mejora de la productividad, la diversificación de los cultivos y la recuperación de la biodiversidad propia de nuestras realidades, bajo un enfoque agroecológico orientado al uso de conocimientos y prácticas ancestrales.
No podemos hablar de desarrollo nutricional en el país cuando obviamos y excluimos constantemente ciertas prácticas autóctonas, que han formado parte incluyente del desarrollo de nuestras sociedades andinas y amazónicas. Si queremos construir ese desarrollo, primero debemos empezar respetando y poniendo en valor nuestras prácticas tradicionales. No podemos estar constantemente importando y tratando de adaptar por la fuerza, prácticas alimentarias foráneas, disímiles a una determinada realidad geográfica o cultural.
Esperemos que en los próximos 10 años la nutrición en el Perú sea abordada desde el Estado con mayor responsabilidad, sobre todo con las implicancias y problemas medioambientales que irán aquejando la producción óptima de los alimentos. Es necesario construir e implementar políticas alimentarias que vayan más allá de un asistencialismo, políticas alimentarias que reconozcan en la diversidad alimentaria de nuestras culturas. Ante el boom de la gastronomía peruana a nivel mundial, debido a la diversidad en productos alimenticios y platos típicos de nuestro país, es necesario “concentrarnos” en hacer políticas de Seguridad Alimentaria incluyentes y diversificadas, de acuerdo a nuestra realidad multicultural y biodiversa. Una sonrisa de un/una niñ@ bien alimentado debería ser el nuevo rostro en el Perú.

jueves, 2 de octubre de 2014

UN VOTO INTELIGENTE Y RESPONSABLE PARA AMAZONAS

Por: Elmer Antonio Torrejón Pizarro

La política es una construcción social, una construcción de entes colectivos que se agrupan en torno a una estructura programática, ideológica y propositiva que son puestas en marcha por líderes que entienden, analizan y viven de la política. Por tanto la política, la verdadera política, nace colectivamente para beneficiar al grupo, a la comunidad, a la sociedad.
En esta contienda electoral a realizarse en muy pocos días, los principales actores políticos no solo son los candidatos, son por sobretodo los electores que responsablemente  tienen el poder de elegir a sus representantes regionales y municipales. Lamentablemente los electores se encuentran con un ambiente electoral donde se ha hecho de la política un “instrumento mercantil”, donde la mayoría de los candidatos que encabezan las preferencias, invierten dinero en regalos, propagandas, cancioncitas y mítines con orquestas incluidas, para convencer y recoger el voto; más en último plano quedaron sus propuestas y compromisos, digo mejor: nunca esbozaron propuestas claras y convincentes para los amazonenses.
Este hecho, a pocos días de las elecciones, ha desconfigurado totalmente la “lexis y praxis” (la teoría y la práctica) de lo que representa la política verdadera. Candidatos “regalones” y sin propuestas son ahora los representantes de una política que cada día, cada año; se hunde en la mediocridad. Candidatos con “diversos procesos judiciales” y actos de corrupción, se han convertido actualmente en los “descendientes deformados” de la política que alguna vez lo idearon y practicaron personajes como Weber, Aristoteles, Hobbes, Maquiavelo, Locke, Marx, Marcuse, Popper entre otros.
Es entendible la desconfianza de la población con estos personajes que se hacen llamar “políticos”, lo que si pienso definitivamente es que la mayoría de candidatos en el país, y sobre todo en Amazonas, NO SON POLÍTICOS, menos hacen POLÍTICA. Entonces esta semana previa a las elecciones, la RESPONSABILIDAD de hacer POLÍTICA está en nosotros los ciudadanos con un voto inteligente para el desarrollo de Amazonas.
Es una semana de reflexión y decisiones, no pensadas en base a la “maquinaria de convencimiento” que durante estos últimos meses lo han hecho los candidatos con sus regalos dadivosos, “cancioncitas”, propagandas ridículas, ofrecimientos asistencialistas o bailes con “chelas” incluidas; la reflexión tiene que pasar por un análisis inteligente de aquell@s candidatos que NO despilfarraron grandes cantidades de dinero pero si tuvieron el “poder de convencerte” con un plan de gobierno o un análisis programático y propositivo para el desarrollo y crecimiento de tu región, provincia o distrito.
Un voto “inteligente y responsable” es elegir para  Amazonas un gobernante regional que tenga experiencia en gestión política y administración del poder. Un gobernante que lidere con su conocimiento, sapiencia y experiencia, el desarrollo amazonense, trabajando articuladamente para salir de esos últimos niveles de indicadores de pobreza, desnutrición, inseguridad o competitividad. Un gobernante que potencie a la región con su experiencia en el manejo de programas  sociales y planes de desarrollo. Amazonas necesita una autoridad regional que pueda estar “peleando” en las esferas altas del gobierno, proyectos y presupuestos viables y adecuados para el beneficio de los amazonenses.
Necesitamos un gobernante que recorra sus pueblos para entrar en contacto directo con sus ciudadanos y sus problemas. Requerimos de un líder regional que analice y entienda los problemas de Amazonas, pero más importante que sepa darle soluciones. En suma, necesitamos de un gobernante con capacidad de hacer de la política regional un instrumento de gestión para aliviar y resolver los problemas, y a partir de allí, construir el ansiado desarrollo de nuestra región. Las potencialidades lo tenemos, solo necesitamos de un gobernante que esté capacitado y sea experimentado en hacer de esas potencialidades, el principal pilar esperanzador para que Amazonas sea menos pobre y más competitivo.
La campaña en Amazonas está terminando y la POLÍTICA nuevamente ha sido “prostituida” por el bajo nivel de la mayoría de candidatos al momento de mostrar y difundir sus propuestas y compromisos. Los amazonenses nuevamente fuimos exclusivos espectadores de un proceso electoral que se deformó completamente con candidatos que solo supieron hacer una “campaña regalona”, endulzada con cancioncitas, muy mediocre y pobrísima en cuanto a nivel político.
La mayoría de los candidatos no estuvieron a la altura de los desafíos y las esperanzas que tiene nuestro Amazonas. El poder ahora lo tenemos los electores amazonenses y nuestro “voto inteligente y responsable” tiene que ser por ese candidato más experimentado, que supo hacer de la campaña política, un espacio de compromisos y propuestas para el desarrollo de Amazonas.